domingo 4 de marzo de 2012

Infanticidio


Mi criterio sobre la demagogia me impide colocar ninguna imagen presidiendo esta noticia.

Aquí una imagen no vale más que mil palabras, porque ni con mil palabras lograría un ser humano comprender esta aberración que cada vez nos presentan desde más rincones de la sociedad decadente que representa la izquierda y el autodenominado progresismo.


martes 21 de febrero de 2012

Socialismo versus paz

En otra ocasión he comentado en este blog, que no habrá paz en España, hasta que no desaparezca el socialismo y la izquierda en general.


El socialismo, tal como lo entienden los socialistas españoles, es la herencia aceptada de la tradición comunista, una expresión social y política que se ha hecho célebre por el triste "record" de ser la que más muertes ha caudado en la historia de la humanidad. Desde Stalin a Hitler o desde Mao a Pol Pot, las diferentes hijas de esa malhadada doctrina han acabado directamente con la vida de más de cien millones de seres humanos e indirectamente con un número incalculable de vidas (hambre, frío, carencias médicas,…).


El mundo civilizado ya ha acabado con la pesadilla de la izquierda, salvo los países del Norte mediterráneo, entre ellos y sobre todo España, nación dónde los socialistas no sólo no reniegan u olvidan los crímenes de sus padres ideológicos, sino que los justifican y añoran sus métodos y formas. El genocida Carrillo es paradigma de ello. Con semejantes cerebros no puede edificarse nada bueno, ni contar con la paz social que se precisa para edificar algo sólido.


Hoy tenemos otra prueba - ¿hacían falta más? - de esa maldición de la izquierda que pesa sobre la sociedad española; haciendo caso omiso de la voluntad de la mayoría de los españoles, voluntad expresada claramente en las urnas, los socialistas están encendiendo de nuevo las calles españolas con violencia y destrucción. Los mismos que han arruinado España con Zapatero; los mismos que la arruinaron con Felipe González; los mismos que la arruinaron con la guerra civil. Siempre los mismos, siempre su violencia genocida.


Otra vez es la Iglesia católica la que oprime al obrero. Con esa excusa los socialistas y demás calaña torturaron y asesinaron a curas y monjas durante la guerra civil. Otra vez son los capitalistas de la derecha los que oprimen al obrero, cuando hoy, la oligarquía capitalista en España es en buena parte socialista, formada no por el esfuerzo, sino por el "pelotazo" (¿recuerdan cómo Felipe González implantó esa filosofía en nuestra sociedad?) y la corrupción… ¡incluso el rey de España se decora socialista!


Nunca hay que resignarse frente a la injusticia y hay que pelear por erradicarla, hasta la muerte si la causa lo exige. Eso es heroico. Pero la incoherencia, la violencia gratuita, el odio, el fanatismo,... nunca son heroicos. Esos jóvenes levantiscos que en Valencia hablan de "incendiar" la calle por no saben qué - los estúpidos del PP no han sabido, hasta ahora, explicar, argumentar y difundir coherentemente sus decisiones frente a la crisis - son una panda de idiotas y los que les instigan desde el anonimato o desde las instituciones, incluidos los irresponsables gobernantes del ex-gobierno de Zapatero, son unos criminales cobardes... Es inevitable, es su naturaleza.


La izquierda no nos va a dejar vivir tranquilos y diluirá las verdaderas reivindicaciones en violencia gratuita. Simplemente, no hay que votar a nada que atufe a socialismo. Socialismo es violencia y corrupción.

¿Son justas las medidas frente a la crisis?


Me refiero a las medidas anunciadas recientemente por el Partido Popular.


Empezaré con la síntesis; tal como están planteadas son necesarias, pero no justas.


Necesarias, porque cuando uno se ha endeudado, por motivos loables o no, debe amortizar su deuda. Es ética elemental de gente de bien.


La forma de solventar una deuda que ha de pagarse inmediatamente, es sacar de dónde se tiene, aún a costa de las comodidades propias.


Son necesarios los recortes. No es lícito ir contra unos recortes que deben hacer frente a una deuda contraída hacia un tercero. Lo contrario es ser un miserable moroso.


Pero eso a los socialistas no les importa, porque su naturaleza es marrullera y tramposa. No es esa la naturaleza de la mayoría de gente de bien en España. Las deudas hay que pagarlas lo antes posible o en los plazos pactados.


