martes, 25 de diciembre de 2012

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El “president” Más y los niños.



El otro día vi, en la cadena infantil de la televisión oficial catalana, una arenga a los niños para que se uniesen a la convocatoria de la Generalidad contra el ministro de educación Wert y contra el derecho constitucional de utilizar el español en la escuela en Cataluña.

El presidente Mas, además de envolver su fortuna personal con la bandera catalana, recurre ahora a escudarla detrás de los niños. La miseria moral siempre presente en la sociedad de la Cataluña nacionalista y el odio en su ideario educativo.

¿Hasta dónde llegará Mas? ¿Hasta la guerra civil para ser el “president” en el exilio disfrutando de sus cuentas en Suiza?

¡Pobre Cataluña! Bailando al son de los intereses económicos de unas pocas familias que han hecho su fortuna con mordidas del presupuesto público. Nunca estuvo tan prostituida la bandera catalana, ni cuando los empresarios catalanes se inclinaban ante Franco buscando sus favores; por lo menos ellos lo hacían para construir, no para destruir como lo hacen Mas y los suyos.

La comida del cerdo.



Hoy traigo una pintada callejera. La expresión del pueblo. Debo estar muy mal cuando me sorprendo fotografiando pintadas.

La foto está tomada en Barcelona, en la zona alta, la de los pijos. Es una más de las muchísimas.

Y me sirve para llegar a la conclusión de que no está hecha la miel para la boca del cerdo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

El Portal de Belén, el buey, la mula y los burros.


Una forma rápida y sencilla de conocer los defectos de un producto, es preguntarle a la competencia; si el producto que investigamos tiene defectos o limitaciones, la competencia nos hará una buena parte del trabajo de investigación. Luego deberemos aplicar nuestro buen criterio a esos juicios de la competencia y veremos la calidad real del producto que deseamos conocer.

En lugar de utilizar un ejemplo económico, pondré un ejemplo teológico de un asunto que he tratado con éxito.

En su día estudié sobre la virginidad de María, la Madre de Jesús de Nazaret. Naturalmente la conclusión final es una cuestión de fe, pero el argumentario católico me pareció de una gran calidad teológica e histórica, incluso resolviendo cuestiones colaterales como la edad de San José.

Sin embargo, no quedé satisfecho. ¿Podría de alguna forma estar alienado por la lectura excesiva de textos favorables, hasta el punto de cegarme a posibles absurdos? Para resolver esta duda decidí estudiar los argumentos de quienes de forma más agresiva y aparentemente sólida quieren desmontar las tesis católicas; las posturas judía y protestante sobre el asunto.

Pues bien, el resultado no sólo fue que confirmé que los argumentos católicos eran sólidos, sino que me decepcionó la bajísima calidad de los argumentos contrarios, especialmente los protestantes. Constaté que los judíos utilizan traducciones bíblicas distintas a las nuestras y también otras fuentes no aceptadas por el catolicismo, lo que puede justificar su postura sobre Jesucristo y su Madre, pero en los argumentos protestantes no encontré más que razones sin otro fundamento que la mera reacción a la postura católica. En términos políticos los argumentos protestantes se podrían calificar de “panfletarios”.

En conclusión, los argumentos “de la competencia” no tenían base sólida y en ocasiones ni tan siquiera base alguna de contenido intelectual lo que, sumado al estudio ya realizado anteriormente, me confirmó que aceptar la virginidad de María es una postura teológicamente impecable.

Ahora me encuentro con que los medios nos están machacando sobre la afirmación del papa Benedicto XVI, de que la mula y el buey no estaban presentes en el nacimiento de Jesús en Belén. Parece que el catolicismo se deba venir abajo por esa cuestión.

Y la verdad es que no atino a la razón de semejante confusión, salvo dando por sentada la ignorancia de muchísimos periodistas y la sumada mala fe de numerosos enemigos del catolicismo.

Todos los católicos sabemos que los Evangelios no citan a esos animales en el marco físico del nacimiento de Jesús. Es mi opinión personal que el que no los cite no quiere decir que no estuvieran, pero eso es otra historia. Nada pone ni quita al catolicismo esa circunstancia, conocida por los católicos desde siempre y justificada por la tradición.

Como no he leído todavía la tercera obra de la trilogía sobre Jesús de Joseph Ratzinger - pues escribe más rápido de lo que yo le leo, estudio y medito lo que él escribe – he querido ver qué es lo que pasa con este asunto y, esta vez, he empezado por consultar las fuentes críticas.

Lo que páginas web y blogs protestantes dicen sobre este tema, me ha dislocado tanto que ha hecho caer en picado lo que quedaba de bueno en pie de mi opinión de estos hermanos separados… como el asunto es nada para cualquier persona intelectualmente normal, las críticas se ceban en asuntos absolutamente extemporáneos, llegando a la conclusión un lector inculto, que es la parroquia de los protestantes, poco menos de que Jesús no existió y de que los Evangelios son la invención de un cura malvado, por supuesto católico.

Me recuerda este tema, una historia que no recuerdo si la he contado ya en este blog:
                      
Ante un juez se encuentra un ciudadano detenido por dar una paliza a otro, sin haber ningún motivo aparente. El juez le interroga:

- ¿Cómo pudo usted dar semejante paliza a ese señor?
- Verá sr. Juez, ¡es que era judío, y los judíos mataron a Dios?
- ¡Pero eso ocurrió hace dos mil años!
- Sí, ¡pero yo me enteré ayer!

¿Es posible que algo tan elemental como es la mula y el buey de la tradición belenística, se transforme en un argumento fundamental del protestantismo y de los medios contra el Papa y el catolicismo? ¿Es el argumento más sólido de que disponen?

Todo esto es peregrino y pone de manifiesto el nivel intelectual y la catadura moral de los enemigos de la Iglesia Católica, ese saco en el que se encuentran, a mogollón, protestantes, masones, ateos, socialistas… ¿No hay entre todos ellos uno solo con nivel suficiente como para plantear retos intelectuales que no  se alimenten exclusivamente de falsedades soportadas por los medios? No puede haberlo pues no hay nivel ni argumentos, ya que al no haber argumentos, los que tuvieran nivel se saldrían de ese bando, salvo que estuvieran dominados por la debilidad.

En fin, que harto de leer tonterías y sin querer ir a la fuente, a la que accederé en su momento, busqué información con pies y cabeza, que encontré en la forma y en la cita que sigue:

«Sorprende que algunos medios digan que el Papa ha descubierto» que el buey y la mula no estaban en Belén o que «ha corregido la plana al Evangelio», dijo el Secretario General de la CEE, en respuesta a una pregunta, durante la rueda de prensa final. «Desde hace 2 mil años, todos sabemos que el Evangelio no habla del buey ni la mula. ¿Por qué no lo saben estos  medios?», se preguntó.
Tras dejar constancia de esto, «el Papa explica de forma preciosa cuándo y por qué aparecen en la iconografía cristiana», a partir de la frase del profeta Isaías, de que «el buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no conoce» al Señor. «Los padres de la Iglesia, desde san Justino, en el siglo II -prosiguió el obispo portavoz-, interpretan este pasaje: ahora sí Israel [la Iglesia, el nuevo Israel]reconoce a su Señor, y junto al pesebre, están el buey y la mula, que antes no conocían al Señor». De este modo, «cuando se empieza a representar el belén, en el siglo XII, san Francisco pone al buey y a la mula como símbolo de esta preciosa alegoría patrística».

«O sea, mensaje para Navidad - concluye monseñor Martínez Camino: «¡Poner el Belén con el buey y la mula! Y además, sabiendo qué significan. Hay que seguir con esta preciosa iconografía, que nos ayuda a entender que el Antiguo Testamento y las expectativas de los profetas se cumplen en Belén».

http://www.alfayomega.es/noticias_digital/2012/11/20121123_belenCEE.php

jueves, 22 de noviembre de 2012

Mas el libertador.



Mas, te “has pasado”. No por lo de la independencia, que por tener ideas geniales no pasa nada, como bien demostró el de los inventos del TBO. Falta que, en buena lid, alguien te escuche.

Ni tampoco por lo de las cuentas con tus comisiones en Suiza. Eso no es “pasarse”, eso es estar al día de políticos y sindicalistas.

