martes 5 de enero de 2010

Izquierda y cultura

Hace unos meses, escribía aquí sobre el cierre, por el consistorio socialista, del museo barcelonés instalado en el Castillo de Montjuich, dedicado a la historia, concretamente a la historia militar y de las armas. El museo exponía verdaderas reliquias históricas de todo el mundo.

En ese mismo escrito comentaba la “remodelación” que la misma izquierda catalana había realizado con anterioridad en el Museo Marítimo de las Reales Atarazanas, convirtiéndolo de uno de los mejores museos europeos en su género, en un chabacano diorama para escolares, a lo que ayudó la jubilación de su director, una autoridad reconocida mundialmente, que fue sustituido por un titulado de cuota.

El luto por la cultura sigue en Barcelona. Estos días he visitado los veteranos museos de Geología y de Historia Natural, que cerrarán sus puertas el próximo día diez de enero. Sus fondos se repartirán entre almacenes y – me malicio - las vitrinas de las casas de prebostes socialistas y las maletas de marchantes. Lo cierto es que con la excusa de una nueva ubicación, los fondos se retirarán de la circulación. El ciudadano no ha opinado. ¿Para qué?, estamos hablando de un gobierno municipal totalitario y populista.

En el edifico singular del Museo de Historia Natural, se instalará un restaurante. En el de Geología, no sé qué.

En el fondo, estos cierres pacíficos e incruentos son un progreso para la izquierda, pues la última actuación de la que tenemos noticia en España y que nos relaciona a la izquierda con la cultura, fue la quema de museos, obras de arte y bibliotecas, en la Guerra Civil española, en ocasiones con sus gestores dentro.

Europa se va liberando de gobiernos de izquierda pero desgraciadamente, este apéndice llamado España, que siempre fue diferente, se empeña en seguir siéndolo, esta vez a peor. Nuestra “cultura”, cada día es más un negocio de “caca, teta, culo, pis”. Pobre Ciudad Condal. Pobre Cataluña.

lunes 4 de enero de 2010

El socialista rico y el obrero pobre

A veces me pregunto qué sentido tiene clamar en el desierto, ser una gota de agua en el océano.

Aquí, hablando de caridad, de dar unos euros al indigente del semáforo, y hoy mismo leo en Libertad Digital:

“…Parece ser que los 12 millones que ha costado la web de la presidencia española de la Unión Europea no han resultado suficientes para prevenir los ataques hacker. Al menos eso es lo que se deduce del primer día laborable de funcionamiento, que solo durante la mañana ya ha sufrido dos ataques hacker.
En uno de los ataques, los hackers han logrado saltarse los sistemas de seguridad y colocar una imagen de un sonriente Mr. Bean, que saludaba coloquialmente a los internautas con su habitual cara de sorpresa
...” y “…el Gobierno lleva gastados 23 millones para una presidencia de la UE semivacía…”.

¡Doce millones de euros en una página web! Eso son 1.996.632.000 millones de las antiguas pesetas. Y es sólo la mitad de lo que se ha gastado el presente socialista español, Rodríguez, en cuatro días, para loor de su persona en Europa.

Y una mayoría de españoles le siguen votando, mientras tenemos más paro que el resto de Europa junta. Eso, en principio, fastidia, pero si afinamos, tranquiliza, porque en el fondo, la sociedad española tiene lo que se merece.

Tal miseria no quita nuestra obligación de caridad para con el menesteroso y el desarraigado.

Para más detalles:

http://www.libertaddigital.com/internet/hackean-la-web-de-la-presidencia-espanola-y-colocan-una-foto-de-mrbean-1276380536/

http://www.libertaddigital.com/mundo/el-gobierno-lleva-gastados-23-millones-en-una-presidencia-semivacia-1276380448/

Hoy empieza la Navidad

No quiero dejar de recordar lo que decía al final de “Navidad”:

Todos los excesos consumistas, las tensiones y los agobios, que se padecen en esta celebración, no sólo no son Navidad, sino que son aspectos diametralmente opuestos a la Navidad. No puede salir de dónde no hay, y siendo tan escasos, por no alimentados, el amor y la paz, es razonable que la verdadera Navidad esté en crisis en algunas sociedades. Cultivar todo el año los valores de la paz y del amor cristiano, nos preparará para celebrar una verdadera Navidad.”

