Hoy qué Cataluña celebra su fiesta del 11 de septiembre, voy a dar dos datos para sumarlos a la celebración.
El centro de reunión popular, es la plaza del Fossar de les Moreres, en ciudad vieja de Barcelona.
Allí se colocó un pebetero, donde debería arder una llama de gas.
El responsable político era Portabella, de izquierda republicana.
El pago del pebetero fue rápido y sin concurrencia de ofertas.
Había prisa.
Unos inmuebles de la plaza estaban muy deteriorados.
En estado de ruina.
Portabella quiso restaurarlos para que fueran un buen fondo de las manifestaciones nacionalistas.
Había prisa.
Hacer solo unas chapucillas.
Las chapuzas sobrepasaron los veinte millones de pesetas y acercándose a los cincuenta.
No sé donde paró el gasto.
En el expediente figurará la cifra final.
Lo cómico del asunto fue que los inmuebles ruinosos, eran propiedad de un cura valenciano.
Quedaron como nuevos.

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