Te “has pasado” por el “morro” que le echas con eso de que lo tuyo es una conspiración de la policía, de los jueces, de los sindicalistas y del gobierno contra Cataluña. Será una conspiración contra ti, porque Cataluña es algo que te supera y que si tuviera cuerpo, que alma la tiene, te escupiría en la cara.

Mira, Mas, cuando a uno le pillan con el carrito del helado, lo ortodoxo es poner pies en polvorosa, hacerse el sueco o hacerse el tonto. Pero sacar pecho es de macarra, de “chuloseñorasdelavida”.

Si quisiera la independencia, la querría lejos de ti. Contigo y con tu banda, ni a Port Aventura.

Cuando era joven, alguien muy vivido me dijo; “mira, en esta vida se puede caer en ser ladrón o prostituta, pero nunca en chorizo o fulana de esquina”. Por eso, Mas, no querría ser como tú, ni como tus colegas y mentores.

Catalán, si quieres independencia espera a que te la ofrezca alguien con el corazón limpio. Lo que te ofrece esa panda es vergüenza e indignidad, y nada noble puede edificarse sobre esos cimientos.

Lo bello y la bestia.



El otro día hablaba de un pobre infeliz ("Wyoming y wyoming") que se auto-nombra como “gran Wyoming”. También comentaba que esa persona, con insistencia mayor de la que lo haría alguien psicológicamente equilibrado, reitera en su programa que es homosexual.

Esta noche, acompañado de un meritorio que utiliza de bufón, haciéndole ejecutar en ocasiones papeles humillantes, se mofaba del último libro de Benedicto XVI, “La infancia de Jesús”, editado hace unas horas.

Muchos conocemos las obras de Ratzinger, con las que se puede estar o no de acuerdo, pero nadie con un cerebro bien amueblado las tildaría de superficiales. Y, desde luego, no se leen con aprovechamiento en unas horas, que son las que el nuevo libro ha estado en los escaparates de las librerías… salvo que se sea “el gran” y su bufón.

Parece que ellos sí han leído el libro, lo han entendido y les ha parecido propio mofarse de él, y de paso de Benedicto XVI y de millones de personas que siendo cristianas o no, tienen el cerebro bien amueblado. No me ha molestado la parodia en sí, de nivel elemental, insípida y poco inteligente, sino ver el grado de degradación intelectual y moral de esa gente que “crea opinión”.

No lo he grabado, pero me gustaría haberlo hecho y utilizarlo como elemento pedagógico paras enseñar que:

- Aunque necesites un salario, hacer de bufón servil te degrada. Es más digno trabajar, por ejemplo, como reponedor de Mercadona.

- No todos los homosexuales son como “el gran”. Por el contrario, entre los homosexuales (no maricones) abunda la sensibilidad y la sensatez.

- El tono de la crítica de “el gran” y su triste comparsa dejan bien claro que no tienen que ser necesariamente mala gente, sino tremendamente ignorantes y zafios, lo que en el fondo es un atenuante.

Recomiendo, sin haberlo leído todavía, la lectura de “La infancia de Jesús”. Por lo que he conocido, Ratzinger no dice nada que los historiadores y teólogos no hayan dicho – aunque “el gran” y el otro lo ignoren – pero sin duda lo dirá con la sensibilidad y autoridad científica que acostumbra en sus escritos, valores estos que capta cualquier persona inteligente o sensible, al margen de su fe o condición sexual.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Huelga, piquetes y cobardía


Hoy, imágenes para una reflexión.

Las imágenes, obtenidas de un video editado en Libertad Digital.

La circunstancia, la pasada huelga general en España. Los huelguistas insultan y acosan a una mujer que quiere trabajar.

Muchos hemos vivido la violencia. En lo que a mi respecta, he estado siempre en la oposición. Pero nunca, nunca, he gritado insultos a una persona indefensa, escondido entre la masa, como hacen esos huelguistas de las imágenes. Para mí es esa una cobardía abominable, digna del mayor desprecio. Eso me inspiran la gente vociferante del video y sus siglas.

Nunca el fin justifica los medios. Es un principio elemental de ética universal. Pasar por encima de ese principio, ha justificado cosas terribles en la Historia.

¿Y la policía? Aquí, nada. En otros momentos fatal. Me echaron de un diario digital en el que colaboraba, por escribir mi opinión razonada sobre las policías. No me perdonaron que fuera razonada. Pongo la tirita antes que la herida, para los cerebros elementales que saquen como conclusión que critico a esos miserables de la manifestación porque soy de derechas.

Te dejo estas imágenes, lector, para que medites. La última es la tienda cerrada, ganaron los miserables. Triste imagen para la libertad.

¿Puede edificarse una sociedad justa sobre semejantes energúmenos?

¿Cómo es posible que los dirigentes sindicales de esos fulanos, los que propician esas situaciones, saquen pecho dando como triunfo el éxito de la cobardía?

¿Cuándo crezcan, pasarán esos huelguistas de ser cobardes juveniles, a cobardes adultos y luego cobardes viejos?

Parecen gentes normales, pero son cobardes miserables, trastos a desechar en una sociedad desarrollada.







viernes, 9 de noviembre de 2012

Desahucios



1. “La justicia europea ve ilegal la norma española de desahucios "Porque no garantiza una protección eficaz de los consumidores frente a posibles cláusulas contractuales abusivas en las hipotecas".

2. “Amaia Egaña, de 53 años, era exconcejal del PSE en Eibar y esposa del exedil del PSE de Baracaldo. Se tiró por la ventana antes de ser desahuciada.”

3. “Moncloa ultima el plan de urgencia contra los desahucios. El anuncio de medidas para proteger a los colectivos vulnerables de los desahucios es inminente. Rajoy cuenta ya con el apoyo del PSOE.”

4. “La banca alerta sobre los riesgos de reformar la ley de desahucios. La patronal del sector pide "estudiar y sopesar cuidadosamente cualquier modificación que se haga en este terreno.”

5. “El 'banco malo' comenzará a derribar viviendas en 2016.”


Lo que antecede son titulares de “Libertad Digital” del día 9.XI.2012, a las ocho de la noche. Es un trágico resumen de lo que ha sido el socialismo en España y de lo que está siento la derecha, que le está sucediendo y que ha tomado fielmente su relevo.

Que el asunto de las hipotecas era una estafa al ciudadano, es evidente. Ha sido siempre evidente. El primer titular, una opinión no sometida a la miserable clase política y financiera española, lo confirma.

Según la banca, el en su día se sobrevalorasen los inmuebles, ofreciendo lo que no valían, era problema de la codicia del ciudadano, que aceptaba los créditos excesivos.

Y los aceptaba, según la clase política, porque quería vivir “por encima de sus posibilidades”, es decir; trabajando querían tener lo mismo que los políticos y sindicalistas sin trabajar.

Con el tiempo, al no poder pagar las deudas con los bancos, los ciudadanos pierden, no sólo la casa, sino la vida, porque el banco se queda con la casa y con las propiedades y rentas presentes y futuras del comprador, engordadas por escandalosos intereses de demora, hasta que la deuda y los intereses sean cubiertos totalmente. Si hay avalista que se encuentre también sometido por la crisis, el banco se cobra dos vidas.

Esto es una tragedia, como demuestra el segundo titular. No es la primera. Y otros muchos no se suicidan pero dan al traste con sus familias. Si no fuera por Cáritas y otras instituciones benéficas semejantes, muchos otros se hubieran suicidado. Cada día que pasa es el dolor de miles de inocentes.

Y ahora le titular 3. Moncloa se da mucha prisa en salvar a los ciudadanos. Ha estado un año salvando a los bancos con dinero de todos, y sigue en ello. Y ahora, tras un año de derecha y treinta de izquierda, nos quieren hacer creer que se interesan por la gente. “Ya está casi a punto” la ley… pero ¿y la de salvar a  los bancos? Eso sí fue darse prisa… ni comisiones, ni acuerdos con la izquierda,… un carpetazo y miles de millones de euros para los bancos.

La patronal bancaria, dice el apartado 4, pide precaución al gobierno al tomar medidas. No deben preocuparse, pues son parte de la oligarquía gobernante. Cada euro que salga para la ciudadanía entrará multiplicado para la banca. No importa que la legislación actual sea ilegal por abusiva, ¿no está avalada por cuarenta años de mayorías del PSOE y del PP?, ¿a qué vienen cambios ahora?, dicen.