Ahora bien, ¿son justos esos recortes? Sin duda no.


La deuda la ha generado la mala gestión de un gobierno socialista de Zapatero, secundado por sus aliados de la banca y la finanza. En esa generación de la deuda, muchos se han hecho millonarios. Luego lo justo sería que fueran ellos los primeros en aportar los recursos para enjugar esa deuda. Lo primero sería, pues, embargar a los políticos socialistas responsables de la crisis y a los nuevos ricos forjados en la crisis.


Si matizamos más, a los gobernantes socialistas y a los banqueros, deberíamos sumar a los especuladores inmobiliarios, a los trabajadores fraudulentos, a los sindicatos,... Pero esos no son la mayoría de los españoles. Las medidas generales afectan a todos por igual, omitiendo la mayor responsabilidad de algunos.


Las medidas contra la crisis, para ser justas, deberían haber empezado por esa medida de dar prioridad a la recaudación de los bienes de los responsables.


Pero para llevar a cabo esta primera medida recaudatoria, es preciso que la justicia sea independiente, que actúe y que actúe con diligencia.


Es decir, las medidas contra la crisis son necesarias, pero me temo que nunca llegarán a ser justas.

domingo 19 de febrero de 2012

El Partido Popular y sus fundamentos ideológicos


El Partido Popular es un partido “…con clara vocación europea e inspirado en los valores de… el humanismo cristiano de tradición occidental,…”, según sus estatutos.

Alguno de sus líderes creyeron que eso de “cristiano” era inoportuno y presentaron una moción para eliminar el “palabro”. A raíz de esa moción, han quedado en evidencia algunas cosas.

Dicen los populares que la alusión al “humanismo cristiano” se refiere a una forma cultural, y que no implica opción o compromiso religioso alguno; algo así como declarar mi admiración por el Ku Klux Klan, desde mi ferviente sentimiento de integracionismo racial.

Para mí, al matizar “humanismo de tradición occidental”, se está dejando claro que se alude a la inspiración cristiana… o se aludía cuando se redactó esa fórmula. Probablemente quienes redactaron esa fórmula eran católicos o querían captar el voto católico, o ambas cosas. De otra forma, ¿por qué matizar qué tradición, de las dos cristianas europeas, elegían?

Pero los tiempos han cambiado y ni la inspiración del PP es únicamente cristiana (se han sumado a la ingeniería social delirante y suicida del relativismo) ni probablemente sus jerarcas sean mayoritariamente católicos, aunque sí sus bases. Por esas dos razones – la conciencia del significado original y la realidad de hoy -, nació la propuesta de obviar el término “cristiano”.

Lo entiendo. Y entiendo que ha ganado la estrategia, no el espíritu, y las cosas han quedado como estaban.

Pero lo que no entiendo – o si lo entiendo me asusta la ignorancia que tanto les acerca a la izquierda – es qué pasaba por la cabeza de quienes redactaron la alternativa. Si optábamos por “humanismo europeo”, la redacción de los estatutos hubiera quedado así:

Con clara vocación europea e inspirado en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo europeo,…”, lo que es una machacona insistencia en nombrar a Europa, parece que para compensar aquel famoso y ridículo “Europa empieza en los Pirineos”.

De cualquier forma, el término “humanismo” se utiliza en esos estatutos en su acepción más laxa, opinión que queda confirmada cuando proponen también como opción “humanismo occidental”.

Si optamos por esta alternativa de “humanismo occidental”, y tenemos en cuenta lo que ha jaleado durante años la izquierda socialista al Islam, y la amistad de los jerarcas socialistas con Marruecos, no sabemos si ese “occidental” se refiere sólo a Europa o abarca también el islamismo occidental de Marruecos y el humanismo – en su acepción más amplia - de Al Andalus, como gesto de alineamiento con la progresía.

En fin, un lío que se origina cuando quien quiere reformar es un idiota (4ª acepción) populista.

La propuesta ha quedado donde debía, en la papelera. Una opción aceptable habría sido proponer dejar “humanismo”, a secas. De hecho habría sido lo razonable y lo moderno, pues ¿alguien cree que el Partido Socialista Obrero Español, además de estar realmente partido sea socialista, obrero y español? ¿Pues por la misma razón, no podría ser el Partido Popular un partido de derechas, pero elitista, progresista y ateo?

viernes 17 de febrero de 2012

¡Qué viene el lobo!