Estos días empieza el año y con él debemos alimentar el amor y la paz que nos permitan celebrar dignamente la próxima Navidad.

Por eso, como hábito, es bueno llevar monedas en el bolsillo por si algún indigente nos para, o nos aborda en el semáforo, pidiéndonos algo; siempre démosle una sonrisa y unas monedas (no de céntimos, ¿vale?).

Si crees en sus acciones, aunque no seas creyente, colabora económicamente con la Iglesia Católica y con sus organizaciones sociales, asistenciales y misioneras. No sólo en la declaración de la renta. En lo que puedas. El dinero es un buen termómetro del amor.

Como hábito, pensemos en quien nos caiga peor y deseémosle el bien. De corazón, no de boquilla. Al principio cuesta, pero luego gusta. A veces hay que guardar distancias, pero eso no quita que le deseemos el bien.

En todos los conflictos, hay razones y sinrazones en todas las partes implicadas. No alimentemos odios en nuestro corazón. Una postura firme hacia algo no nos debe implicar violencia de ánimo, ni física.

Hay que denunciar y evidenciar el mal. Con argumentos, con razones y a por todas, pero sin que el odio o la violencia llegue a anidar en nosotros. Ojo, que no es fácil…

En fin, cada uno sabrá lo que debe hacer. Pero si no ponemos ya manos a la obra, la próxima Navidad puede ser otra fiesta de Carpantas, agobiados y manirrotos.

Y si por alguna circunstancia ajena no llegásemos a la próxima Navidad, de ninguna manera habríamos perdido el tiempo con tan saludable ejercicio de caridad.

jueves 31 de diciembre de 2009

Navidad

Cada día leo en páginas católicas, verdaderos disparates sobre la forma de actuar de personas públicas que se presentan como cristianas. La verdad es que esas personas me escandalizan, no por la torpe manipulación que hacen de la doctrina cristiana, sino por su maldad (si actúan mal a conciencia) o por su estupidez (si hablan por boca de ganso). Creo que más por lo segundo.

Con los recursos de información que tenemos hoy en día, es de escándalo la presencia, en el escenario de los medios, de tanto deslenguado que habla de oídas en lugar de callar.

La Navidad es un buen momento para buscar respuestas a asuntos fundamentales de la religión cristiana. Se me ocurren algunas preguntas, tras aguantar otro año a los cansinos empeñados en que se deje de celebrar esta Fiesta (los socialistas españoles, paradigma de la estulticia y de la pobreza intelectual, quieren rebautizarlas como “vacaciones de invierno”):

1. ¿Esto de la Navidad no es un cuento para niños o una metáfora?

2. En cualquier caso, ¿porqué celebrarla?

3. ¿Qué coherencia tiene que nazca un niño, Jesús, que es “hijo de Dios”?

4. Insistir con tanta tenacidad en la virginidad de María, la madre de Jesús, ¿no es menospreciar el papel de una madre? ¿son indignos el matrimonio y la maternidad natural?

Mis respuestas son las siguientes.

A la pregunta 1, “¿Esto de la Navidad no es un cuento para niños o una metáfora?”, respondo: Hace 2009 años nació un niño llamado Jesús, según citan textos reconocidos como históricos por los historiadores solventes. He documentado este hecho en el blog en muchas ocasiones y el lector puede informarse en fuentes solventes sobre esta circunstancia histórica. Sólo los ignorantes recalcitrantes, los maliciosos o los nacionalistas, ignoran la historia. No se necesita ser cristiano para entender esto, sólo saber leer con comprensión.

A la pregunta 2, “En cualquier caso, ¿porqué celebrarlo?”, respondo: Ese niño, cuyo nacimiento y vida están documentados históricamente, cambió el mundo en el sentido de hacerlo más humano, a pesar de los hombres. El mundo ha celebrado esta pacífica circunstancia durante más de dos mil años, y no parece que haya ninguna razón de peso para cambiar tal situación, sólo el inconsistente afán iconoclasta de unos pocos políticos que se sorben los mocos y se llenan los bolsillos a base de aportar “ideas rompedoras”. No veo la razón de dejar de celebrar aquel tan buen nacimiento. No se necesita ser cristiano para entender esto, basta con no ser un cencerro.

