viernes, 30 de enero de 2026
Nuestros impuestos.
Y para que los felones y felonas sacien sus vicios pagando la cama. Bueno, pegándola nosotros. Ya me entiendes.
Y para que los felones y felonas sacien sus vicios pagando la cama. Bueno, pegándola nosotros. Ya me entiendes.
Hago un Pedro Sánchez.
Hago un Pedro Sánchez; acabo de decir que no voy a poner más fotos y no mentía, pero he cambiado de opinión. Y pongo fotos porque ahora si me apetece. aunque no sé si me seguirá apeteciendo.
Aunque en realidad..., para ser un Pedro Sánchez de verdad, tendría que decir que nunca he dicho que iba a dejar de poner fotos... es muy difícil emular el nivel de trilero de ese fulano.
lunes, 26 de enero de 2026
Cervantes y Gracián.
Menos conocido que el creador del estilo novelístico pero no menos agudo, es el jesuita Baltasar Gracián, (1601-1658), también del siglo de oro español que en su obra El Criticón, aparece como profeta de la sociedad de nuestra época.
Esto indica que la naturaleza humana es la misma ayer que hoy.
Cambian los decorados, pero los figurantes son los mismos; reyes desnudos y descerebrados, salvo honrosas excepciones.
lunes, 12 de enero de 2026
Diferencia entre la derecha y la izquierda.
La diferencia entre la derecha y la izquierda,
es que en la derecha, el amor condiciona las formas y Dios pone los límites. que son siempre muy amplios.
En la izquierda, el odio condiciona las formas y no existen límites.
martes, 6 de enero de 2026
Microsoft y Times New Roman.
Estas últimas semanas, mi trabajo en el ordenador se ha visto ralentizado porque Microsoft me ha eliminado el Word, programa de escritura que me iba muy bien y que está incluido en el paquete de Office.
Perdóname si uso términos inexactos, pero no me interesa la informática y bastante la tengo que sufrir para escribir incluso en los formatos más elementales.
Desde que uso ordenador he comprado Word varias veces, pues venía instalado por defecto en cada ordenador que compraba, hasta que en el último ordenador que compré no estaba instalado, por lo que tuve que comprar Office aparte.
Podía haber instalado cualquier aplicación de escritura libre de derechos, pero estaba habituado al Word y compré Word.
Lo compré en una tienda de informática en una caja donde venía un código para descargarlo pues ya no se venden los DVD’s con el programa.
Busqué un precio asequible pues no utilizo más que las utilidades más elementales y no me valía la pena comprar una versión sofisticada.
Eso sí busqué que fuera una compra de un solo pago, pues ahora muchos programas los venden a plazos, es decir con cuotas mensuales o anuales pues es más rentable a las empresas que los producen.
Y así continué con Word un tiempo, hasta que un día me apareció el mensaje de que a partir de una fecha determinada, dejaban de prestarme servicio.
No lo entendí. Repasé las condiciones de compra y vi que, efectivamente, había comprado una versión de un solo pago sin caducidad.
Efectivamente, llegada la fecha que me dijeron, empecé a tener problemas con Word de forma que no me guardaba las correcciones y que no obedecía mis instrucciones.
Todo eso que me llevó un tiempo de ver qué pasaba y de quebraderos de cabeza para intentar resolverlo, hasta que decidí eliminarlo y substituirlo por una versión libre, porque desde luego no estaba dispuesto invertir un duro más en esta estafa de Microsoft.
Tras días de preocupación, nerviosismo y rabieta, decidí instalar un software libre llamado LibreOffice que emula a Word. No es lo mismo, pero desde luego me doy por satisfecho, pues tras un corto aprendizaje, consigo lo mismo que conseguía con Word pero sin tener la sensación de que me están tomando el pelo y metiéndome la mano en el bolsillo.
Debo advertir que el tipo de letra Times New Roman es también propiedad de Microsoft por lo que decidí optar por un tipo de letra libre y elegí el Liberation Serif , También de LibreOffice que es como el otro, pero con una tipología más moderna y más agradable. Lo hice para evitarme posibles perrerías futuras de Microsoft.
Te recomiendo que trabajes siempre con software libre, porque si no, siempre estarás a merced de las multinacionales de la informática y de sus triquiñuelas para engañarte de alguna forma.
Y no te quepa duda de que saben más ellos de engaños, que tú de defensas.
En Internet encontrarás amplísima información de estas alternativas.
¡Ya es martes 6 de enero, día de los Reyes Magos!
En los primeros años del blog, omitía las imágenes en la cabecera de cada entrada. Me parecía frívolo.
Pero vi que quedaba un blog muy soso y puse el texto de cada entrada con letra capital.
Me pareció que quedaba mejor, pero poco mejor.
Sobre todo para lo que me costaba encontrar un alfabeto adecuado y completo.
Con la letra capital intentaba distraerme y dar una estética.
Era divertido, pero acabó aburriéndome.
Últimamente, buscando luz y color, me decidí a poner una fotografía al principio de la entrada a tono con el contenido.
Han pasado los años y ahora me gustó.
Me gustó porque una imagen vale más que mil palabras y me evitaba explicar cosas que llegaban a cansarme, porque la situación de España lleva demasiado tiempo en caída libre y a nadie le gusta narrar fracasos.
Pero las fotos que he ido poniendo, demasiado a menudo reflejan puntos de vista de otros, a veces de forma ingeniosa, pero en ocasiones de forma soez o demasiado cruel.
En cualquier caso es la opinión de terceros, o la mía pero vista con ojos de terceros.
Por eso quiero dejar la tentación de la luz y del color y volver a la austeridad del texto.
Al maniqueísmo visual del blanco y negro.
En esta declaración de intenciones, dejo la entrada de hoy.
Ya es martes 6 de enero, día de Reyes.
Este año ha llegado ese día en un visto y no visto.
Y como a camarón que se duerme se lo lleva la corriente, no he encontrado roscón de reyes, pero sí un brazo de gitano de trufa.
... Bueno al final ha sido medio roscón de reyes.
Gracias pastelería, es todo un detalle que me hayas ayudado a seguir la tradición.



