Alguien me comentó que el partido socialista (PSOE) obedece a la disciplina masónica francesa, mientras que el Partido Popular (PP) está sujeto a la masonería norteamericana. ¡Estamos buenos y está buena la masonería con semejantes testaferros!
Que el PSOE obedece a la francmasonería es evidente, pues no parece que sus dirigentes lo quieran ocultar. Hay mucha documentación al respecto y no es ese el motivo de mis líneas. Que el PP no es trigo limpio queda claro por la actitud de sus dirigentes, a la cabeza de los que está el tal Mariano. Ya comenté mi opinión sobre él (entre otros, “Duelo de titanes”, 4 de marzo de 2008, en este blog). Me creo que semejante pánfilo no sea autónomo, y no me extraña que seguir aquella disciplina le deba hacer sentir importante.
Pero lo que me intriga es, ¿porqué los masones son tan distintos aquí que allí? Teniendo en común su aversión a lo católico, tanto los franceses como los estadounidenses, tienen un gobierno central sólido, limitan muchísimo o mucho todo lo que supone autonomías, respetan su bandera y su himno, admiran a su ejército, persiguen la corrupción,…
Sin embargo, en España el gobierno masónico de disciplina francesa, practica hasta el hastío la corrupción descarada, fomenta el separatismo, se cisca en la bandera nacional y vitupera al ejército o se befa de la población equiparando uniones homosexuales con el matrimonio. La oposición masónica de disciplina norteamericana es seguidista hasta el ridículo, y pija hasta el extremo.
Puestos a tener fantasmones en el poder, ¿no podríamos tener unos masones como, por lo menos, los de origen? Ya que nos mandan los masones franceses y americanos, ¿no podríamos ser como Francia o EE.UU.? ¡Qué cruz con lo de “España es diferente”!
lunes, 15 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008
¡Cómo está el terrado!
Durante esta semana pasada, han ocurrido demasiadas noticias que dejan al gobierno y a los políticos de su órbita en la triste evidencia de su catadura.
Parece que cuando una situación es evidente, cuando le pillan a uno con el carrito del helado, ya no le debe caber más solución que dimitir. ¡Pero no! Como arengaba el veterano militar a sus huestes antes de la batalla, “¡antes morir que perder la vida!”
Joan Tardá, diputado de ERC en el Congreso, grita "¡Muera el Borbón!" en un acto de ERC contra España y la Constitución. Luego nos dice que "Esta expresión se refiere a una crítica a la monarquía como institución, en ningún caso se tiene que interpretar dirigida a una persona física… Nunca he deseado la muerte de nadie". (¡) Bono, el presidente del Congreso dice refiriéndose a Tardá: "No es un desalmado, es un poco impulsivo… algo primario en su modo de manifestarse".
El alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, llama "tontos de los c…" a los votantes del PP. Luego nos dice que “Soy todo un torbellino, me caliento más que el pico de una plancha…Pido perdón todas las veces que sea".
El Ministerio de Exteriores no sabe si el documento sobre las escalas en España de aviones norteamericanos en viaje a Guantánamo, informe clasificado como “muy secreto” fue sustraído o se perdió "en alguna mudanza".
Para echar carnaza y dar un respiro a los “malos”, el PP espolea a su viejo dinosaurio Fraga, que suelta unas declaraciones diciendo que hay que colgar a los nacionalistas por sus partes. Todo lo anterior a quedado en nada… ya sólo es el PP.
Para aderezar lo escatológico con lo banal, el Gonzalez y el Piqué aparecen en la prensa rosa con sendos romances.
¿En que manos estamos? ¿cómo puede haber tanta basura, tan amontonada, en tan poco sitio? Si esto es el presente de España, ¿qué nos espera en el futuro?
Que Dios nos coja confesados.
Parece que cuando una situación es evidente, cuando le pillan a uno con el carrito del helado, ya no le debe caber más solución que dimitir. ¡Pero no! Como arengaba el veterano militar a sus huestes antes de la batalla, “¡antes morir que perder la vida!”