A pregunta 3, “¿Qué coherencia tiene que nazca un niño que es hijo de Dios?”, respondo: He defendido en este blog la coherencia del cristianismo, al margen de que el espectador sea o no cristiano. El nacimiento de Jesús en una prueba de ello. Me explico.

Al cristiano, el Génesis le dice que Dios creó el universo y la vida que hay en él, siguiendo una determinada pauta. Pero al final, al crear al hombre, rompió esa pauta. Formó una figura de barro y sopló sobre ella, infundiéndole su ánimo, su divinidad. Materia, común a toda la creación, y alma, como carácter distintivo. Después hubo un episodio de desencuentro, por culpa del hombre, y Dios lo despachó de su lado.

Pasaron generaciones y Dios dejó al hombre a su aire. Pero dos mil años antes de nuestra era, decidió – no sabemos porqué – elegir a un grupo de hombres y relacionarse con ellos. Trabó relación con el pueblo judío - quizás por que no celebraban sacrificios humanos, como sus coetáneos, no lo sabemos – y empezó lo que conocemos como Antigua Alianza, entre Dios y el pueblo judío.

Dios es incomprensible y el hombre muy especial, por lo que la relación no fue fácil. El Antiguo Testamento da prueba de ello. Tras dos mil años de Alianza, Dios decidió dar un paso más de acercamiento al hombre, paso que anunció por voz de los profetas judíos, cómo también se lee en el Antiguo Testamento.

La forma que eligió Dios para acercarse al hombre fue dejarse conocer. Pero como la idea de Dios no cabe en la mente humana, debió hacerlo a través de alguien que sí cupiera en ese limitado cerebro. La elección fue enviar a su Hijo, con naturaleza humana. Dios decidió decir al hombre lo que esperaba de él y cómo debía y debe comportarse, a través de su Hijo que, cómo hombre, puede hacerse entender por los hombres.

Con Jesús nació la Nueva Alianza, una relación más íntima entre el Dios incomprensible y el hombre terrenal, pero con un soplo divino. Cuando Dios creó al hombre dándole ese toque divino, realmente divino, es de suponer que lo hizo pensando en que quería algo más del hombre que el que fuera mero actor de la Creación. De hecho le dio el cielo en la tierra, pero el hombre se lo echó a la cara. Es razonable, que siendo Dios caritativo, perdonase y quisiese volver a hacerse el encontradizo para ofrecer de nuevo el cielo al hombre; primero llama al hombre, establece una Alianza con él y cuando después de dos mil años esa Alianza flaquea por la testarudez y el mal uso que de su libertad hace el hombre, todavía le envía a su Hijo, advirtiéndole, eso sí, que es la última oportunidad.

El nacimiento de Jesús, Dios y hombre, dos naturalezas en una sola persona, es perfectamente coherente en la doctrina cristiana. Puede no creerse, pero no hay argumentos sólidos para negar esa coherencia doctrinal. Tampoco hay que olvidar que es un tejido que se ha hilado en miles de años, lo que no sólo es un prodigio de coherencia, sino un entramado intelectual muy por encima de las meras posibilidades del hombre. No hay en la historia de la humanidad una relación tan íntimamente trabada en las ideas y en los siglos, como el cristianismo. Lo que ya de por sí es un toque sobrenatural.

A la pregunta 4, “Insistir con tanta tenacidad en la virginidad de María, ¿no es menospreciar el papel de una madre? ¿son indignos el matrimonio y la maternidad natural?”, respondo: Siempre me ha fastidiado ese estigma como de suciedad, que parece que muchos cristianos españoles dan al matrimonio – con la boca pequeña te callan diciendo “también es un Sacramento” -, como si el instinto sexual no hubiera sido creado por Dios, al tiempo que la forma de gestionarlo. Por eso, no puedo entender la circunstancia del nacimiento virginal desde el punto de vista del sexo, es decir, María podría haber dado a luz como cualquier mujer, sin dejar de ser la madre de Dios.