Ya en su día comenté que esta crisis económica por la que está pasando España, es muy rara. Y me ratifico.


Cierran empresas, cada vez hay más parados, la pobreza aumenta entre la ciudadanía... pero las estructuras capitalistas (grandes empresas y banca) y su caldo de cultivo (estamentos políticos y sindicalistas), están amasando fortunas descomunales al amparo de esta peculiar crisis.


Cada día la prensa amanece con un nuevo escándalo. Eso podría parecer bueno, y lo es, pero creo que no responde a lo que parece, libertad de prensa, sino a la consecuencia de las luchas intestinas por el poder, que utilizan la prensa como arma de sus rencillas.


La prueba es que las respuestas a la corrupción son lentas, ineficaces y en ningún caso acaban con el resarcimientito de lo robado. Pongo dos ejemplos:


Hace meses, el chofer de un alto cargo socialista andaluz fue sorprendido traficando con cocaína para su jefe y hoy todavía la pelota está en el tejado e incluso oigo hablar en la radio, cuando eventualmente recuerdan el asunto, de !"presunta” cocaína!


Hace también unos meses, se desentrañó un importante asunto de corrupción de la derecha y al poco su juez instructor, que debería estar en la cárcel desde hace años por otros delitos, de sopetón es mostrado a la ciudadanía como un criminal, y se le condena con una pena menor por un delito gravísimo, pero no se le toca el patrimonio y queda impune por todas las otras barrabasadas cometidas.


Podríamos no parar en semanas. Ahora el para mí sinvergüenza Ruiz Mateos y su deleznable familia pagarán sus culpas y, de paso, las de bancos, políticos y sindicalistas. El poder ha sacado el asunto de la familia Mateos en el momento adecuado para que sean la cabeza de turco que necesita la oligarquía. Antes bastaba un pobre gitano que robase el "casete" de un coche, para que la policía y la justicia hicieran caer todo el peso de la ley sobre el malo. Hoy se necesita un millonario idiota. !Es el signo de los tiempos!


Y todo, con el coco de "la crisis" como catalizador del miedo y de la sumisión.


Cuando al ser humano se le extirpa su condición humana, se le puede conducir como un simple irracional. La mayoría de los españoles han votado para que el amor se trasforme en cópula, para que a los hijos se les asesine antes de nacer, para que la unión para la procreación se transforme en una fantochada que dé soporte social a un acto antinatural... El resultado de esa conducta es el bípedo implume doméstico, al que se puede violar y encima hacerle pagar la cama.


Esta crisis tiene fácil solución, pero primero hay que eliminar el cáncer que la provoca. Por eso es muy difícil, pues esta falsa democracia que ha gobernado España ha creado generaciones de mansos que no pueden practicar tal cirugía. Las “fuerzas revolucionarias” de la España de hoy son esa chusma iletrada y reaccionaria de "los indignados" o esos sicarios de la oligarquía que son los sindicatos. !Menudos cirujanos!


La crisis es el "New Age" que se ha instalado en España y que ya no saldrá ni con agua caliente.


Pero no hay mal ni bien que cien años dure y de los valores que el relativismo no ha podido extirpar, nacerán nuevos hombres que restaurarán la dignidad en nuestra sociedad y acabarán con "la crisis". Pero, tal como están las cosas, eso no lo veremos ni tu ni yo, querido lector.

El Yunque

He leído recientemente sobre la existencia de una sociedad secreta de carácter católico "extremista", conocida como Yunque.


La noticia me resulta extraña, o mejor, falta de lógica. Me explico.


"Un secreto se puede mantener entre dos, siempre que uno de los dos esté muerto". Esto lo aprendí de pequeñito y la vida me ha ensenado lo sensato de ese dicho. En consecuencia, una sociedad secreta precisa de la coacción a sus miembros para mantener su secretismo, y la coacción es violencia; y ejercer la violencia para con el prójimo esta en contra de la interpretación más laxa del catolicismo.


Algún irreflexivo me dirá: "los primeros cristianos estaban ocultos". Efectivamente, pero no eran una sociedad secreta. Se ocultaban porque estaban perseguidos, pero cuando eran descubiertos, no negaban su fe y morían por ella. Y, desde luego y hasta dónde conocemos, no mantenían su secretismo utilizando la coacción para con sus hermanos, si la desconfianza hacia los desconocidos, siguiendo el consejo evangélico: “…habéis de ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas” Mt 10, 16.