Joan Tardá, diputado de ERC en el Congreso, grita "¡Muera el Borbón!" en un acto de ERC contra España y la Constitución. Luego nos dice que "Esta expresión se refiere a una crítica a la monarquía como institución, en ningún caso se tiene que interpretar dirigida a una persona física… Nunca he deseado la muerte de nadie". (¡) Bono, el presidente del Congreso dice refiriéndose a Tardá: "No es un desalmado, es un poco impulsivo… algo primario en su modo de manifestarse".
El alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, llama "tontos de los c…" a los votantes del PP. Luego nos dice que “Soy todo un torbellino, me caliento más que el pico de una plancha…Pido perdón todas las veces que sea".
El Ministerio de Exteriores no sabe si el documento sobre las escalas en España de aviones norteamericanos en viaje a Guantánamo, informe clasificado como “muy secreto” fue sustraído o se perdió "en alguna mudanza".
Para echar carnaza y dar un respiro a los “malos”, el PP espolea a su viejo dinosaurio Fraga, que suelta unas declaraciones diciendo que hay que colgar a los nacionalistas por sus partes. Todo lo anterior a quedado en nada… ya sólo es el PP.
Para aderezar lo escatológico con lo banal, el Gonzalez y el Piqué aparecen en la prensa rosa con sendos romances.
¿En que manos estamos? ¿cómo puede haber tanta basura, tan amontonada, en tan poco sitio? Si esto es el presente de España, ¿qué nos espera en el futuro?
Que Dios nos coja confesados.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
La Inmaculada Concepción
Escrito el día 8 de diciembre de 2008.
Hoy es la fiesta de la Inmaculada Concepción. Estoy en un ambiente familiar y festivo por esta celebración. No sé si seré capaz de abstraerme de la algarabía de niños y mayores para escribir sobre lo que meditaba esta mañana.
Nunca he entendido lo de la herencia del pecado original. Mi esquema de la justicia no entiende que un pecado cometido por un padre deba sufrirlo su hijo y menos aún toda su descendencia. Creo que es éste un sentimiento común a muchos cristianos, aunque es cierto que pocos tienen la honradez de expresarlo. Baso esta opinión en que cada vez que expongo mi pensamiento con intención de encontrar argumentos para reconducir mis dudas, alguien se empeña en repetirme, como única explicación, que somos hijos del pecado, como si yo fuera un extranjero que no entendiese el idioma. Y si insisto en que no lo entiendo, me repiten las mismas palabras pero en voz más alta, como cuando a un turista le queremos explicar en nuestro idioma cómo se llega al Corte Inglés.
Pero yo no me quiero engañar, como lo hacen otros, intentando explicarme lo que para mí es inexplicable o, en el mejor de los casos, ininteligible. No entiendo lo de la herencia del pecado original, pero lo creo, porque como ya he escrito en otros lugares de este blog, la Biblia va descubriendo su profundo sentido a medida que pasa el tiempo, de manera que es un libro siempre actual y sorprendente, muchas veces difícil o confuso en su interpretación. Por ese motivo es una postura acertada confiar en el milenario Magisterio de la Iglesia, basado en el criterio de personas inspiradas, buenas y con capacidad intelectual sobresaliente, que a lo largo de la historia han interpretado estos conceptos complejos del mensaje de Jesús, fundador de esa Iglesia. En consecuencia, creo en el pecado original y, sin entenderlo, creo que todos lo llevamos impreso cuando nacemos.
Y por la misma razón por la que no entiendo la herencia del pecado original, sí entiendo que la Madre de la Iglesia naciera sin pecado original. Por eso cuando hoy el sacerdote insistía en la homilía en ese hecho, pensaba para mí; “te entiendo bien, no has de insistir, pues no hay nada más razonable y de sentido común que la Madre de la divina gracia naciera sin pecado original”.