Pero no es menos cierto que el nacimiento virginal es un signo que diferencia. Es comprensible para nuestras mentes, que Dios decidiera en Jesús un nacimiento extraordinario, no por desprecio al sexo, que Él creó, sino como evidencia para la nublada mente humana, de que en aquel nacimiento había algo especial. La historia muestra que ni aún así, ni aún luego con la Resurrección, el hombre aclaró su mente. Pero los hechos lo son a pesar del hombre, y el hombre fue creado libre, también para creer.

Ya he citado en este blog textos y otros argumentos sobre la virginidad de María, basados en la fe católica y en el sentido común. No me alargo para no repetirme.

En conclusión, la Navidad rememora un feliz acontecimiento histórico de alcance universal e intemporal, que viene siendo reconocido como tal por una buena parte de la humanidad, desde hace más de dos mil años. Por muchos hombres, creyentes o no, amantes de la paz y del amor. Para los cristianos el protagonista de ese acontecimiento fue Dios.

Todos los excesos consumistas, las tensiones y los agobios, que se padecen en esta celebración, no sólo no son Navidad, sino que son aspectos diametralmente opuestos a la Navidad. No puede salir de dónde no hay, y siendo tan escasos, por no alimentados, el amor y la paz, es razonable que la verdadera Navidad esté en crisis en algunas sociedades. Cultivar todo el año los valores de la paz y del amor cristiano, nos preparará para celebrar una verdadera Navidad.

martes 22 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


miércoles 25 de noviembre de 2009

La ciencia, el cambio climático y la evolución. III

Hasta ahora hemos visto que:

1. Probablemente estamos en un momento de cambio climático en el planeta.

2. Que el CO2 no es el principal responsable de ese fenómeno, a pesar de que muchos medios, soportados por la ciencia oficialista, ha intentado hacérnoslo creer.

3. Que esa farsa ha sido un gran negocio para algunos.

4. Que la ciencia se maneja con cierta facilidad desde el poder.

5. Que el origen del cambio climático no está en la actividad del hombre.

Desde la ciencia independiente, muchas voces han hablado razonablemente sobre este asunto. Desde el prestigioso Museo de Geología del Seminario de Barcelona, que el otro día apareció en este blog de la mano del diario Avui (“Darwin y la Iglesia Católica”, miércoles, 4 de noviembre de 2009), se difundió un opúsculo titulado “Sobre el cambio climático. Guión sobre una exposición demostrando que es un error que el hombre pueda cambiar el clima” (Barcelona, 14 de noviembre de 2007), que por su brevedad (20 pp.) me gustaría transcribir, pero que no lo hago por temor a vulnerar algún derecho de autor (en la contraportada interior hay un correo de “pedidos y tarifas”: almeracomas@hotmail.com).

No me interesan aquí los detalles de la teoría del cambio climático, sino el fondo de la cuestión. Y ese fondo, es una gran mentira basada ¿en objetivo de enriquecimiento personal de algunos?, ¿en el deseo de hipotecar el desarrollo industrial de algunas naciones?...

No, todo eso me parece poco y además hay otros caminos para conseguirlos, caminos más directos y que no exigen el compromiso de implicar al mundo científico, con el grave riesgo de desprestigiarlo, como ha ocurrido.

Tengo el convencimiento de que el interés de achacar la causa del cambio climático al hombre, está en pretender demostrar que el ser humano posee la impresionante capacidad de alterar drásticamente el planeta. Eso hace que el hombre deje de ser un pequeño David, con todo su mérito, para transformarse en un gran Goliat, que vence a otro Goliat; nada es imposible para el hombre.

Llega aquí el momento de hacer referencia a la última palabra del título de estos tres artículos que han versado sobre “La ciencia, el cambio climático y la evolución”; la evolución.

