lunes, 2 de noviembre de 2009

Ser socialista, un modo de ser

Esta intervención acabará por mucho tiempo, las alusiones al socialismo y a su cultura del latrocinio. Aunque creo en conciencia que debo colaborar en dejar evidencia de lo que es la izquierda, ya me aburre hacerlo, pues la cuestión es tan evidente, tan de sentido común, que quien no lo vea es lo suficientemente estúpido, como para dejarlo por imposible y no perder tiempo con él.

Por eso he insistido en el blog sobre esta situación en la España contemporánea. “Son los mismos”, he dicho en más de una ocasión. Y lo repito.

Y por eso en los últimos artículos he buscado autores solventes que, con buena pluma, refuercen estos argumentos. Hoy traigo un artículo del reconocido historiador Pío Moa, reproducido de la revista “Época”, que he encontrado en:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/cambios-en-extremadura-esa-constante-mentira-5349/


POR QUÉ “ESA CONSTANTE MENTIRA” (I)

Como los casos podrían llenar muchas páginas, citaré solo algunos recientes. Una tiorrilla con mucho mando, que diría Unamuno, y aficionada a cantar el himno del genocidio
[se refiere a una ministra de Rodríguez, el presidente de gobierno actual de España], ha atribuido a su partido, el PSOE, “más de un siglo de decencia, dignidad y de trabajo” (los “cien años de honradez”, ya saben). La misma persona ha achacado las críticas que sufre a que “es mujer, joven y socialista”. Conde Pumpido, fiscal político del PSOE y vergüenza del poder judicial, ha dicho que “los fiscales no admitirían jamás presiones políticas”, quizá porque a él el gobierno actual no necesita presionarle. El ministro del Faisán [asunto judicial que el gobierno quiere archiva, referido a una presunta colaboración del gobierno socialista con la banda terrorista ETA] da a las Cortes informaciones perfectamente falsas (ya es costumbre) sobre algún policía protegido suyo. La penúltima tomadura de pelo ha sido la declaración de bienes de los ministros, gente más pobre que los ciudadanos medios…

Pueden hacerlo porque cuentan con que la inmensa mayoría de la gente ignora la historia del PSOE, tiene además muy poca memoria para hechos recientes, el gobierno goza de una oposición política que no es tal, y de unos medios de masas y periodistas que, en su mayoría, apenas cumplen la misión de informar y poner al ciudadano al corriente de unos mandamases de acentuadas inclinaciones mafiosas. La declaración de patrimonio de esta gente, por ejemplo, debería haber desatado una campaña de investigaciones periodísticas a fondo, pero apenas ha dado lugar a unas gracietas.

La “decencia, dignidad y trabajo”, de que se jactan ahora consiste en el historial más golpista, corrupto y directamente criminal que pueda exhibir partido alguno en España, y ya es decir. El PSOE nació en la órbita del marxismo, la ideología más genocida del siglo XX, y no la abandonó oficialmente hasta hace unos treinta años. Abandono en falso, sin sustitución por otra ideología, por lo que en espíritu, y en gran parte también en retórica, continúa tal cual, como ha indicado no solo la individua en cuestión, sino también el jefe del partido.

Siendo oficialmente marxista, el PSOE participó en la Semana Trágica de Barcelona, incitó en las Cortes al asesinato de uno de los mejores políticos del momento --Antonio Maura--, organizó la huelga insurreccional de 1917 –con actos terroristas como el descarrilamiento de un tren, con numerosos muertos--, etc. Eso, en una época de libertades, las cuales saboteó sin tregua. Vino la dictadura de Primo de Rivera, y el PSOE no solo cooperó con ella y obtuvo cargos relevantes, sino que por primera vez se civilizó un poco, adoptando una política mucho más ordenada.

