Vemos aquí a un chulo o rufián, que de ambas formas se conoce a quien se beneficia de los rendimientos de un prostíbulo, reaccionando a una sentencia judicial que le es adversa.
Te has rodeado de malas compañías, Sánchez y así te has quedado.
Pero recuerda el refrán; dime con quien andas y se lo diré a tu padre.
O al juez.
Bueno, el refrán fetén es; dime con quien andas y y te diré quien eres.
Quien eres ya lo sabemos todos.
Y también con quien andas.
Y tu padre y el juez ya lo saben de sobras.
Pedrito.
Te queda el psiquiatra.
Y pocos querrán coger un caso perdido.
Creo que solo te quedan las turbas.
…Ya sabes, ese carbón vegetal.

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