El domingo 12 de octubre de 2008, publicaba en este blog un largo artículo titulado “El Génesis y el origen del universo y de la vida”. Entre otras cosas, escribía:

“…En 1860 Carlos Marx escribió a su colaborador Federico Engels, en relación a la aparición de la obra de Darwin The origin of species (5); “…este es el libro que contiene el fundamento histórico natural de nuestros puntos de vista…”(6). El mismo Marx, en una carta a Lassalle, le dice: “… La obra de Darwin es más importante, y sirve a mi propósito en cuanto ofrece una base, desde la ciencia natural, a la histórica lucha de clases. Uno, sin embargo, debe tener en cuenta esa pesada forma inglesa de argumentar. A pesar de todas las deficiencias, aquí encontramos, por primera vez, que la teleología (7) en la ciencia natural no sólo ha recibido un golpe mortal, sino que tiene un significado racional que se puede explicar empíricamente…” (8). En su euforia utilitarista, su mala fe y su evidente falta de escrúpulos, Marx se equivocaba de bulto. Por lo demás, sobran las palabras…”.

Para aquel naciente instrumento de control del pensamiento que era el comunismo, no importaba la veracidad mayor o menor de la teoría de la evolución, sino la idoneidad de su contenido para instrumentalizarlo. Los poderes fácticos que guiaba a Marx decidieron hacer viable a toda costa la teoría de la evolución. Incluso a costa de la ciencia y, desde luego, de la verdad. Se trataba, como decía Marx a sus colegas, de montar un mundo sin Dios, rompiendo un sentimiento connatural al hombre.

La teoría de la evolución, tal como la tiene planteada la ciencia oficialista, está cada día más en crisis, desde dentro por lo inconsistente de sus planteamientos y desde afuera, por la presión de los nuevos descubrimientos que no avalan sus tesis y por nuevas teorías que intentan llenar con mayor o menor éxito los huecos de aquella. Por eso, la imagen del hombre prepotente, nacido de sí mismo y dueño de su destino, que presentaba la teoría de la evolución y que cada día está más en cuestión, se podía reforzar ahora por un hombre capaz de alterar el planeta con su actividad industrial, capaz de provocar un cambio climático. Para la teoría materialista, era vital dar nuevas fuerzas a la idea del hombre autosuficiente.

Pero hoy el mundo es mucho más complejo que cuando Marx urdía sus miserias a mediados del siglo XIX. Y mientras la inconexa teoría de la evolución tendría dos siglos para mal cuajar en la sombra, la del cambio climático se vio cuestionada desde el primer día para que hoy, gracias a un pirata de la informática, haya salido a la luz la mentira y sus cómplices.

Eso no impedirá que el materialismo y sus tontos incondicionales, sigan con la misma canción. Pero muchos que han vivido todo el proceso de la mentira del cambio climático, entenderán que no son ellos los que no llegan a entender la teoría de la evolución, que a primera vista parece verosímil pero que en su detalle es incongruente, sino que tanto la teoría de la evolución, como la teoría del cambio climático, en sus versiones oficialistas, son simplemente instrumentos de una doctrina que avanza pisoteando la verdad.

No hay que cejar en el estudio. Preguntar y entender. Y como norma, desconfiar de lo que dice el poder. Un ejemplo para acabar: El gobierno español del socialista Rodríguez, lleva meses abriendo telediarios contabilizando los muertos por la gripe A. Creada la psicosis y mantenida con la contabilidad de víctimas, ya con niños sanos, siguió machacando para inculcar la necesidad imperiosa de vacunarse contra esa gripe. Clima de terror y la panacea para librarse de él. Pues bien, hace unos días supimos los ciudadanos, que el gobierno del presidente Rodríguez, había comprado a una multinacional de la farmacología ¡25 millones de vacunas más de las necesarias! Los médicos del pesebre no han puesto una sola pega a la campaña de psicosis. El negocio es el negocio y, al fin y al cabo, para esa gente sin conciencia – ¡la conciencia, invento judeocristiano! –, la ciencia es un instrumento de poder.

martes 24 de noviembre de 2009

La ciencia, el cambio climático y la evolución. II

Me perdonará el lector, que tire tanto de citas. Pero cuando las noticias respaldan de una forma tan contundente los argumentos de uno, es difícil no recrearse en ellas. Y es que si navegas contra corriente, ni los propios te dan crédito, por razonables que sean los argumentos que aportes. Incluso algunos, por eso del síndrome de Estocolmo, acaban cediendo. No es mi caso. Probablemente a algunos de los lectores le ocurrirá lo mismo.