Pero es que además el carisma católico es, en este aspecto, la predicación y el ejemplo. Es cierto que muchos católicos confunden el ejemplo con el espectáculo y se comportan como verdaderos cómicos, pero me parece que eso es menos culpable que el secretismo: “¿Por ventura se trae una luz para ponerla debajo de algún celemín, o debajo de la cama?... Nada pues hay secreto, que no se deba manifestar; ni cosa alguna que se haga para estar encubierta, sino para publicarse” Mc 4, 21-22. Sin duda esta instrucción se la pueden aplicar tanto personas físicas como jurídicas.


Luego el Yunque, si es lo que dicen, no es una sociedad católica y si es una sociedad católica, no es lo que dicen.

lunes 13 de febrero de 2012

Otra perspectiva del asunto Garzón

Hace uno días escribí las líneas que siguen. Hoy me encuentro en Libertad Digital el titular de arriba; impunidad por prescripción es decir, probablemente es un “chorizo”, o no, pero nunca habrá sentencia pues no se puede juzgar. No me gusta, pero me deja las cosas claras, probablemente también al lector cuando lea lo que sigue. Creo que es hora de publicar lo que escribí y dejar al lector la conclusión que podrá tejer con mi texto y el titular de la ilustración:

[11 de febrero de 2012] Lo del juez Garzón, en relación a la reciente sentencia de las escuchas telefónicas del caso Gürtel, es verdaderamente sorprendente. Voy a intentar analizarlo.

Por lo pronto, mi postura, aunque no sea objetiva - como no lo es la de nadie - es tal que me permitiría ser juez de la causa, pues no es apasionada y tampoco gano ni pierdo nada con la sentencia, hubiera sido la que fuese.

Y visto desde el desapasionamiento, el espectáculo es de lo más sorprendente.

La sentencia es unánime y en esa unanimidad han participado jueces “progres” y reaccionarios, lo que o bien es garantía de justicia, o bien lo es de linchamiento. En cualquier caso, Garzón queda como un imbécil, o porque ha prevaricado como un canalla, o porque ha llevado una vida de intrigas que le ha enfrentado a amigos y enemigos. Ahora bien, como ese mundo de personajillos que forma la oligarquía está por encima de la ley, podemos afirmar que:

Conclusión 1. Garzón ha sido condenado como represalia política por los suyos y por sus enemigos, a una. El hecho de que haya prevaricado es un asunto menor pues en España, sorprendentemente, jamás, salvo contadísimas excepciones y siempre con trasfondo político, ningún miembro del entorno judicial, ha sido condenado por prevaricación.

Toda la oligarquía – de derechas e izquierdas - está contenta de que Garzón esté condenado,… salvo el rebaño de militantes de la izquierda, unos buenos tontos y otros malos tontos, que bailan al son de sus líderes.

Pero la oligarquía socialista, que debe odiar a muerte a Garzón, no puede mostrar sus manos sucias de sangre traidora y moviliza a sus huestes para representar la farsa. Aquí, como siempre, la imagen de España y la paz social no importan.

Garzón debe recurrir para reforzar su postura, pero es un recurso peligroso pues si pierde – parece que la sentencia es de libro y es muy probable que pierda – quedará desacreditado definitivamente. Ahora puede ser una injusticia local, pero si un tribunal internacional ratifica la sentencia, se le pondrá más difícil vivir en un futuro inmediato del momio de las conferencias, cursillos y asesoramientos.

Conclusión 2. Parece que esto ha sido más que un aviso a Garzón desde su “oligarquía amiga”. Garzón se puede dar por contento si todo queda así; debe buscarse una buena excusa – por ejemplo de plazos para que prescriba su plazo de recurrir - y quedarse como está.

Le viene ahora la sentencia del asunto de asumir unas funciones que no le correspondían, en el asunto de los “crímenes de Franco”.

Es decir, más prevaricación. A sus colegas socialistas, creo que el asunto de los crímenes de Franco les trae al fresco, o incluso les incomoda. No hemos de olvidar que algunos de los líderes relevantes de la oligarquía de la izquierda son hijos de colaboradores de Franco, por lo que les alcanza la sombra del presunto genocidio. Y otros líderes de la izquierda vivientes, como Carrillo, dejan como una niña de teta al general Franco en eso de los genocidios.