Pero volvió otro régimen de libertades, aun si muy limitadas, la II República, y de nuevo volvió al PSOE a su querencia. Colaboró dos años con él, amenazando desde muy pronto con la guerra civil, y ya antes de perder las elecciones de 1933 se decantó por la insurrección para alcanzar la “dictadura del proletariado”, es decir, del propio PSOE. En esos años practicó ampliamente el terrorismo, y cuando llegó al poder el Frente Popular, extremó sus violencias hasta asesinar a Calvo Sotelo. Durante la guerra puso el oro español bajo el control de Stalin, organizó un sinfín de chekas, destrozó a mansalva el patrimonio histórico y artístico y robó a manos llenas. Aunque la competencia es dura, ningún partido español llegó jamás a tanto.

Durante el franquismo, el PSOE no hizo casi nada, y lo hizo muy bien: cualquier cosa que hubiera hecho habría sido peor. Salió en la transición pidiendo la “ruptura”, es decir, el enlace con aquel Frente Popular en que tan bien se desenvolvía con sus rapiñas y crímenes. Vuelto al poder, desató una marea de corrupción, con terrorismo desde el gobierno, y hoy prosigue su colaboración con los terroristas, las dictaduras de izquierda, la “muerte de Montesquieu”, la corrupción…


Esta historia debiera ser bien conocido de todos los ciudadanos. Por la salud de la democracia.”

lunes, 26 de octubre de 2009

Socialismo criminal

Alguien me comenta que está molesto por el tratamiento que en el blog doy a los socialistas españoles, tildándoles de asesinos.

No quiero ser brusco, pero ese alguien me plantea una tontería.

Yo no sé lo que son los socialistas españoles, ¡cómo si los conociera a todos!

Por lo tanto no puedo decir que sean asesinos, que sean asesinos potenciales  o que tengan propensión a la diarrea.

Sé lo que dicen a través de los medios de comunicación, algunos socialistas que ocupan el poder, y que están ahí porque una mayoría de ciudadanos españoles les han votado.

Hasta aquí todos conformes, ¿no?

Salvo que se crea que el presidente Rodríguez llegó al poder gracias a un golpe de estado, apoyado por ETA y con el soporte de una fracción de la policía.

No lo sé, y que tenga presente, la ciudadanía no conocemos pruebas tangibles de ello, por lo que esa hipótesis no la contemplo.

Entonces, insisto, todos de acuerdo hasta aquí. Los socialistas españoles en el poder veneran a los que fueron, reconocidos por la historia, asesinos en el más estricto sentido del término.

No sólo asesinos, así, a palo seco, como si eso fuera poco, sino asesinos de niños, mujeres y ancianos, y torturadores de checa.

A esa chusma criminal, los socialistas actuales les dedican calles, homenajes, exposiciones,… justificando lo que hicieron.

No niegan lo que se hizo, lo justifican.

Me comentaba una persona totalmente solvente, que estando presente en una revisión de documentación de una mujer que quería reivindicar la imagen de su padre - en ese proceso de astracán que los socialistas llaman “memoria histórica” -, vivió la siguiente situación;

la mujer reivindicadora, muy exaltada por el juicio y condena que en su día se hizo a su padre, comentaba con voz airada: “¡Si no hizo nada, sólo mató dos curas!”.

La mujer no estaba de broma, simplemente exudaba lo que el gobierno socialista que controla España desde hace décadas, inculca a la población;

la Iglesia Católica era opresora, causa de todos los males, y había que aniquilarla. Como los judíos en la Alemania nazi. Por lo tanto, matar curas y católicos era patriótico.

En esa consideración, están quienes reivindican a aquellos criminales.

Y por ello les toca algo del crimen e interpreto que, si pudieran, estarían en la labor criminal.

Para los cenutrios que todavía no lo entienden, redundaré.

Probablemente habrán oído hablar de los autores revisionistas de la historia del genocidio de judíos por los nazis.

Esos historiadores niegan tal hecho, alegando pruebas y argumentos que presentan como históricos y justificando la que consideran una falsedad, creada para justificar las enormes cantidades de dinero que Alemania paga a Israel, como compensación.

Si esos autores revisionistas, en lugar de negar tal genocidio, lo justificaran, deberían ser reos de cárcel por apología del genocidio.