Desde ese principio evidente, no hay cauce más pacífico que el devenir de la historia de nuestra Madre purísima. Como nació sin pecado original, vivió sin las taras de ese pecado y en consecuencia la Madre castísima vivó en plena paz de espíritu desde su concepción, pues siguió estando en relación íntima con Dios; la Madre intacta nació y vivió en el paraíso terrenal y desde su asunción, vive en el mismo cielo.
Sin duda, la Madre incorrupta fue tentada, como lo fue su Hijo. No podría dejar de estrellarse la torpe soberbia de Satanás en el muro inamovible de la Madre inmaculada. Animado con el éxito en la imperfecta Eva, quería el Maligno rematar su proeza en la Madre amable, ignorando en su estupidez la diferencia de fondo entre la Eva del pecado y la Madre admirable del sin pecado.
En su momento, nada más razonable que nuestra amada Madre del buen consejo, fuera cubierta por el Espíritu Santo para engendrar a Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre. ¿Podría haber sido de otra forma? Sería un absurdo lógico cualquier otra fórmula.
La ausencia de pecado original implicó que la Madre del Creador pariera sin dolor, pues el dolor en el parto es una consecuencia del pecado original. Y si sin dolor vino Jesús al mundo, ninguna secuela dejaría en la Madre del Salvador, que continuó virgen y continuará hasta el incomprensible infinito.
La Virgen prudentísima es el ejemplo de lo que habría sido la humanidad sin pecado original. Pero no fue así. No me resigno.
Y como no me resigno, rumio cómo puedo participar de la Gracia de la Virgen digna de veneración, para lo que encuentro buenos argumentos. El primero y más evidente es que si Jesús, en la cruz, me dio la opción de hacerla mi madre, le tomo la palabra; quiero que la Virgen digna de alabanza sea mi madre, con las obligaciones que una madre tiene para con sus hijos, por ingratos y desapegados que sean. Además, si la Virgen poderosa es la madre de Dios y nosotros fuimos creados por Dios a su imagen y semejanza, reivindico de la Virgen clemente su maternidad de mi parte divina y de paso, abusando de aquella clemencia, de la parte humana, íntimamente ligada al espíritu.
Hoy es la fiesta de la Inmaculada Concepción. Estoy en un ambiente familiar y festivo por esta celebración. No sé si seré capaz de abstraerme de la algarabía de niños y mayores para escribir sobre lo que meditaba esta mañana.
Nunca he entendido lo de la herencia del pecado original. Mi esquema de la justicia no entiende que un pecado cometido por un padre deba sufrirlo su hijo y menos aún toda su descendencia. Creo que es éste un sentimiento común a muchos cristianos, aunque es cierto que pocos tienen la honradez de expresarlo. Baso esta opinión en que cada vez que expongo mi pensamiento con intención de encontrar argumentos para reconducir mis dudas, alguien se empeña en repetirme, como única explicación, que somos hijos del pecado, como si yo fuera un extranjero que no entendiese el idioma. Y si insisto en que no lo entiendo, me repiten las mismas palabras pero en voz más alta, como cuando a un turista le queremos explicar en nuestro idioma cómo se llega al Corte Inglés.
Pero yo no me quiero engañar, como lo hacen otros, intentando explicarme lo que para mí es inexplicable o, en el mejor de los casos, ininteligible. No entiendo lo de la herencia del pecado original, pero lo creo, porque como ya he escrito en otros lugares de este blog, la Biblia va descubriendo su profundo sentido a medida que pasa el tiempo, de manera que es un libro siempre actual y sorprendente, muchas veces difícil o confuso en su interpretación. Por ese motivo es una postura acertada confiar en el milenario Magisterio de la Iglesia, basado en el criterio de personas inspiradas, buenas y con capacidad intelectual sobresaliente, que a lo largo de la historia han interpretado estos conceptos complejos del mensaje de Jesús, fundador de esa Iglesia. En consecuencia, creo en el pecado original y, sin entenderlo, creo que todos lo llevamos impreso cuando nacemos.