Viene ahora el titular 5. Hay personas sin hogar, hay pisos compartidos por más de una familia, hay familias que viven en 30 metros cuadrados... La ciudadanía se las va ingeniando para compartir, para sobrevivir, alquilando el propietario a bajo precio habitaciones de su casa, alquilando entre varias personas un piso para compartir,… mientras la banca se plantea derribar viviendas porque es más rentable que acabarlas… ¡y nos lo dicen en voz alta! ¡Lo que es el sentimiento de impunidad del tirano!

Y esa panoplia de miserias morales, esos hombres con conciencia degenerada, esos políticos de izquierda y de derechas, esos banqueros,… son los que nos dictan la nueva moral: matrimonio homosexual, adopción de niños por homosexuales, sexo libre desde la adolescencia, aborto, parlamento en lugar de Dios… Yo, sin duda, prefiero la moral de siempre que veo en Cáritas y en sus obras, porque de aquellos, banqueros y políticos, ya veo lo que puedo esperar y a dónde me quieren llevar.

lunes, 29 de octubre de 2012

Semáforos



El origen último de nuestra crisis económica es la falta de valores – de valores de contrastada calidad, como son los valores occidentales - y esa falta de valores lleva a la corrupción, entre otras cosas. España es hoy un país profundamente corrupto.

Pocos lectores me discutirán esto. Me refiero a que España es un país corrupto De la crisis y los valores ya hablamos el pasado 16 de septiembre.

Quiero traer hoy al caso dos ejemplos asombrosos, que hacen ver el nivel de corrupción en nuestra sociedad española. Es un detalle nimio en comparación con el todo, pero como el lector sabe, una buena maqueta suele ser muy útil para comprender el funcionamiento de aquello que representa.

Voy al grano. Llevo tiempo pasando por un cruce de dos calles principales en un municipio catalán gobernado desde siempre por la izquierda. Un buen día veo que están instalando semáforos nuevos. Hasta aquí, todo normal.

Al cabo de poco tiempo, vuelvo a pasar con las obras acabadas. No doy crédito a mis ojos y cuento ¡49 puntos de luz en el cruce! … semáforos con tres luces para los coches, luces intermitentes en ámbar, luces para peatones… ¡49 luces en un solo cruce!

Hay que ser un depurado pícaro para ingeniárselas y realizar tal inversión semafórica en un cruce. No me cabe la menor duda de que los semáforos dejan comisiones sabrosas; de otra forma nadie se atreve a quedar en evidencia de esa forma.

En un municipio aledaño al que he referido, también socialista de toda la vida, me encuentro con una “rotonda”, ese invento para hacer más fluidos los cruces y evitar los semáforos. Es una rotonda fenomenal, con gran visibilidad, muy amplia y con un detalle que no había visto nunca; ¡hay semáforos a la entrada y salida de cada acceso!

Esos semáforos - en número que ronda ¡los 100 puntos de luz! - consiguen que en las horas punta se formen colas fuera y ¡dentro! de la rotonda; cuando un semáforo de acceso se pone verde, el de la salida contigua está en rojo e impide que se entre en la rotonda. En las horas flojas, llegas a la rotonda inmensa, vacía, y si no tienes suerte debes para un par de veces, una para entrar y otra pasa salir. La inversión en semáforos ha sido también aquí descomunal y el consumo anual en tiempo y combustible de los automovilistas impresionante. Aunque recientemente ha cambiado el signo político de la alcaldía, todo sigue igual al respecto.

Son sólo semáforos, de acuerdo, pero es un escaparate de lo que pueden hacer los responsables municipales, en la cara de todos, para sacarse un sobresueldo. Ya atisbamos por los medios lo que hacen a nuestras espaldas.

Es absolutamente imposible detener la corrupción desde fuera. La izquierda fracasó llevando el control al extremo, con el sistema del terror de los comisarios políticos, que acabaron siendo una casta privilegiada, como la de los sindicatos, los políticos, los banqueros o los jueces, con honrosas excepciones, naturalmente.

Con el sistema de valores que han inculcado las fuerzas actuales, no son ya sólo los mencionados los que se aprovechan de los débiles, sino que los mismos empresarios abusan de sus empleados, a los que a veces ni pagan excusándose en la crisis. ¿Quién fiscaliza que un chaval no trabaje diez horas diarias cobrando el salario mínimo? Y encima, el chaval resignado porque es un privilegiado con empleo.

Y si seguimos en el escalafón, ¿qué no hacen muchos trabajadores, para prevalecer entre sus compañeros?

La bandera roja preside nuestras relaciones sociales. ¡A degüello!... qué triste.

Todo es inútil sin valores civilizados en el corazón. Los valores que nos han hecho personas.

¿Qué esos valores son complejos? ¡En absoluto! Si se me apura, se pueden reducir a dos, para los más elementales que no quieran memorizar; uno, existe un Ser superior al que nos debemos y por el que se justifican todos nuestros sacrificios; dos, a nuestro prójimo le debemos la misma consideración y respeto – para el que tema pronunciar la palabra amor - que debemos a nuestra madre, a nuestros hijos o a nosotros mismos.

Con algo tan elemental que ha construido durante dos mil años, con más luces que sombras, nuestra civilización occidental, no harían falta semáforos.

jueves, 18 de octubre de 2012

Luz del mundo


A veces recomiendo libros. Hoy es una de esos “a veces”.

La mayor parte de los conflictos que conozco, se deben a la ignorancia. Las partes se pelean sin saber de qué hablan. La ignorancia es uno de los grandes males de los enemigos de buena fe de la Iglesia Católica, que la denostan en base a la desinformación  de los medios.

“Luz del mundo” es una forma sencilla de conocer algo más de cerca a la Iglesia Católica y al Papa. El contenido del libro es una larga entrevista que está suficientemente detallada en la portada del libro, que reproduzco arriba. Su lectura la puedo recomendar tanto para amigos y enemigos, estos últimos tanto de buena como de mala fe.

Para amigos, porque les aclarará muchas cosas que quizás no conozcan o tengan mal entendidas y les dará una visión muy cercana del Papa.

Para enemigos de buena fe, porque encontrarán una imagen elemental pero clarificadora de lo que son la Iglesia Católica y el Papa, punto de partida fundamental para edificar odios de verdad o para despejarse la vista y asomarse sin prejuicios a la fe católica.

Para los enemigos consolidados, porque es un medio de activar su adrenalina y exponerse al riesgo de ver la luz blanca en lugar de la luz negra. Los retos rompen la monotonía de las almas inquietas.

jueves, 11 de octubre de 2012

Banderas y sociología


Ahora que está de moda el independentismo pues la oligarquía catalana está removiendo el asunto con un palo, podemos ver en algunos balcones banderas catalanas.

No todas son iguales. Las hay de tres modelos, que presento arriba. No he encontrado razón de cada una, pero el estudio de los bergantes que llevan esas banderas en las manifestaciones, me ha permitido llegar a una conclusión que creo es sociológicamente científica.

El modelo A, es el más habitual, por accesible y barato. Se vende a granel en las mercerías. También se vende a metros en los chinos, junto con graneles de banderas de España y del Barça.

El perfil de catalanista del modelo A, es el de una persona “hecha a sí misma”, …en fin…, de cualquier procedencia, que lee “El periódico”, ve programas de televisión de reality show y del corazón y, los más avanzados, se pierden por las televisiones autonómicas en algún programa de gracias astracanadas que caracterizan a la actual cultureta catalana. Muchos de ellos llevan la uña del dedo meñique especialmente larga. Sus utilizantes son “catalanistas”, no “separatistas”. Para ellos, ser catalanista es hablar en catalán; por descontado no significa conocer la cultura catalana, que respetan pero ni conocen ni les interesa conocer.

A esta bandera, la más extendida, se la conoce como “senyera” y su principal característica es que es barata.

El modelo B entra ya en la categoría de “estelada”, por la estrella.

Es esta una bandera sofisticada, pues utiliza nada menos que tres o cuatro tintas (azul para el triángulo, rojo para las barras y amarillo para el fondo, con la reserva del blanco si ese es el color de la tela). Es un símbolo complicado que combina los colores tradicionales (rojo y amarillo) con las formas y colores noveles de la estrella de cinco puntas blanca y el triángulo azul.