Cómo sólo lo niegan – ignoro si en su fuero interno lo aplauden - la cuestión queda en un asunto de credibilidad científica.

Incomprensiblemente, están perseguidos judicialmente en algunos países, lo que una baza gratuita a sus planteamientos.

Pues los socialistas que detentan el poder en España, justifican el genocidio de católicos de los años 30, con expresiones explícitas de homenaje y reverencia a los genocidas. Esa actitud es de una crueldad injustificable en la sensibilidad de nuestra época y en cualquier país civilizado sería motivo de encarcelamiento por apología del genocidio.

Parece que el asunto está claro, así como la justificación de mis comentarios sobre el socialismo, una ideología que considero reaccionaria y criminal.

sábado, 24 de octubre de 2009

Jordi Pujol ¿nepòtico?

Me riñen porque en la intervención anterior me referí a Jordi Pujol como “un gobernante nepótico”. Voy a intentar justificarme.

Leo en el Diccionario de la Lengua Española (Real Academia de la Lengua), que nepotismo es la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos”.

Un gobernante que actúe de esa forma será “un gobernante nepótico”. ¿Actuó Jordi Pujol con nepotismo, en los muchos años que fue presidente de la Generalidad de Cataluña?

Leo y resumo, de páginas de internet, entre las muchísimas que – con mayor o menor credibilidad – citan aspectos que nos atañen, de la vida del ex-presidente de la Generalidad de Cataluña (España), 

Su hijo Jordi Pujol Ferrusola (Barcelona, 1958): “…Estudió en la New York University con una beca de La Caixa …”

“…ha participado en una veintena de sociedades, todas ellas vinculadas a personalidades del entorno de Pujol y en las que la Administración ha generado parte de sus ingresos.

Unas participaciones que le han reportado experiencias amargas, como en septiembre de 1993,

cuando un juez decretó su arresto, junto al de todos los miembros del consejo de administración de Hot Line Computer, una compañía dedicada a la comercialización de material informático que quebró...

Desempeña funciones de broker, intermediario de operaciones millonarias (en euros), como la del World Trade Center de Barcelona. Pero su participación apenas deja rastro.

Lo que sí es evidente es su poder adquisitivo.

Hace años conducía uno de los escasos Lamborghini registrados en la provincia de Barcelona.

Hoy posee un catálogo de coches antiguos de lujo que son la envidia de los coleccionistas, según confirma una persona próxima al hijo mayor del president…”

Su hija Marta Pujol Ferrusola (Barcelona, 1959): “…es arquitecto y su estudio ha recibido los últimos años siete proyectos de la Generalitat -seis por adjudicación directa- con un volumen de 2.000 millones de las antiguas pesetas, de los que ella recibió 50 millones…”

Su hijo Josep Pujol Ferrusola (Barcelona, 1963): “…tras aparecer vinculado a Manuel Prado y Colón de Carvajal, fundó su propia consultoría, Europraxis, que acabó vendida al grupo Indra, pero a la que sigue vinculado.

Europraxis ha aparecido vinculada a algunos escándalos relacionados con la Generalitat…”.

Su hijo Pere Pujol Ferrusola (Barcelona, 1965): “…se dedica a la consultoría medioambiental desde la empresa Entorn, participada por el hijo de Sumarroca, Albert.

Entorn ha recibido diversos encargos de la Generalitat y de consejos comarcales dominados por CiU.

Viajó junto con la delegación oficial de la Generalitat a Uruguay y Chile como asesor del Institut Català d'Energia, dependiente de Indústria, cuyo conseller era entonces Antoni Subirà, primo político de Pujol.”

Su hija Mireia Pujol Ferrusola (Barcelona, 1969): “…inició cursos de Periodismo pero los abandonó para dedicarse a la danza clásica y contemporánea. Su compañía recibió subvenciones públicas…”.

Su hijo Oriol Pujol Ferrusola (Barcelona, 1972): “…El quinto hijo de Jordi Pujol, Oriol Pujol Ferrusola,

será nombrado el próximo martes en el consejo ejecutivo del Gobierno catalán secretario general de Industria, cuyo titular es el veterano conseller y primo político del president, Antoni Subirà.