Y por la misma razón por la que no entiendo la herencia del pecado original, sí entiendo que la Madre de la Iglesia naciera sin pecado original. Por eso cuando hoy el sacerdote insistía en la homilía en ese hecho, pensaba para mí; “te entiendo bien, no has de insistir, pues no hay nada más razonable y de sentido común que la Madre de la divina gracia naciera sin pecado original”.
Desde ese principio evidente, no hay cauce más pacífico que el devenir de la historia de nuestra Madre purísima. Como nació sin pecado original, vivió sin las taras de ese pecado y en consecuencia la Madre castísima vivó en plena paz de espíritu desde su concepción, pues siguió estando en relación íntima con Dios; la Madre intacta nació y vivió en el paraíso terrenal y desde su asunción, vive en el mismo cielo.
Sin duda, la Madre incorrupta fue tentada, como lo fue su Hijo. No podría dejar de estrellarse la torpe soberbia de Satanás en el muro inamovible de la Madre inmaculada. Animado con el éxito en la imperfecta Eva, quería el Maligno rematar su proeza en la Madre amable, ignorando en su estupidez la diferencia de fondo entre la Eva del pecado y la Madre admirable del sin pecado.
En su momento, nada más razonable que nuestra amada Madre del buen consejo, fuera cubierta por el Espíritu Santo para engendrar a Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre. ¿Podría haber sido de otra forma? Sería un absurdo lógico cualquier otra fórmula.
La ausencia de pecado original implicó que la Madre del Creador pariera sin dolor, pues el dolor en el parto es una consecuencia del pecado original. Y si sin dolor vino Jesús al mundo, ninguna secuela dejaría en la Madre del Salvador, que continuó virgen y continuará hasta el incomprensible infinito.
La Virgen prudentísima es el ejemplo de lo que habría sido la humanidad sin pecado original. Pero no fue así. No me resigno.
Y como no me resigno, rumio cómo puedo participar de la Gracia de la Virgen digna de veneración, para lo que encuentro buenos argumentos. El primero y más evidente es que si Jesús, en la cruz, me dio la opción de hacerla mi madre, le tomo la palabra; quiero que la Virgen digna de alabanza sea mi madre, con las obligaciones que una madre tiene para con sus hijos, por ingratos y desapegados que sean. Además, si la Virgen poderosa es la madre de Dios y nosotros fuimos creados por Dios a su imagen y semejanza, reivindico de la Virgen clemente su maternidad de mi parte divina y de paso, abusando de aquella clemencia, de la parte humana, íntimamente ligada al espíritu.
sábado, 6 de diciembre de 2008
La cúpula de Barceló y la España de Zapatero
A estas alturas todos saben de qué se trata; Barceló pinta un techo en Palacio de las Naciones en Ginebra, por 20 millones de euros (más de tres mil millones de pesetas), de los que 6 millones de euros (cerca de mil millones de pesetas), son los honorarios del joven artista, a los que se debe añadir el alquiler de la vivienda del “genio” (unos 10.000 euros al mes) y los honorarios del cocinero francés contratado especialmente para él. El techo, un conjunto de estalactitas policromadas a manguerazos de pintura – calificado por los progres como la nueva “Capilla Sixtina del siglo XXI” -, se está cayendo al poco de inaugurarlo. Los fondos utilizados por España para este proyecto - en plena crisis económica y con casi tres millones de españoles en paro - tenían una parte destinada originalmente a ayuda al desarrollo en el tercer mundo. La ONU intenta ocultar el fiasco del techo que se cae y en España el ministro socialista de Cultura justifica el derrumbe.
¿A que les suena esta historia? A mí me suena a la España de hoy. La historia del techo de Barceló es una maqueta de la España de Zapatero. Veamos.