Ahora que la oligarquía se ha volcado en el proyecto independentista, el modelo B se ve más a menudo.

El perfil del modelo B es el del advenedizo que hace méritos gastándose un dineral en ser más independentista que nadie. Suelen ser personas que se presentan como Jordi Martínez, Ernest González, Miro (por Eldemiro) López, Pep Rodríguez… por citar algunos de los entrevistados.

Como la catalanidad de esos perfiles sociológicos responden a una compleja mezcla de servilismo y complejo de inferioridad (“el charnego es inferior”), su actitud es la más radical y, aunque a corto plazo son inofensivos, estos especímenes son los que, si las circunstancias políticas les ofrecen impunidad, encabezan los “progroms”.

Por último, el modelo C es la bandera estelada en versión económica, la que realmente responde al perfil del catalán independentista; el que quiere probar la independencia, pero sin que le cueste muchas “pelas” (argot de la antigua peseta, base del dicho catalán “la pela es la pela”). Es una bandera independentista barata, que como verá el lector no encarece la tradicional, pues continúa con los dos colores. En su contra, está el que no se vende a granel de metros, por lo que no se pueden reunir los amigos, comprar tres metros y cortarse cada uno un trozo, solución realmente catalana.

El perfil del ciudadano que utiliza el modelo C es el de una buena persona, generalmente culta, conservadora, votante hasta la fecha de CiU, amante de la familia, trabajadora aunque ahora esté en el paro y, sobre todo, pacífica, por lo que prefiere comprar la estelada versión económica, en lugar de coser una estrella en la bandera clásica, modelo A, que cada año pone en su balcón el día de la diada. En cuanto al independentismo, lo asume coyunturalmente, es decir, “por si acaso”.

Nota: Ruego que el lector que asuma que aunque este estudio es científico, la sociología no es una ciencia exacta.

"Independentizmo" catalán


No puede haber paz sin justicia. Y en Cataluña no hay justicia.

El otro día vi al Mas, el cesarillo catalán, eufórico porque ha conseguido emular al general Franco, reuniendo una borregada nacionalista en el Camp Nou.

Mas, ya sin recato, prohíbe el español, el castellano, en Cataluña. Prohíbe el idioma que enriqueció económicamente a su familia y a la oligarquía catalana en la posguerra, a la sombra del citado general Franco. ¿Es Mas un hombre valiente?

Esos tiranuelos de opereta no son valientes. Son descerebrados. El gozo que inundaba a Mas el día del Camp Nou no era normal, respondía más bien a aquello de “si no lo veo no lo creo”. Estaba tan eufórico como el presidente de mi comunidad de vecinos cuando consigue que en la reunión haya quórum: “caramba (él dice otra cosa), ¡qué importante soy!”.

A base de machacar cerebritos con toda la parafernalia mediática catalana, consiguió montar la becerrada en el Camp Nou. Unos “nacionalistas” que tragaron con un “president de la Generalitat” andaluz sin nivel “C” de catalán. Sin comentarios. También yo conseguí que me vitorearan el día de mi santo, aunque me costó un riñón la invitación a los vitoreadotes. Y también muchos de mi pueblo votaron socialista, a base de bocata y cinco mil pelas per capita. Mi santo me costó un pico, pero también me tocaron el bolsillo las votaciones de mi pueblo y esa fiesta del Camp Nou en la que no participé… y a ti, lector.

Mas está crecido y Rajoy hecho un bobo, como ya pronostiqué en su día.

Mas prohíbe el español cada día en más ámbitos. El otro día mi vecino preguntó a su hijo de cuatro años, castellanoparlante que cursa en un colegio concertado catalán:

- ¿La profesora te habla en castellano?
- No, papá.
- ¿Por qué no le pides que te hable de vez en cuando en castellano?
- No, porque se enfada.

Me puse en el papel del padre. Ponte tú también en su papel por un momento, lector. La profesora se llama Rodríguez y está intentando destrozar la herencia cultural de tu hijo en nombre de la catalanidad. ¿Hasta dónde puede hacerlo? ¿No se les han de parar los pies a esa basura mercenaria, y a sus amos, que practica el genocidio cultural?

Mas nos reprime y Rajoy, con su sonrisa mema, no nos defiende haciendo que se cumpla la ley… ¡eso del catalán es un asunto de provincias!

Planteémonos llamar a somatén a todos, catalanes, castellanos, vascos, gallegos, andaluces,… afincados en Cataluña y que estén por la libertad. La cobarde represión de Mas y de su oligarquía no es una herencia catalana, es la miserable pasión por el poder y el dinero nacida en un alma prostituida.

Solo una vez erradicado ese falso catalanismo mestizo, sibilino y represor, con toda la chusma que lo sustenta, se podrá pensar en edificar una Cataluña basada en el gen catalán, que es justo, conciliador, perseverante, innovador y valiente.

Cataluña se ha abierto paso y ha despertado admiración históricamente, hasta que esa basura mestiza del catalanismo económico y nepótico, liderada en su día por el Jordi Pujol, de infausto recuerdo, redujo los valores catalanes al mero idioma, único valor que él y los suyos pudieron blandir, pues carecían de la nobleza, del espíritu de trabajo y de los valores del catalán.

Y hoy, decenas de Rodríguez, López, García, Pérez,… blandiendo lo que dicen banderas independentistas, nos pretenden decir a gritos, con violencia y coacción, lo que es Cataluña.

A Cataluña la define su Historia, no la historieta de esa chusma ni la verborrea de una casta política de advenedizos traidores hablando el barcelonés.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Wyoming y wyoming


Wyoming en un bonito estado de esa gran nación que son los Estados Unidos de América. Paradójicamente, si buscas Wyoming en el buscador de “google” aparece antes – así me ocurrió a mí – “el gran Wyoming”.

Creí al principio que esa entrada se refería a algún paraje especial del estado de Wyoming. Pero no, “gran Wyoming” es el alias de un individuo que ejerce de presentador en un canal español de televisión que se llama “la Sexta”. Me llamó la atención y vi el programa. Cuento mi impresión.

Vi a un pobre viejo no resignado a envejecer, con el carácter amargado y acompañado de presentadoras jovencitas que le reían sus gracias con arrobo… en ocasiones con demasiado arrobo para la poca gracia que mostraba. Pensé que si sólo les exigía el arrobo, las jovencitas tendrían suerte. ¡Esto de la crisis da muchas facilidades a algunos empleadores!

Me chocó la crítica despiadada y sin fundamento que el “gran” hacía de religiosos, ¡incluso de unas monjitas que hacen un programa de cocina en otro canal no amigo de “la Sexta”! Era algo así como los amigotes que se cruzan con un indigente y encuentran divertido propinarle una paliza.

También vi que se mofaba del general Franco, muerto ya hace varios lustros, al amparo del que cursó sus estudios universitarios cuando la universidad en España era muy barata, de calidad y accesible a todas las clases sociales, no como la universidad que han creado los socialistas, accesible sólo a las élites económicas.

El tal “gran Wyoming” aparecía también con un monigote que representaba al referido general Franco, ninguneando al monigote y burlándose de él, lo que extrañó, pues fue coetáneo del general y no hay señas de que le hiciera entonces tal papelón en público.

Me chocó que habiendo crecido en la abundancia, en el seno de una familia muy favorecida por el franquismo (su padre era farmacéutico, una actividad rentable y administrada muy directamente por el régimen) fuera tan acérrimamente enemigo de la derecha. Pero luego, pensando, recordé a un anciano tío mío, que me prevenía de aquellas personas que, como las heces, siempre flotan.

También me chocó que, siendo sin duda millonario, se mofara de los millonarios, aunque lo hiciera sólo de los de derechas. El pobre “gran Wyoming” debería saber que la riqueza no tiene ideología y que un día, por ese camino, se puede encontrar con un chasco.

En fin, que ese “gran Wyoming” no lo es tanto y nada tiene que ver con el hermoso estado de Wyoming, de los Estados Unidos de América. Aquel es sólo un pobre viejo amargado, con gran capacidad de flotar, que desde su púlpito digital vomita bilis sobre todo aquel que piensa u opina de forma que pueda molestar a sus amos. A veces, incluso, creo que se excede en mostrarles sus gracias.