Esta vez me remito a

http://www.libertaddigital.com/ciencia/el-watergate-climatico-la-farsa-del-calentamiento-global-al-descubierto-1276376962/

dónde D. R. Herrera y M. Llamas desarrollan la siguiente noticia:

El Watergate climático: la farsa del calentamiento global, al descubierto…

Algunos ya lo califican como el mayor escándalo científico del siglo. Este fin de semana la red se ha convertido en un auténtico hervidero tras la publicación de toda una serie de documentos comprometedores pertenecientes a la cúpula científica del calentamiento global antropogénico (causado por el hombre).

Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico...

Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología. Pueden encontrarse ya en las redes P2P, buscando en Google "FOI2009.zip", y ya existe incluso un buscador.

Se trata de la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), perteneciente a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. En septiembre se vio envuelto en una polémica con el think norteamericano Competitive Enterprise Institute por destruir datos originales de toma de temperaturas por "falta de espacio".

Sus datos han sido empleados en muchos estudios alarmistas, pero son datos "cocinados", y el problema es que ya no es posible saber si esa “cocina” ha sido hecha correctamente tras la destrucción de los originales.

¿Y qué dicen esos correos?

Lo principal que se extrae de la lectura de estos correos electrónicos es, en palabras del blogger norteamericano John Hinderaker, una mentalidad de bunker asediado por los enemigos, esto es, los escépticos. Estos científicos creen sinceramente en la teoría del calentamiento global, de un modo tan fanático que les lleva a alegrarse de la muerte en 2004 del escéptico John Daly o desear "darle una paliza" al también escéptico Patrick Michaels.

Pero, sin duda, lo más importante es que parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado 28 de septiembre, uno de estos científicos anuncia su intención de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano para que se ajuste a sus modelos climáticos.

Otro científico, David Parker, discute en otro email la posibilidad de cambiar el período de referencia para elaborar el índice de temperatura global. Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público y, sobre todo, reflejaría que el actual período es menos cálido de lo que pretenden hacer creer.

Tim Osborn describe cómo algunos datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio muestran una aparente tendencia al enframiento de la temperatura del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos del cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería bueno "contener" la temperatura del “Período Cálido Medieval ".

Manipulación de informes

Por su parte, Tom Wigley le comenta a otro colega que el calentamiento en la superficie terrestre desde 1980 ha sido casi el doble que en los océanos, un dato que no se debe salir a la luz, ya que podría ser utilizado por los científicos escépticos como prueba de que los centros urbanos constituyen auténticas islas de calor, sin que esto nada tenga que ver con el calentamiento global.

También existe otro de 1999 en el que un científico reconoce haber usado el "truco de Mike" (Michael Mann, el del Palo de Hockey) en Nature para "ocultar el descenso" de temperaturas. El "truco" en cuestión consiste en ocultar la divergencia entre las temperaturas de 1960 en adelante y los registros de los anillos de los árboles empleados para reconstruir el clima pasado. ¿Cómo? Eliminando esos registros en los resultados durante los años problemáticos, es decir, aquellos que no se ajustaban al modelo.
También se observa la paranoia del propio Mann, uno de los artífices de los informes del IPCC. Así, en un correo reciente, este gurú del calentamiento global protesta por la "máquina de ataque pagada por las multinacionales", pese a que fluyen muchos, muchos más fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático causado por el hombre que hacia los escépticos.

De hecho, en otro de los correos un climatólogo británico se queja de un artículo cuestionando la teoría del calentamiento porque es justo "lo que no necesita" en sus esfuerzos para sacarle dinero a Siemens. Un correo reconoce que están negociando con Esso, una de las subsidiarias de Exxon. Y en uno de los documentos muestra que el director del CRU ha recaudado 13,7 millones de libras desde 1990.