Oriol, en la práctica, se convertirá en el número dos del departamento. Pujol Ferrusola podría seguir en su cargo como concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, que ocupa desde las pasadas elecciones municipales…”

“…Fue uno de los impulsores de la campaña Freedom for Catalonia...”.

Su esposa Marta Ferrusola: “…ha seguido vinculada a Hidroplant, la floristería que en su día fundó junto a la esposa del empresario convergente Carles Sumarroca, Núria Claverol, … compañía que ha trabajado para la Generalitat y para importantes instituciones, desde el Puerto de Barcelona al Barça...”.

Un resumen telegráfico del curriculum de semejantes joyas.

Como verán, los hijos son “verdaderas” lumbreras y, sobre todo, muy precoces.

Y la esposa, una “empresaria” paradigma del modelo que instauró el que fue presidente del gobierno español, Felipe González; el “empresario del pelotazo”.

Desde entonces, España no ha levantado cabeza.

A lo que iba; lo de Pujol nepótico no era un insulto, era la constatación de un hecho. Y semejante elemento, no tiene vergüenza en emitir un juicio público sobre Juan Pablo II “El Grande”. Ni juicio bueno, ni malo, su opinión no vale nada.

Y por mucho que escriba en sus memorias sobre sus propias excelencias, la Historia dejará a Pujol en su sitio; un gobernante nepótico que arruinó la identidad de Cataluña, un territorio con una historia deslumbrante, en la victoria y en la derrota, hasta que esa generación de traidores, encabezados por el Pujol, transformaron tal historia en su negocio.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Juan Pablo II "El Grande" y el catalanismo

Este blog va a parecer una agencia de noticias, pero vale la pena. Transcribo un artículo aparecido en:

http://www.germinansgerminabit.org/

no por su referencia al nefasto Jordi Pujol, un gobernante nepótico que encauzó a Cataluña (España) hacia la miseria ética, social, económica y política que es hoy, sino por la actitud de S. S. Juan Pablo II "El Grande", que no se dejó seducir por las presiones de un mezquino diablillo que le ofrecía loor catalán a cambio de una pizca de demagogia.

Jordi Pujol: "Me dolió la frialdad de Juan Pablo II" (21/10/2009)

La segunda parte de las memorias del ex-presidente de la Generalitat
(sic) Jordi Pujol, analiza el periodo comprendido entre los años 1980 y 1993, unos años en que los católicos disfrutamos del pontificado de Juan Pablo II "El Grande". Entre los muchos viajes que realizó en aquellos años, todos recordamos su presencia entre nosotros en la capital catalana el año 1982.

Yo pensaba que aquella presencia de Su Santidad en Barcelona fue una alegría para todos los católicos, a pesar del mal tiempo que nos acompañó, pero veo que no, el ex-presidente Pujol, quedó muy decepcionado del contacto con el que fuera nuestro Sumo Pontífice, así puede leerse en sus memorias y en una entrevista que podemos leer en el Periódico de Catalunya
(sic) de este pasado domingo.

Preguntado sobre la visita de S.S. Juan Pablo II a Montserrat, Pujol contesta con un escueto pero contundente: "Aquella visita fue mal". Su esposa la conocida Marta Ferrusola, según cuenta en sus memorias, incluso llegó a decirle: "Este hombre no nos entiende, (...) no nos quiere"

En la entrevista Pujol afirma: "Yo tengo dos puntales desde joven: el catalanismo y el cristianismo. Valoro las alegrías que me proporcionan y me duelen los desencantos. Y de Juan Pablo II me dolió su frialdad. Sé cuándo te escuchan y les interesa. Y él, como cristiano y como huésped de un país en circunstancias dramáticas, tenía la obligación de interesarse o, al menos, de hacerlo ver"

Por si alguien tenía alguna duda de donde hay que situar eclesialmente a Jordi Pujol, el mismo lo deja claro: "Yo soy un soldado del ejército derrotado del cardenal Montini [Pablo VI]. Un ejército del centro, que es el espacio donde siempre he intentado estar en la fe y en la política. En ese espacio estamos pocos, ¿eh? El sector conservador aprieta y el radical introduce una gran desorientación".