¿Pero que se puede esperar de alguien que necesita titularse “gran”? Como en el circo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Evolución o creacionismo?


¡Que tema tan sobado! Y no suele resumirse. Para el lector común, es una paliza leer sobre esta discusión.

Permíteme lector que reduzca mis argumentos a los elementales del sentido común. Ya te he aburrido con el tema en otros lugares de este blog. Pero primero, a modo de previa, dos líneas para aclarar conceptos:

Evolución no es adaptación; la adaptación es indiscutible, la evolución no. Evolución no es selección natural; la selección natural es indiscutible, la evolución no. Las mutaciones existen, son comunes, pero son aleatorias. Esto también es indiscutible.

Con estas previas, la evolución es indemostrable tal como está planteada. La evolución, tal como está planteada, no cuestiona la existencia de un Creador. Por eso se puede ser cristiano y evolucionista (Darwin lo era), o ateo y evolucionista, o animista y evolucionista... aunque en cualquier caso se es víctima de una teoría oficialista repleta de lagunas científicas.

El creacionismo, opuesto al evolucionismo oficialista, es eso, una mera reacción. No tiene fundamento científico por lo que, desde la perspectiva del cristiano, no debe tener validez como teoría científica, ya que ciencia y fe son independientes. El creacionismo es una intromisión grosera de la fe en la ciencia, tan absurdo como el evolucionismo oficialista que es una intromisión grosera de la ciencia en la fe.

Entonces, ¿evolucionismo o creacionismo? Es evidente que ni lo uno ni lo otro. La ciencia tiene muy buena información en los registros fósiles y en la genética, pero falta ordenarlos, falta información y falta una mente lúcida que armonice todo. Debemos tener paciencia porque, sin ninguna duda, la ciencia explicará el proceso de aparición de las especies sobre el planeta. Y esa explicación científica no estará en absoluto enfrentada a la fe, porque nunca han estado enfrentadas – de forma natural - ciencia y fe; esa armonía es precisamente el sello de calidad de la ciencia.

El origen de las especies es un tema apasionante, hoy todavía sin solución. Es un buen reto para los investigadores jóvenes - y para los que serán investigadores dentro de unos pocos años -, dar con la clave del asunto, que debe estar en la punta de los dedos de la ciencia. El protagonista que de la señal de salida para resolver el problema, deberá estudiar mucho, tener un mente muy bien amueblada y, sobre todo, ser un hombre libre que no se deje sujetar por los presupuestos oficiales que indican el tema que subvencionan y, también en el caso de la evolución, cual ha de ser el resultado de la investigación que subvencionan.

Pd (24.09.2012). Añado una aclaración por si no hubiera quedado claro; el creacionismo pretende que la aparición de nuevas  especies se debe a nuevas creaciones del Creador. Esa es la idea que refuto, por no ser científica, ya que supone una intromisión de la fe en la ciencia. Mi opinión sobre la Creación ya está clara en otros lugares de este blog :


En cuanto a la creación del hombre, no parece razonable que el Creador utilizara un diseño ya en funcionamiento para inspirarle el alma; es razonable pensar que una obra extraordinaria como el hombre, se merecería una estructura nueva, no aprovechar una carcasa "de segunda mano", es decir, utilizar un mono para inspirarle el alma. Esta última afirmación no es científica, pero es de un aplastante sentido común.

Más crisis



Tenemos crisis para rato. Podría no ser así, pero está mal diagnosticada por los poderes políticos. Y algo mal diagnosticado no se cura y, o se hace crónico, o nos mata.

Cualquier persona con entendederas elementales ve que la pretendida crisis económica no es tal. Hay hoy más recursos económicos que nunca. Pero están mal repartidos.

¿Se trata entonces de una crisis social? Sí y no. Sí porque afecta al marco social, las personas y sus relaciones. No, porque esa crisis social no el la causa de lo que sucede, sino el efecto de otra crisis más profundas; la crisis de valores.

No una crisis de valores en general, sino una crisis de valores eficaces. Porque valores los hay; la riqueza está distribuida de la forma en que vemos (cada día más ricos y más pobres y menos clase media) porque priman los valores del egoísmo y del “sálvese quien pueda”, unos valores terribles que dejan en nada al indefenso, que no es el inútil porque los indefensos forman la masa de la sociedad, que sufre y que trabaja cuando le dejan.

Se trata de una crisis de valores altruistas, valores del dar mejor que recibir, valores de amor al prójimo. En fin, esas hoy pretendidas nimiedades que han llevado a la cima de la cultura a la civilización occidental.

El egoísmo patológico de las últimas décadas ha llevado a occidente a la miseria de las relaciones humanas y de esa miseria ha nacido la crisis social y de esa crisis social la crisis económica.

La solución es generalizar la doctrina del dar. En los pequeños entornos sociales dónde la crisis ha hecho menos mella ha sido dónde se ha implantado el amor cristiano; los núcleos familiares o pequeños grupos sociales que han optado por repartir lo que tienen y ayudarse en lo que pueden. No se trata de aludir al colectivismo soviético que tanta sangre y fracaso vertió, sino al amor cristiano, que puede parecerse en la forma pero nada tiene que ver en el fondo. Ya lo hemos tratado en otros lugares de este blog.

Tampoco ha hecho mella la crisis en los banqueros, políticos, sindicalistas y especuladores. Pero es eso otra historia que, sin duda, tendrá un desenlace trágico.

Creo que debemos meditar sobre ello. Ahora, con el paro, hay más tiempo para pensar y más ocasiones para ayudar a nuestro semejante. 

lunes, 11 de junio de 2012

Los católicos y sus imágenes.



Voy a comentar hoy sobre esa piedad que tienen los católicos, tan denodada por algunos, de ser devotos de imágenes de santos y vírgenes. Personas sin cultura religiosa, por descontado los protestantes - ¡no hablo de los musulmanes! - e incluso algunos católicos han puesto de manifiesto esa costumbre “absurda” e “irreverente” propia de los católicos (he leído en un afamado blog católico el alegato de un católico que se dice ”de pro” contra esa práctica).

¿Es una tontería eso de venerar imágenes? Yo tengo mi opinión, que daré luego, pero ya anticipo que creo que esa polémica es absurda e indica la falta de sentido común que padecen muchas personas. Déjame, lector, que haga una previa.

Cuenta la historia, que hace alrededor de trescientos años, un humilde monje carmelita barría una estancia del convento, inundado de santa alegría por el servicio que estaba prestando al Señor. En el trajín, le sacó de su ensimismamiento la presencia de un jovencito:

- ¿Quién eres tú? – le preguntó el fraile sorprendido.

En niño le contestó con una pregunta:

- Tú eres un fraile, ¿verdad?
- Sí, claro – le contestó desconcertado el carmelita.
- Y como fraile, sabrás rezar el Ave María.
- Desde luego, sé rezar esa oración.
- Pues rézala para que te oiga – le pidió el dulce jovencito de ojos azules.

Y el carmelita, sin planteárselo, rezó:

- “Dios de salve María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús”...

En ese momento el niño, con voz suave, le dijo:

- Ese soy yo.

En ese instante, el carmelita dejó de ver al niño. Y reaccionó modelando en cera la imagen del Niño que se había grabada en su cabeza. La Historia bautizó a esa imagen como “El Niño Jesús de Praga”, por la localidad en que se conoció y es muy socorrido por los numerosos y asombrosos milagros que se le reconocen.

El principio de la historia de esta imagen no es fácil de encontrar en los textos de divulgación, pero sí los muchos milagros que se le atribuyen a Jesús bajo esa advocación y otras circunstancias históricas sorprendentes. Todo esto puedes creerlo, lector, o no. Incluso si eres católico puedes no creerlo, pues la Iglesia te deja libertad para creer en apariciones y milagros.

Y vamos ahora al tema que nos ocupa. El fraile carmelita, impresionado por lo que vio, quiso guardarlo en su memoria y reproducirlo; e intentó plasmar en cera la imagen de la forma más fiel posible. Si hubiera podido fotografiar al Niño, lo habría hecho, pero entonces no existían esos recursos y, de existir, él era un carmelita pobre y no los hubiera tenido a su alcance.