Ocultación de datos

También existe algo más grave. Las leyes británicas obligan a desvelar todos los archivos de las investigaciones financiadas con dinero público, como son las del CRU. Un correo pide a varios científicos de diversas universidades que borren ciertos mensajes, lo que ha sido interpretado como un posible intento de evitar verse obligados a desvelar contendidos “incómodos” para la teoría del calentamiento ante una posible petición bajo las leyes británicas. Uno de los correos, de hecho, reconoce que de verse obligado a dar los datos de las estaciones de temperatura del CRU preferiría borrarlos, lo cual podría estar relacionado con esa "falta de espacio" que adujo en septiembre para no revelarlos.Conspiración para no dejar publicar a los escépticos

Uno de los más repetidos mantras de los climatólogos creyentes consiste en que los escépticos no publican en revistas científicas respetables, las llamadas peer-reviewed, y ellos sí. Pero parece que en parte esto sucede por un esfuerzo concertado para que así sea. Uno de los intercambios de correos desvelado se indigna ante la publicación de un par de papers científicos de los escépticos en la revista Climate Research y promueve un boicot contra la misma.

Ese intento de acallar las publicaciones científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme de la ONU que se supone contiene toda la información relevante sobre la ciencia del clima. Pues bien, otro de los correos muestra a estos científicos indicando que harán todo lo que puedan para que un estudio contrario a sus teorías llegue al IPCC, incluso aunque sea a costa de "redefinir lo que significa un estudio peer-reviewed".
Phil Jones escribe a la Universidad de Hull para intentar detener a su colega escéptica Sonia Boehmer Christiansen; Michael Mann explica cómo destruir una revista que ha publicado documentos científicos sobre el clima elaborados por escépticos; en otro correo, el propio Mann dice que se pondrá en contacto con la cadena británica BBC para averiguar por qué permitió la publicación de un artículo vagamente escéptico; otro correo desvela que una carta de calentólogos enviada a The Times fe redactada con la inestimable ayuda de Greenpeace...

Siempre se ha alegado desde el campo escéptico que no es necesaria ninguna conspiración para explicar el elevado número de científicos que apoyan la teoría del calentamiento global. Existen suficientes intereses académicos, ideológicos y hasta pecuniarios que permiten explicar acciones de distintas personas en la misma dirección. Pero eso no significa que no puedan existir conspiraciones como ésta, con la intención de acallar a algunos críticos, que pueden haber logrado algún éxito.

El material tardará en ser examinado, pues incluye cientos de correos, documentos científicos, datos contables sobre los fondos recibidos para la investigación y hasta el código empleado para las reconstrucciones del clima pasado, ése que siempre se han negado a enviar a los escépticos para su examen y ha tenido que ser reconstruido por los estadísticos McIntyre y McKitrick.

No existe una seguridad al 100% de que todos los correos electrónicos y documentos publicados sean ciertos, pues son demasiados como para que se haya podido verificar, por el momento, uno a uno. Sin embargo, la propia Universidad ha reconocido la veracidad de su origen y ha cambiado los claves de acceso de su personal para evitar más filtraciones. De hecho, algunos afectados han reconocido la autoría de algunos de los correos más sorprendentes del lote.
Tras saltar a la red, el escándalo ya ha sido recogido por algunos medios, tales como New York Timer y Washington Post
.”

Así está el terrado. Quienes conocemos el mundo de la ciencia, no nos sorprendemos de semejante tinglado. Un científico reconocido, con el que tengo gran confianza, y que estaba inmerso en una investigación desde hacía unos años, me explicaba su trabajo. Después de escucharlo con atención y sin ver la utilidad de lo que hacía, le pregunté: “Y todo eso, ¿sirve para algo?”. “¡Para que pueda vivir! Es para lo único que encontré subvención”.

Naturalmente no es ese todo el ambiente científico, pues de ser así estaríamos todavía en el Paleolítico o poco menos. Pero cuando las directrices fácticas señalan un camino, son muchos los dispuestos a empedrarlo. Lo triste es que no sólo esclavizando su intelecto, sino desprestigiando a sus compañeros. Pero la mentira tiene los pies de barro.

Antes de pasar al la tercera parte de esta historia, ya con mis conclusiones, debo decir que en los dos artículos que he trascrito al lector, hay numerosos enlaces con documentos que citan. He suprimido esos enlaces para simplificar, pero si recurre a las páginas originales podrá desarrollarlos.