Está claro que Pujol no sintoniza ni con Juan Pablo II ni con Benedicto XVI, él forma parte de la Iglesia progresista que surgió en los tiempos del Post-Concilio. Ese progresismo mezclado con el nacionalismo ha sido un veneno mortal para la Iglesia catalana. Por lo menos reconoce que esos ejércitos han sido derrotados por una nueva Iglesia (la wojtyliana y ratzingueriana), sólo le faltaría reconocer que esa nueva Iglesia está dando frutos en todas partes, mientras el binomio progresismo-nacionalismo sólo ha dado fracaso e iglesias vacías y desoladas.

La causa del desencuentro entre Pujol y Juan Pablo II fue estrictamente por motivos políticos, para el ex-presidente catalán el anterior Santo Padre no entendía que Cataluña fuera una nación y para postre no hablaba casi nunca en catalán.

Sobre esta cuestión corre una leyenda que he oído por diversas fuentes según la cual, Pujol envió a sus obispos catalanes fieles y a algunos de sus lacayos en Roma (del estilo Padre Benítez) para convencer a Juan Pablo II para que felicitara la Pascua en catalán (además de los otros muchos idiomas en que lo hacía). El gran Papa polaco respondió algo así: "Llénenme sus seminarios de seminaristas y sus parroquias de fieles, conviertan a la Iglesia catalana en un orgullo para la catolicidad y yo entonces felicitaré la Pascua en catalán".

martes, 20 de octubre de 2009

"Ágora", de Amenábar

En contra de lo que hasta ahora he hecho en este blog, que es presentar mis propios escritos, creo interesante reproducir material interesante de otros autores. Ya lo hice hace unos días y lo haré más a menudo.

En este caso, he visitado una página que recomienda Buigle, que tengo como página de inicio (http://www.buigle.com/).

Debo advertir al lector que mi ordenador ha bloqueado un programa malicioso de peligrosidad “media” en la página que cito a continuación (parece que introduce modificaciones en el buscador de internet), pero no ha habido más problema – aparentemente - que el que me haya desconfigurado la página de inicio, que ya he recompuesto.

Citado en la página:

http://revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=12979&Itemid=88

reproduzco pues este interesante artículo sobre la última deposición del director de cine subvencionado, Amenábar.

Artículo: Desmontando «Ágora» e Hypatia
Jesús TRILLO FIGUEROA (Abogado del Estado)
Diario La Razón

«Ágora: Hypatia» (I)

El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular.

El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador. Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación. Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina. Además, es el culpable de la subordinación y dominación de la mujer por parte del hombre. En fin, Alejandría e Hipatia son el símbolo de una civilización grecorromana basada en la filosofía, la ciencia y la libertad, hasta que llegó el cristianismo y comenzó la oscura Edad Media. Demasiado para una sola película. Y la cosa continúa porque, según declara el director, «es increíble cómo se parece a la situación actual».

¿Es casualidad que desde julio hasta el estreno de la película se hayan publicado más de cuatro biografías sobre Hipatia, paradigma de las cuales es la de Clelia Martínez Maza, financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología? Más de 10 novelas, ejemplo de las cuales es la escrita por el hermano de Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, además de multitud de estudios de historia sobre la época. Y todo ello con el mismo mensaje. Que todo salga al mismo tiempo no puede ser casualidad. Una vez más, nos encontramos con un ataque ideológico perfectamente orquestado, del cual, por cierto, Amenábar suele ser pistoletazo de salida, como lo fue en el caso de «Mar adentro» con la eutanasia.

