Ellos no se han olvidado, pero les da lo mismo, se ríen de nosotros.
Es la risa de la burla y de la impunidad.
Y de la prepotencia frente al débil.
Y al borrego...
Y al cobarde.
Pero a cada cerdo le llega su san Martín.
Ellos no se han olvidado, pero les da lo mismo, se ríen de nosotros.
Es la risa de la burla y de la impunidad.
Y de la prepotencia frente al débil.
Y al borrego...
Y al cobarde.
Pero a cada cerdo le llega su san Martín.
Sea colegio privado o público, tus hijos conocerán tu miseria y las de su madre.
Y sabrán que cada cosa que coman, cada regalo que reciban, cada gesto que hagan, estará ensombrecido y maldito por el origen de su bienestar.
El coleta y la bicicleta... que miseria de padres.
La diferencia para el comunista reaccionario está en la represión del radar.
No han mantenido lo que había, han dejado que se deteriorase, pero han invertido en variedad de radares.

El artículo de arriba se refiere a la Santaolalla, vividora zurda a la que Daniel Estevez de Desokupa, me parece se refiere como la p******, en una expresión irrespetuosa pero afín según muchos en redes sociales. También veo que muchos la llaman poligonera, que creo es algo semejante.
No hay que tomarse al pie de la letra lo que dice el tal Estevez, pues es como un entrañable niño con cuerpo de atleta. Y los niños son como son, sinceros y sin mal fondo. Además creo que estaba en un momento de escenificación irónica de exaltación.
No quiere eso decir que Estevez y muchos en redes sociales tengan razón, pero cuando el río suena, agua lleva, sobre todo cuando el agua se hace evidente brincando y chapoteando frente a cámaras y medios.
Si lees el artículo de la imagen verás que probablemente Daniel Estevez se quede corto en su percepción de esa mujer, expresada de forma tan grosera.
No sé si será prostituta.
Probablemente todos se refieran a que prostituye su alma.
Tampoco lo sé
Pero desde luego, a mis ojos es patética.
Y eso que tengo unas buenas tragaderas y juicio benévolo para con mis semejantes.
Hace años un periodista que se llamaba Antonio Herrero, falleció de un accidente de buceo en circunstancias poco claras.
El hombre trabajaba en la COPE y tenía mucha audiencia porque era un gran periodista.
Siempre estuve convencido de que no fue un accidente y de que lo asesinaron.
Pero nunca más se habló del accidente y Antonio Herrero ha caído en el olvido, salvo en su radio que le dedicaron un estudio muy moderno.
César Vidal, continuó la línea crítica con el poder, establecida desde la cadena COPE, propiedad de la conferencia episcopal española.
Este magnífico periodista era y es protestante.
A Herrero tengo la convicción de que lo asesinaron y César Vidal tuvo que emigrar de España tras descubrirse un atentado en ciernes contra él.
Luego siguió Federico Jiménez Losantos que sufrió un atentado de un grupo separatista y creo que se fue a Estados Unidos. De eso hace ya tiempo. No lo tengo cierto.
Después tomó el relevo Carlos Herrera que también fue víctima de un atentado terrorista, al que sobrevivió.
Todo esto da un caché a la cadena COPE y ríete de los presuntos reprimidos como el Puigdemont o el Otegi, criminales que campan por sus respetos en esta pseudo democracia española.
Ya no escucho la COPE. Ya no no denuncia leyes injustas del poder ilegítimo.
Ya le pesa más una x en la renta que la justicia.
Todo ha cambiado mucho.
Nada es lo que era y todo es peor.
Solo quería hacer memoria y dar un sorbo de nostalgia en esta mañana triste, pues no me sienta bien el café.
Ni descafeinado.