¿No ocurriría lo mismo a los testigos de las apariciones de la “Señora” en Lourdes? Tras ver los hechos sorprendentes que rodearon a la jovencita Bernadette en las apariciones de la Virgen, ¿no es razonable que se intentara plasmar a la responsable de tanta maravilla en una imagen para mantener su recuerdo?

La respuesta no es más que sí, que las imágenes no son más que “recordatorios” de personas o circunstancias que se quieren recordar, tener presentes. Y eso es de lo más normal, humano y extendido y, desde luego, nada censurable. ¿Quién no se viene de un viaje cargado de fotografías que luego clasifica, ordena, rotula coloca en álbumes y, las más preciadas, amplia y enmarca? Y lo que hace todo mortal con sus recuerdos triviales de un viaje turístico, ¿no es razonable que lo haga un católico con las imágenes de las personas que han destacado por su bondad?

El turista enmarca su foto preferida, y la enseña a sus amigos, y la contempla recordando el momento que le inspiró la fotografía, en fin, se recrea espiritualmente con ella. ¿No ha de hacer lo mismo un católico con una persona reconocida por la Iglesia como de vida heroica y ejemplar, o del mismo Jesús y de su madre la Virgen María?

Pues esos son las imágenes. Se adora a Jesús representado artísticamente en imágenes y se venera a la Virgen y los santos representados en sus imágenes. No se adora y venera a unas estatuas o a unos cromos, porque sería estúpido y, además, está gravemente prohibido por una tradición bíblica de cinco mil años. No. Quien así lo hiciera sería un chalado, antes pagano. ¿Alguien se cree que la foto de la casita suiza que tomó en su último viaje, es realmente una casita suiza? No, claro; le evoca un momento de su viaje, pero no es su viaje. Es más, si verdaderamente los católicos consideraran esos objetos materiales como parte de su fe, la manera de acabar con el catolicismo sería destruir sus imágenes, pues se destruiría su fe. Sin embargo está contrastada empíricamente la infructífera acción tenaz de los iconoclastas; y que los católicos sobreviven perfectamente sin imágenes; y que es “tradición” católica esperar el martirio en celdas abyectas, sin imágenes. Es decir, aún sin imágenes hay fe católica y hay católicos.

La devoción católica a las imágenes es algo natural, consustancial a la sensibilidad humana y un sentimiento que ponen en práctica muchísimas personas, día a día frente a escenas intrascendentes o no; quien no ha sentido aflorar a sus ojos las lágrimas al mirar la foto de sus padres, fallecidos tiempo ha, no es una persona normal. Y en ese trance, ¿está llorando por un trozo de cartulina?… no, lo hace porque al estímulo del recuerdo siente revivir su amor a unos seres allí representados.

Lo triste es cuando alguien no tiene qué recordar, o se avergüenza de sus recuerdos.

jueves, 17 de mayo de 2012

Curas rojos



Siempre me ha llamado la atención la tendencia de buenas personas e incluso de buenos sacerdotes, a inclinarse hacia formas de pensamiento de izquierda. No ya a acercarse a la teología de la liberación, que sería una postura extremista - incluso diría que herética – sino a fórmulas más edulcoradas - aunque en el fondo totalitarias y violentas - como pueda ser el socialismo español. No podemos olvidar que un enclave importante de la oposición al franquismo estaba enraizado en la Iglesia Católica. De hecho, ahí estaba la única oposición valiente – y desde mi punto de vista equivocada aunque bien intencionada – al régimen del general Franco.

Mi primera reflexión es: ¿Por qué atrae tanto la izquierda a los católicos? Y una segunda reflexión, que dejo al lector porque yo no la trataré aquí, sería: ¿Ocurre lo mismo con los protestantes? Respecto a esto último, solo quiero decir que si yo fuera César Vidal diría que no, que la izquierda violenta y totalitaria sólo atrae a los católicos vagos e incultos, no a los eruditos protestantes, aunque sea cierto que la masonería, que dirige al socialismo, tenga buen asiento en el mundo protestante. Sin embargo, para bien de ambos, no soy César Vidal.

Ese mimetismo de las ideologías de izquierda con la Iglesia Católica ha confundido a personas de buena fe, incluso a religiosos, que se han apuntado a la doctrina socialista pensando que es lo que parece. Pero nada más lejos de la realidad.

El socialismo carece de valores trascendentes y la única forma de que un empresario no explote al obrero, de que un político no se corrompa o de que una sociedad viva en armonía, es la prevalencia de esos valores. ¿Cómo voy a respetar al obrero, al ciudadano o a mí mismo, si no tengo la convicción de que ese obrero, ese ciudadano y yo mismo, tenemos la misma dignidad, que transciende a esta vida? Porque es evidente a los ojos del mundo, que un empresario de éxito es más listo y mejor inversión que un infeliz limpiabotas; sólo puede haber firme convicción de respeto al débil cuando esa visión mundana se tenga como secundaria e intrascendente y prevalezca la trascendente de igual dignidad al margen de las capacidades materiales o intelectuales.

Todos los hombres nos regimos por valores. Cuáles son esos valores nos lo dicta la razón y el estudio objetivo de la historia del hombre. Son los valores que rigen de forma ancestral el comportamiento humano, la ley natural, esa ley que nos dicta, sin que nos lo digan, que matar no está bien, ni lo está el robar ni el fornicar. ¿Qué muchos han matado, robado y fornicado?, sí, efectivamente, pero sabían que obraban mal. Esa conciencia de la ley natural ha producido la civilización occidental de la que todos presumimos. Cuando esa conciencia falta, la sociedad se sume en el caos, porque la represión no basta para acabar con el asesino, hace falta que todos, asesinos que somos en potencia, tengamos conciencia de la maldad de la violencia. Un ejemplo que hemos vivido fue la doctrina del “pelotazo” que el socialista Felipe González impuso durante casi tres décadas en la sociedad española; la sustitución del beneficio como fruto del trabajo tenaz y honrado por el enriquecimiento rápido (lo que se bautizó como “pelotazo”), fruto de la corrupción y del abuso. Esa pérdida del sentido natural del trabajo por el intrascendente y antinatural del “pelotazo”, fue el origen último de la crisis que sufrimos hoy.

Si el lector quiere otro ejemplo gráfico, le he traído a la cabecera de este artículo un montaje que he preparado con tres carteles de la izquierda española del 36, la que con tanta añoranza reivindica la izquierda actual. Esa izquierda, la misma de hoy, que con tanta pasión llamaba a proteger a los infantes – podría ser la propaganda de una parroquia de hoy o la cabecera de una manifestación antiabortista de Arsuaga o Arnal – es la que encabeza el genocidio abortista de la España contemporánea y la que quiere que la legalidad de matar se extienda a los primeros días después del nacimiento. Si yo fuera ciegamente de izquierdas, temblaría de emoción al ver los instintos maternales de mi izquierda. Pero como no estoy ciego, no soy de izquierdas, y veo que esos sentimientos son sólo tramoya, que no están respaldados por una convicción cierta y con fundamento, como deja en evidencia la realidad. Desgraciadamente, hay mucha buena gente ciega.

Cuando hablo de estos valores, no hablo sólo de catolicismo. Cualquiera con un mínimo de cultura verá que van más allá en el espacio y en el tiempo. Hablo de unos presupuestos que han regulado la vida del ser humano desde su origen, dando lugar hace cuatro mil años al nacimiento de nuestra civilización; valores que tras un  largo y venturoso camino nos han guiado a una sociedad como la de hoy. El arte, la ciencia, la tecnología, la legislación,… ¡las leyes que regulan la guerra!, ¿algo más contradictorio?,… todo se ha construido y se ha humanizado (¡incluso la guerra!) gracias a la moral que dicta la ley natural, que es al fin un mensaje de trascendencia.

El socialismo es lo contrario; ataca esos principios - niega la ley natural y su evidencia en la vida del hombre - y quiere legislar sin ellos. El resultado es que ha sido la ideología que ha provocado el mayor genocidio de la humanidad, cien millones de muertos en siglo y poco, y todavía sufren sus secuelas las sociedades que han estado dominadas por esa ideología; Rusia no ha salido todavía del caos y su sociedad está destrozada; el lejano oriente busca desorientado sus valores tradicionales destruidos por el comunismo, que sólo le ofrece como alternativa una cruel estructura de mercados para los menos y la represión para los más; los países del Este europeo, no paran de sangrar al día de hoy... El socialismo no ha creado civilización, sólo ha destruido la que había donde ha llegado, para sustituirlo por represión. La historia nos muestra como ha sido el mundo con aquellos valores de la ley natural y vemos horrorizados como puede ser el mundo sin ellos (detallo esto en “Cristianismo e izquierda”, 16 de enero de 2008).