Ahora la cosa va directamente contra la religión y particularmente contra el cristianismo. Lo malo de la trama que cuenta la película es que es mentira desde el principio hasta el final. Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda. Hipatia no fue asesinada siendo una joven tan hermosa como Rachel Weisz, de 38 años, sino que murió en el año 415 y tenía 61. No fue famosa por sus dotes de astronomía por más que en la película se empeñen terca y cansadamente, atribuyéndole haberse adelantado a Kepler más de mil años; sino porque era una «divina filósofa» platónica, en palabras del obispo cristiano Sinesio de Cirene –única fuente coetánea que se conserva sobre ella–, a la que llama en sus cartas «madre, hermana, maestra, benefactora mía». El citado obispo, a quien en la película se le hace traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, así que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte. Ella fue virgen hasta el final, pero no vivió la castidad como ha dicho la protagonista, que se ha declarado feminista radical, «para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación». Lo hizo porque, coherente con su filosofía, ejercía la Sofrosine, es decir el dominio de uno mismo a través de las virtudes entendidas como el control de los instintos y las pasiones.

Hipatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los talibanes cristianos. La biblioteca fue incendiada por Julio César, saqueada junto con el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. Es verdad que en el año 391 fue destruido lo que quedaba del templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios. El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Y el neoplatonismo siguió floreciendo, hasta que lo recuperó el renacimiento cristiano. Por cierto, que yo sepa, su más brillante exponente se llamaba San Agustín, coetáneo de Hipatia.

«Ágora: Cirilo» (y II)

La historia de Hipatia ha sido objeto de manipulación por todas las tendencias ideológicas, desde la Ilustración hasta el feminismo radical más reciente. Para algunos, como Voltaire, «desde la muerte de Hipatia hasta la Ilustración, Europa está sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón». En la última versión feminista de Úrsula Molinaro, Hipatia es la campeona del amor libre, a pesar de que en realidad era virgen. La conclusión es que de la verdadera historia de Hipatia se pasa a la leyenda de Hipatia, que se convierte en la leyenda del Crimen de Alejandría, cuyo protagonista principal es el obispo Cirilo.

La película de Amenábar recoge casi todos los ingredientes de esta leyenda: Hipatia es símbolo de mujer libre que representa el fin de la cultura grecolatina y el comienzo del oscurantismo cristiano, asesinada por unos fanáticos talibanes cristianos al mando del obispo Cirilo. ¿De dónde surge esta leyenda? El primero que narró el crimen fue Sócrates Escolástico en el siglo V, un letrado al servicio del patriarca de Constantinopla Néstorio, enemigo del patriarca de Alejandría Cirilo. Pero la atribución directa a este último de la autoría del asesinato fue cosa del escritor pagano Damascio, que escribió la «Vida de Isidoro», que es una apología del paganismo durante el final del siglo V y principios del VI.

No obstante, la auténtica leyenda surge con la obra de John Toland en 1720. Éste era un irlandés, hijo ilegítimo de un sacerdote católico, que se hizo protestante y posteriormente activo militante del ateísmo en la Gran Logia de Londres. Después vino Voltaire; después, el historiador Edward Gibbon, quien, para argumentar su tesis acerca de que el cristianismo es la causa interna de la decadencia del Imperio Romano, utiliza la leyenda de Hipatia y declara a Cirilo responsable de todos los conflictos que estallaron en Alejandría en el siglo V. Más tarde llegarán las versiones románticas de Leconte de Lisle y otros, y finalmente el feminismo radical, para el que Hipatia fue la primera mártir de la misoginia propia del cristianismo. Todos los autores citados, y alguno más, tienen una cosa en común: son masones reconocidos.