Un joven político (como Barceló es un joven artista), se empeña, sin experiencia ni conocimientos, en el proyecto que le va grande de dirigir España (Barceló, un artista bisoño que evidentemente desconoce incluso la técnica, a la vista de los resultados, se empeña en un proyecto que ha quedado evidenciado le va grande). Salva a Zapatero su utilidad a los poderes fácticos (salva a Barceló, su amistad con Zapatero y su entorno).
Zapatero se enzarza en gastos desmesurados e improductivos (vestir “guapas” a las “militaras”, crear ministerios inútiles, financiar a través de las Autonomías embajadillas en otros países y fomentar el racismo separatista,…), como es desmesurado e improductivo el gasto en el techo ginebrino. Todos esos gastos de Zapatero tienen un denominador común; hacen millonarios a sus amigos (el gasto en el techo ha hecho millonario a Barceló, amigo de Zapatero).
Con estos prolegómenos, no podía ser menos que Zapatero fracasase en su proyecto de dirigir España, que es hoy la última nación de occidente en cultura y economía, y la primera en corrupción y aborto, salvo que esos fueran los objetivos de los poderes fácticos que le amparan y sostienen (el techo de Barceló se está desmoronando).
Frente a la situación de caos, Zapatero y los suyos intentan ocultar la realidad de España. Primero negando la evidencia, luego atenuándola, luego creando falsas expectativas de futuro y, en última instancia, echando la culpa a Bush y a Franco (la ONU intenta ocultar la situación colocando planchas de madera en las puertas de cristal que dan a la sala dónde el techo se está cayendo, prohibiendo entrar en ella a la prensa y silenciando la situación). En un extremo de decadencia intelectual y moral, el ministro español de Cultura socialista justifica el fracaso del techo calificando a Barceló como "el Miró de nuestro tiempo" - nunca me ha gustado la pintura de Miró - y sentenciando que "nada es gratuito, y el mundo de la cultura tampoco" por lo que su arte "cuesta dinero".
Mientras, como no cabía otra cosa con semejantes mimbres, la realidad es contumaz; la España de Zapatero y el techo de Barceló, se desmoronan.
¿A que les suena esta historia? A mí me suena a la España de hoy. La historia del techo de Barceló es una maqueta de la España de Zapatero. Veamos.
Un joven político (como Barceló es un joven artista), se empeña, sin experiencia ni conocimientos, en el proyecto que le va grande de dirigir España (Barceló, un artista bisoño que evidentemente desconoce incluso la técnica, a la vista de los resultados, se empeña en un proyecto que ha quedado evidenciado le va grande). Salva a Zapatero su utilidad a los poderes fácticos (salva a Barceló, su amistad con Zapatero y su entorno).
Zapatero se enzarza en gastos desmesurados e improductivos (vestir “guapas” a las “militaras”, crear ministerios inútiles, financiar a través de las Autonomías embajadillas en otros países y fomentar el racismo separatista,…), como es desmesurado e improductivo el gasto en el techo ginebrino. Todos esos gastos de Zapatero tienen un denominador común; hacen millonarios a sus amigos (el gasto en el techo ha hecho millonario a Barceló, amigo de Zapatero).
Con estos prolegómenos, no podía ser menos que Zapatero fracasase en su proyecto de dirigir España, que es hoy la última nación de occidente en cultura y economía, y la primera en corrupción y aborto, salvo que esos fueran los objetivos de los poderes fácticos que le amparan y sostienen (el techo de Barceló se está desmoronando).
Frente a la situación de caos, Zapatero y los suyos intentan ocultar la realidad de España. Primero negando la evidencia, luego atenuándola, luego creando falsas expectativas de futuro y, en última instancia, echando la culpa a Bush y a Franco (la ONU intenta ocultar la situación colocando planchas de madera en las puertas de cristal que dan a la sala dónde el techo se está cayendo, prohibiendo entrar en ella a la prensa y silenciando la situación). En un extremo de decadencia intelectual y moral, el ministro español de Cultura socialista justifica el fracaso del techo calificando a Barceló como "el Miró de nuestro tiempo" - nunca me ha gustado la pintura de Miró - y sentenciando que "nada es gratuito, y el mundo de la cultura tampoco" por lo que su arte "cuesta dinero".