En nuestros días, la corrupta política española, compite para ver que partido redacta más “códigos de buena conducta”, sin conseguir nada; los políticos siguen robando. Se instauran mecanismos para impedir la corrupción fuera de los estamentos del poder, donde ya está institucionalizada, pero no se consigue nada; la injusticia social va a más. ¿Cómo se va a conseguir nada, si el único limitador de la maldad está en los valores que ellos niegan? Cualquier mente represora tienen una mente que elude esa represión; sólo la conciencia recata al ladrón.

Los valores son presuntamente los mismos en el socialismo y en el catolicismo. Solo hay un matiz contundente, la trascendencia. La justicia, la libertad, la solidaridad socialistas tienen su raíz en el barro. La justicia, la libertad, la solidaridad católicas, tienen su raíz en la trascendencia; se nombran igual, pero son distintos y causan efectos distintos. Hay que ver más allá de la machacona propaganda del poder para no dejarse engañar por tan burdas apariencias.

Permítame el lector que dé autoridad a mi escrito, con la siguiente cita: “El tercer mal al que tenemos que encontrar remedio se manifiesta especialmente en los hombres de nuestro tiempo. En efecto, los hombres de la antigüedad, incluso cuando buscaban con pasión excesiva las cosas terrenales, no despreciaban las cosas del cielo; antes, los más sabios entre los propios paganos, enseñaban que nuestra vida es un lugar de hospedaje y de tránsito, no una morada fija y definitiva”. León XIII Carta encíclica Sanctae laetitiæ, Roma, 8 de septiembre de 1893, núm. 13 (traducción del autor a partir del original portugués editado por Libreria Editrice Vaticana. Se corresponde con el núm. 11 de la versión inglesa, editada por la misma Libreria).

sábado, 12 de mayo de 2012

Vuelta a empezar.

    
He estado consultando la audiencia del blog y creo que más que finalizarlo (como anunciaba en una entrada que suprimí hace unos días), lo que debo hacer es orientarlo de otra forma. Siendo poco los lectores, son constantes y los suficientes como para que me sienta obligado a seguir, aunque no quiero continuar como antes.


La verdad es que me aburría seguir la actualidad, pues es un ejercicio estéril; imagínate, lector, que estás con otra persona viendo como unos críos juegan en el parque. Los pitufos, en sus juegos, se van dando y dices a tu acompañante; "se van a hacer daño". Al fin, se hacen daño.


- ¿Ves?, ya te lo decía. Se van a hacer daño.


Y siguen jugando. A lo bestia. Y le vuelves a decir a tu acompañante; se van a volver a hacer daño. Y se lo vuelven a hacer.


- ¿Ves?, ¡otra vez! Ya te lo dije.


Si sigues, a la tercera, es tu acompañante el que te va a dar un bufido y te va a enviar a la porra. Esto era este blog en lo que se refiere a las noticias no, desde luego, en los asuntos de fondo. Me consuela el que la sociedad mediática española es peor. Unos y otros, derechas e izquierdas. Todos son augures de todo; al fin ocurrirá algo y todos tendrán razón. Es un juego a ganar.


Quiero desvincularme de la actualidad. Y seguir escribiendo en la línea de pensamiento que tanto me ha distanciado de católicos, protestantes, musulmanes, machistas, feministas, derechas e izquierdas.  Parece mentira que ser congruente con tus ideas y con el sentido común te aleje tanto de tantos. Pero creo que los lectores, los que queden, lo agradecerán.


He vuelto a modificar la imagen del blog, pero esta vez conservando los tonos originales y oscureciendo el fondo para hacer la lectura más fácil. Con esta plantilla Google ofrece más y más cómodas opciones que pueden resultarme mejor en el futuro.


En fin, ya sólo me queda decir hola.

viernes, 9 de marzo de 2012

Rajoy, los socialista y la crisis.

Canal Sur emite una imagen de Rajoy al informar de pederastia”, leo en la prensa digital.

Eso es lo que se puede esperar de los socialistas españoles. Ese es su talante y esos son sus métodos, cuando no pueden ejecutar de otras formas las consignas de su fundador, el criminal Pablo Iglesias, responsable directo de un millón de muertos españoles (ruego al lector que incluya en este juicio al sector socialista que lleva la voz cantante; no dudo que pueda haber socialistas honorables y excelentes personas, probablemente hartos del socialismo que se da a conocer, aunque no conozco a ninguno personalmente).

Mi opinión de Rajoy ya ha quedado plasmada en otras intervenciones de este blog. Pero, desde luego, nunca se me ocurriría compararlo con un socialista, pues no se merece semejante vejación.

Tal como comentaba más arriba, Rajoy tiene enfrente a unos verdaderos desalmados. Aceptando por evidente que la corrupción campa a sus aires por la clase política de todo signo, no es justo equiparar la del PP y la del PSOE, pues sus circunstancias son distintas; en el PSOE la corrupción es mayor porque ha estado más tiempo en el poder y porque tienen menos escrúpulos, menos ética, como ellos mismos presumen. La derecha está más sujeta a “prejuicios” morales, por lo que la corrupción se difunde con menos rapidez… y no han tenido el tiempo necesario para alcanzar el nivel de la del PSOE; la corrupción del PSOE se difunde con más rapidez y ha tenido más tiempo.

Pero el hecho de que Rajoy sufra las iniquidades de esa gentuza, a mi parecer no lo hace bueno. Creo que lleva las medidas de recorte demasiado lejos y que hay algo que no cuadra en toda esta política de austeridad.

Empecemos analizando por encima, quienes están perjudicados por la crisis y por los recortes y quienes no lo están.

Están perjudicados por la crisis; una buena porción de la población “llana” (las familias más modestas) y buena parte de la clase media.

No están perjudicadas por la crisis; las familias más pudientes, el funcionariado (incluidos los jueces), la banca y la clase política.

Ya es un dato importante.

Están ya perjudicados por los recortes; una buena porción de la población “llana” (las familias más modestas) y buena parte de la clase media, que son los que utilizan la sanidad pública, la educación pública, las que se ven más afectadas por la subida de los impuestos…

No están ni estarán perjudicados por los recortes; las familias más pudientes, el funcionariado (incluidos los jueces), la banca y la clase política, que son los que utilizan sanidad privada, educación privada y los que por su nivel de ingresos y capacidad de evasión, menos notan la subida de los impuestos.

Es decir, que los que no son responsables directos de la crisis (sí son responsables indirectos aquellos que votaron y votan socialista), son los que deben soportar las consecuencias de la incompetencia y corrupción de la parte de la sociedad que provocó la crisis y que es a quien menos afecta la crisis que ellos mismos provocaron.

El peso de la corrupción y de la incompetencia cae, como siempre, sobre los más inocentes y débiles, y deja impune a los responsables.

Por eso, si la responsabilidad de salir de la crisis fuera mía, la pauta que seguiría y las medidas que tomaría (ya las esbocé de manera un tanto informal en un artículo pasado (“La solución de la crisis en España”, jueves, 22 de diciembre de 2011) serían:

1. En lugar de no levantar alfombras como promete el PP, las levantaría y llevaría a los tribunales a los responsables de la corrupción multimillonaria, hasta dónde alcance la prescripción, encarcelando a los políticos, jueces y empresarios corruptos, incluidos los banqueros, y embargándoles los bienes necesarios para cubrir sus deudas.

2. Suprimiría de un plumazo las empresas públicas, nacidas en su inmensa mayoría para eludir el control presupuestario al que está sujeto el dinero público en la Administración.

3. Suprimiría de un plumazo los cientos de miles de empleados públicos llegados con la coyuntura, dejando en la administración tan sólo a los funcionarios ,a los que exigiría productividad. Los funcionarios son en su mayoría capaces, pero irresponsables si no tienen una jerarquía clara y competente.

