sábado, 30 de agosto de 2025

Niño pobre, niño rico.

 


La corrupción grave de los políticos, lleva tantas secuelas de sufrimiento pena y muchas veces de muerte a tantas personas inocentes, que la pena mínima para un político corrupto debería ser la pena de muerte y la incautación de todos sus bienes y los de sus familiares próximos.

Y aun así, no cubriría todo el mal hecho.

Siempre ha estado sobrevalorada la vida de los poderosos, e infravalorada la vida de los humildes.



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