Estas últimas semanas, mi trabajo en el ordenador se ha visto ralentizado porque Microsoft me ha eliminado el Word, programa de escritura que me iba muy bien y que está incluido en el paquete de Office.
Perdóname si uso términos inexactos, pero no me interesa la informática y bastante la tengo que sufrir para escribir incluso en los formatos más elementales.
Desde que uso ordenador he comprado Word varias veces, pues venía instalado por defecto en cada ordenador que compraba, hasta que en el último ordenador que compré no estaba instalado, por lo que tuve que comprar Office aparte.
Podía haber instalado cualquier aplicación de escritura libre de derechos, pero estaba habituado al Word y compré Word.
Lo compré en una tienda de informática en una caja donde venía un código para descargarlo pues ya no se venden los DVD’s con el programa.
Busqué un precio asequible pues no utilizo más que las utilidades más elementales y no me valía la pena comprar una versión sofisticada.
Eso sí busqué que fuera una compra de un solo pago, pues ahora muchos programas los venden a plazos, es decir con cuotas mensuales o anuales pues es más rentable a las empresas que los producen.
Y así continué con Word un tiempo, hasta que un día me apareció el mensaje de que a partir de una fecha determinada, dejaban de prestarme servicio.
No lo entendí. Repasé las condiciones de compra y vi que, efectivamente, había comprado una versión de un solo pago sin caducidad.
Efectivamente, llegada la fecha que me dijeron, empecé a tener problemas con Word de forma que no me guardaba las correcciones y que no obedecía mis instrucciones.
Todo eso que me llevó un tiempo de ver qué pasaba y de quebraderos de cabeza para intentar resolverlo, hasta que decidí eliminarlo y substituirlo por una versión libre, porque desde luego no estaba dispuesto invertir un duro más en esta estafa de Microsoft.
Tras días de preocupación, nerviosismo y rabieta, decidí instalar un software libre llamado LibreOffice que emula a Word. No es lo mismo, pero desde luego me doy por satisfecho, pues tras un corto aprendizaje, consigo lo mismo que conseguía con Word pero sin tener la sensación de que me están tomando el pelo y metiéndome la mano en el bolsillo.
Debo advertir que el tipo de letra Times New Roman es también propiedad de Microsoft por lo que decidí optar por un tipo de letra libre y elegí el Liberation Serif , También de LibreOffice que es como el otro, pero con una tipología más moderna y más agradable. Lo hice para evitarme posibles perrerías futuras de Microsoft.
Te recomiendo que trabajes siempre con software libre, porque si no, siempre estarás a merced de las multinacionales de la informática y de sus triquiñuelas para engañarte de alguna forma.
Y no te quepa duda de que saben más ellos de engaños, que tú de defensas.
En Internet encontrarás amplísima información de estas alternativas.
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