4. Suprimiría de un plumazo las subvenciones, dejando situaciones excepcionales. La ayuda al tercer mundo la canalizaría a través de entidades privadas de reconocido prestigio.

5. Haría lo que dice que va a hacer Rajoy con las autonomías; suprimir las duplicidades de funciones. Y además limitaría los ingresos de los políticos (un sólo sueldo por persona y el límite debe incluir las dietas que muchos políticos se procuran y que son tanto o mayores que los sueldos que cobran).

Con estas medidas, llevadas a rajatabla, no harían falta recortes en educación y sanidad si a la vez se pone disciplina en los trabajadores de esos sectores. Hace doscientos años ya se decía que el ideal en España era “tener el sueldo de un político, el trabajo de un cura y la jornada laboral de un maestro”, ¿les suena?

Con esas medidas, quizás incluso se podría invertir más en sanidad y educación.

Y me falta un elemento imprescindible. Derecha, izquierda y centro no paran de apelar a “controles presupuestarios más rigurosos”, a una mejor gestión, de redactar “códigos éticos,… Milongas.

Ningún control puede controlar la picaresca humana. El paradigma fue la Unión Soviética. Sólo unos valores en armonía con nuestra nauraleza, pueden encauzar el comportamiento de una forma constructiva. Sin los valores adecuados, los comisarios políticos pierden el tiempo y se corrompen. Quien no sea ciego, verá a que nos ha llevado aquella filosofía del “pelotazo” que Felipe González trajo a nuestra sociedad de la mano del socialismo y que ha llegado a destruirla como lo ha hecho. Al principio lo de “el pelotazo” desconcertó a una sociedad española trabajadora y honrada, pero gracias al éxito basado en la impunidad, el socialismo triunfó degradándola hasta lo que es hoy.

Aquel socialismo destrozó el sentido del trabajo y del esfuerzo de la generación de la guerra y trajo los valores del relativismo que hacen mejor al más “listo”, entendiendo por listo lo más alejado al sentido social de las cosas. Y los más “listos” eran los que tenían menos escrúpulos y menos sentido social y de esfuerzo, que se alinearon bajo las siglas PSOE.

A los valores hay que sumar la justicia. Quien infrinja la ley debe sufrir un castigo ejemplar. La impunidad es injusta y un mal ejemplo. La historia reciente nos muestra eso. Hasta tal punto es descarado, que los políticos, los “aforados”, se ha procurado unos jueces especiales nombrados por ellos mismos; y en reciprocidad, no se conoce, más que como anécdota, de un delito cometido por un juez, a pesar de que en España hay miles de jueces.

Ahorrar, asumir valores y una justicia firme. No hacen falta recortes. Pero ni el PP ni, por descontado el PSOE, están en condiciones de amputar el cáncer.

Creo que tenemos para rato. No necesariamente de crisis económica, sí de derrumbe social. Pero hay que aguantar y reforzar nuestra solidaridad, nuestra honradez en el trabajo, profundizar en nuestro sentido ético… es decir, procurar ser mejores cuanto más se hunda todo esto. Puede ser una gota en el océano, pero es confiar en un lema que ha funcionado en otro ámbito proceloso de la vida; “la sangre de los mártires es semilla de cristianos”.

martes, 21 de febrero de 2012

Socialismo versus paz

En otra ocasión he comentado en este blog, que no habrá paz en España, hasta que no desaparezca el socialismo y la izquierda en general.


El socialismo, tal como lo entienden los socialistas españoles, es la herencia aceptada de la tradición comunista, una expresión social y política que se ha hecho célebre por el triste "record" de ser la que más muertes ha caudado en la historia de la humanidad. Desde Stalin a Hitler o desde Mao a Pol Pot, las diferentes hijas de esa malhadada doctrina han acabado directamente con la vida de más de cien millones de seres humanos e indirectamente con un número incalculable de vidas (hambre, frío, carencias médicas,…).


El mundo civilizado ya ha acabado con la pesadilla de la izquierda, salvo los países del Norte mediterráneo, entre ellos y sobre todo España, nación dónde los socialistas no sólo no reniegan u olvidan los crímenes de sus padres ideológicos, sino que los justifican y añoran sus métodos y formas. El genocida Carrillo es paradigma de ello. Con semejantes cerebros no puede edificarse nada bueno, ni contar con la paz social que se precisa para edificar algo sólido.


Hoy tenemos otra prueba - ¿hacían falta más? - de esa maldición de la izquierda que pesa sobre la sociedad española; haciendo caso omiso de la voluntad de la mayoría de los españoles, voluntad expresada claramente en las urnas, los socialistas están encendiendo de nuevo las calles españolas con violencia y destrucción. Los mismos que han arruinado España con Zapatero; los mismos que la arruinaron con Felipe González; los mismos que la arruinaron con la guerra civil. Siempre los mismos, siempre su violencia genocida.


Otra vez es la Iglesia católica la que oprime al obrero. Con esa excusa los socialistas y demás calaña torturaron y asesinaron a curas y monjas durante la guerra civil. Otra vez son los capitalistas de la derecha los que oprimen al obrero, cuando hoy, la oligarquía capitalista en España es en buena parte socialista, formada no por el esfuerzo, sino por el "pelotazo" (¿recuerdan cómo Felipe González implantó esa filosofía en nuestra sociedad?) y la corrupción… ¡incluso el rey de España se decora socialista!


Nunca hay que resignarse frente a la injusticia y hay que pelear por erradicarla, hasta la muerte si la causa lo exige. Eso es heroico. Pero la incoherencia, la violencia gratuita, el odio, el fanatismo,... nunca son heroicos. Esos jóvenes levantiscos que en Valencia hablan de "incendiar" la calle por no saben qué - los estúpidos del PP no han sabido, hasta ahora, explicar, argumentar y difundir coherentemente sus decisiones frente a la crisis - son una panda de idiotas y los que les instigan desde el anonimato o desde las instituciones, incluidos los irresponsables gobernantes del ex-gobierno de Zapatero, son unos criminales cobardes... Es inevitable, es su naturaleza.


La izquierda no nos va a dejar vivir tranquilos y diluirá las verdaderas reivindicaciones en violencia gratuita. Simplemente, no hay que votar a nada que atufe a socialismo. Socialismo es violencia y corrupción.

¿Son justas las medidas frente a la crisis?


Me refiero a las medidas anunciadas recientemente por el Partido Popular.


Empezaré con la síntesis; tal como están planteadas son necesarias, pero no justas.


Necesarias, porque cuando uno se ha endeudado, por motivos loables o no, debe amortizar su deuda. Es ética elemental de gente de bien.


La forma de solventar una deuda que ha de pagarse inmediatamente, es sacar de dónde se tiene, aún a costa de las comodidades propias.


Son necesarios los recortes. No es lícito ir contra unos recortes que deben hacer frente a una deuda contraída hacia un tercero. Lo contrario es ser un miserable moroso.


Pero eso a los socialistas no les importa, porque su naturaleza es marrullera y tramposa. No es esa la naturaleza de la mayoría de gente de bien en España. Las deudas hay que pagarlas lo antes posible o en los plazos pactados.


Ahora bien, ¿son justos esos recortes? Sin duda no.


La deuda la ha generado la mala gestión de un gobierno socialista de Zapatero, secundado por sus aliados de la banca y la finanza. En esa generación de la deuda, muchos se han hecho millonarios. Luego lo justo sería que fueran ellos los primeros en aportar los recursos para enjugar esa deuda. Lo primero sería, pues, embargar a los políticos socialistas responsables de la crisis y a los nuevos ricos forjados en la crisis.


Si matizamos más, a los gobernantes socialistas y a los banqueros, deberíamos sumar a los especuladores inmobiliarios, a los trabajadores fraudulentos, a los sindicatos,... Pero esos no son la mayoría de los españoles. Las medidas generales afectan a todos por igual, omitiendo la mayor responsabilidad de algunos.


Las medidas contra la crisis, para ser justas, deberían haber empezado por esa medida de dar prioridad a la recaudación de los bienes de los responsables.


Pero para llevar a cabo esta primera medida recaudatoria, es preciso que la justicia sea independiente, que actúe y que actúe con diligencia.


Es decir, las medidas contra la crisis son necesarias, pero me temo que nunca llegarán a ser justas.