Una de las grandes mentiras de la historia que se quiere propagar es que la mujer fue libre en Grecia y en Roma hasta que llegó el cristianismo y la sometió la sujeción del hombre; a esta idea también contribuye la película. Lo cierto es que en Grecia la mujer era considerada una cosa más de la casa, y en Roma, no era una «sui iuris», es decir, titular de derechos, sino que era considerada «capiti diminutio», como un niño o un incapacitado y, por tanto, estaba sometida a la tutela o la «manus» del padre o del marido. Por el contrario, fue el cristianismo el que consideró al hombre y a la mujer iguales en naturaleza, pues ambos son hijos de Dios y hermanos en Cristo; y prueba de ello es que las primeras manifestaciones de mujeres libres autodeterminándose, pese a la voluntad de sus padres o del estado, fueron las primeras mártires cristianas víctimas de las persecuciones romanas, tales como Inés Ágata o Cecilia. Y precisamente la explicación fundamental en torno al odio a Cirilo está en esta cuestión. Independientemente de que la carta de San Pablo a Timoteo no refleja precisamente una visión emancipada de la mujer, no es creíble que Cirilo la impusiera como literalidad a cumplir, porque es precisamente Cirilo quien más ha exaltado en la historia de la humanidad la condición femenina, pues a él se debe la expresión «Theotokos», palabra griega que significa madre de Dios.

El personaje del que hablamos, al que la película presenta con caracteres parecidos a Bin Laden para luego dejar en letras la explicación de que a ese «energúmeno» que ustedes han visto la Iglesia católica lo hizo Santo y León XIII lo declaró doctor de la Iglesia, efectivamente es San Cirilo de Alejandría. Él fue el que derrotó a la herejía Nestoriana en el Concilio de Éfeso del 431. En esencia, la disputa consistía en si María era madre de Cristo o madre de Dios. De la respuesta a esta cuestión surge algo muy importante: la doble naturaleza divina y humana en una persona llamada Cristo. Cirilo consiguió que se convocase un concilio en Éfeso, puesto que era el lugar donde vivió sus últimos años la Virgen María, y logró que la Iglesia declarase el primer dogma mariano de la historia: María, Madre de Dios. Hasta aquel momento nadie en la historia había conseguido colocar a un ser humano mujer por encima de cualquier hombre. Éste es el personaje que en el fondo persigue la leyenda de Hipatia; curiosamente, Beltrand Rusell comienza su «Historia del pensamiento occidental» con una irónica semblanza de San Cirilo diciendo: «El motivo principal de su fama es el linchamiento de Hipatia». Todo esto huele excesivamente a podrido.”

viernes, 16 de octubre de 2009

Nota sobre un coloquio en relación al aborto

Esta mañana, a las 08.30, he podido escucha un interesantísimo coloquio en la cadena COPE, con motivo de la manifestación en defensa de la vida que debe celebrarse mañana sábado, a las cinco de la tarde, en Madrid.

Las personas que opinaban eran de primera fila en el mundo de la ciencia, de la sociedad y de la ética, y sus opiniones autorizadas han puesto de manifiesto lo que ya todos los que no son ciegos o se hacen los ciegos sabemos; existe vida humana desde el momento de la concepción y no aceptar este incontrovertible hecho científico, lleva a la negación de la dignidad de Hombre, con todas sus consecuencias.

Animo a buscar en la página de internet de la COPE, la grabación de este coloquio, pues las opiniones puestas en la boca de sus eruditos, tienen más autoridad que la que puedan transmitir estas líneas.

viernes, 9 de octubre de 2009

Audiencias

Acabo de escuchar la cifra de audiencia de un programa basura de la televisión española, programa argumentado sobre la mentira y valores mezquinos, y la cuestión está clara: una cifra de audiencia de un programa de televisión, en una hora, de un día, supera probablemente toda la audiencia de internet de un mes, de páginas católicas en español.

Seré breve. Menos que Dios acabará sin audiencia, lo que es metafísicamente imposible, puede el lector especular sobre este hecho incontrovertible; hoy, en el mundo, el Mal tiene más aceptación que nunca en la historia. Pero para frustración de los que difunden el Mal, no hay forma de extinguir la llama del Bien, que pequeña pero viva, arde a pesar de viento y marea.

Una buena forma de mantener esa llama, es que arda en el pábilo de la fidelidad a la enseñanza de la Iglesia Católica, definida en el Catecismo. La fidelidad no es de débiles sin ideas propias, es de héroes con ideas claras.