Pero la campaña que intenta ocultar el verdadero motivo del encausamiento de Garzón – por prevaricador, no por justiciero – ha hecho mucho ruido, hasta el punto de que puede volver al juez un mártir. Y eso no es lo que quieren los oligarcas que van a por su compañero.

Para ver que Garzón asumió una competencia que no tenía, basta haber seguido las sesiones del juicio. Recuerdo haber corregido un examen de Historia Económica en el que el alumno escribía: “Del asunto del proteccionismo en España en el s. XIX no sé nada [era el tema del examen], pero le puedo escribir sobre la Revolución Industrial”… y llenaba la hoja con ese tema. El fulano no debía ser muy tonto, pues es asignatura de segundo curso de la Universidad, pero creyó que podía pasar. Y yo aguanté, porque había instrucciones de aguantar.

Garzón ha hecho lo mismo; “Del asunto de haberme adjudicado una competencia que no tenía, no voy a hablar, pero Franco fue un asesino”… y se dedicó a presentar viejecitos, viejecitas y parientes a ver quien contaba su batallita más emotiva. Y los jueces aguantaron, imagino que porque tenían instrucciones de aguantar.

Conclusión 3. Garzón no será condenado por este motivo, aunque el tribunal no tendrá unanimidad. Con esto, primero, queda la duda; segundo, los que han jaleado tanto al tribunal que lo ha condenado, tendrán que meterse la lengua donde les quepa y aguantar el golpe; y tercero, los que le alaban como dios justiciero, se derretirán de gusto. Todos contentos.

Pero mi pobre Garzón, me parece que tu suerte está echada. Luego sigue el asunto de cobrar un dinero como lo hiciste y encima archivando asuntos pendientes con la Ley, de quien te dio el dinero.

Como dice la sabiduría popular y recuerda Maquiavelo, perdonas que te maten a tu padre, ¡pero que te metan la mano en el bolsillo, es imperdonable!

Este tercer juicio es de libro. Pero, ¿importa eso? Creo que no. Veámoslo desde otra óptica.

Garzón sabe lo suficiente como para tener asustados a oligarcas de la derecha y de la izquierda. Recordemos que el asunto Urdangarín salió con el asunto Campeón del ex ministro socialista Blanco y Blanco era un peón comparado con Garzón (bueno, esa es mi tesis. No hagan mucho vaso). Pero este Garzón debe ser tan peligroso que incluso, a pesar de serlo, se lo han llevado por delante. Pero…

El pero es que debe quedar todo este enredo en un pacto entre “caballeros” (tanto se autoproclaman caballeros los de la orden de Malta como los masones. Por caballerosidad que no quede).

Conclusión 4. Si Garzón se allana a su situación y se retira sin remugar, este tercer juicio será a su favor. Si se muestra rebelde, lo arrastrarán por el lodo hasta rebozarlo bien. Quizás aunque se allane.

Pero al margen de todo esto, ¿quien gana por este embrollo?

Primero, gana la oligarquía que se quería vengar y lo ha hecho.

Pero además, gana el caso Gürtel, pues la burda prevaricación de Garzón ha dado motivos, a los abogados de los imputados, para pedir con fundamento que se declare nulo el sumario.

¿Sabía Garzón que su burda prevaricación tendría estas consecuencias? ¿Habría olvidado Garzón – cegado por su soberbia, la misma que la destruido - que el dinero no tiene ideología?

Garzón se implicó a fondo en un asunto que afectaba a oligarcas de derecha y pensó que hacía méritos para los oligarcas de la izquierda. ¡Pobre Garzón!... o quizás no tan “pobre”.

Conclusión 5. ¿No será toda esta maniobra una forma de desactivar el caso Gürtel, llevándose a la vez a Garzón por delante, maniobra gestada por la oligarquía financiera – así, sin ideología - utilizando a Garzón como chivo expiatorio? ¿Podría darse la circunstancia de que a Garzón se le hubiera ofrecido alguna recompensa por prevaricar ostensiblemente, ser descubierta la prevaricación, condenarle y apartarle de la judicatura, pero más millonario de lo que era y con una determinada posición social?