Mientras, como no cabía otra cosa con semejantes mimbres, la realidad es contumaz; la España de Zapatero y el techo de Barceló, se desmoronan.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Indigestión de sexo
El tiempo que uno pierde viendo la televisión, es un indicativo de su grado de sumisión al poder. Por lo que a mi respecta, hace años que la veía en momentos de relajación. Luego me limité a las películas que me interesaban. Hoy utilizo la televisión para ver videos y para, cuando puedo, disfrutar de series clásicas – normalmente norteamericanas - que, por economía en las televisiones locales de poca audiencia y para mi gozo, son relativamente frecuentes.
La producción de series en la televisión española es monotemática; sexo, con especial atención a sus fórmulas más retorcidas. Dejé de ver producciones españolas, en cine, series o teatro, no ya sólo porque me causa repulsión intelectual la exclusiva clave de sexo en la inmensa mayoría de sus argumentos, sino porque esos argumentos no son siquiera originales, sino que evidentemente reproducen la vacía, fácil y depravada vida de una buena parte del mundillo de la farándula y de los políticos que la alientan. Sólo así se puede interpretar la poca originalidad y monotemática de argumentos basados en personajillos de un mundo endogámico, dados a la droga de moda y obsesionados por el sexo.
El sexo, sin más, es en el ser humano es una actividad alienante (“proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición”, del Diccionario de Lengua Española). No lo es en el mundo de los irracionales porque la naturaleza se encarga de regularlo. Durante la actividad sexual, el animal deja todo de lado, incluso su seguridad, para dedicarse a la reproducción. El animal, satisfaciendo su instinto sexual o atendiendo a su reclamo, está indefenso y es fácil de sorprender y cazar. Es ese uno de los motivos por el que la naturaleza regula esta actividad con celo, en su doble sentido.
Así como la propia naturaleza regula la actividad sexual del irracional, en el caso del hombre, único ser creado libre, es él mismo quien debe regular esta actividad desde la recta razón, para evitar alienarse y quedar indefenso, derrotado, y alejado de su condición. No controlar la actividad sexual en su medida y en su función, lleva al hombre a colocarse al nivel de los seres irracionales, con un inconveniente importante sobre ellos, cual es el perder incluso la referencia de lo natural alterado por una razón adulterada por falta de libertad.
No estamos hablando de una norma terapéutica para mantenernos en forma, ni de un ejercicio de práctica de nuestra voluntad. No, hablamos de mantenernos en la dignidad de personas. La templanza no es algo que se dicte necesariamente desde la fe religiosa, sino que afecta a todos los hombres, desde el principio, aunque bien es cierto que la fe religiosa ayuda y da sentido a la ley natural.
Por su naturaleza de instinto, es sexo es una trampa fácil, elemental. Por eso el gobierno más torpe y rudimentario es capaz de utilizar el sexo para mantener a la población en estado de “celo” permanente y, consecuentemente, dócil e inerme. España es hoy un paradigma de represión del pueblo a través del sexo, lo que explica la pasividad de una mayoría de la población frente a políticas aberrantes y criminales y la impunidad de los políticos en la torpe mentira y en la corrupción como normas de vida.
Aliento a romper las cadenas con la televisión procaz, en su forma o en su fondo. No es tarea fácil – especialmente para aquellas personas que carecen de la fuerza de la fe en Dios -, pero es tarea imprescindible en el camino de alcanzar la Verdad y, con ella, la libertad.
La producción de series en la televisión española es monotemática; sexo, con especial atención a sus fórmulas más retorcidas. Dejé de ver producciones españolas, en cine, series o teatro, no ya sólo porque me causa repulsión intelectual la exclusiva clave de sexo en la inmensa mayoría de sus argumentos, sino porque esos argumentos no son siquiera originales, sino que evidentemente reproducen la vacía, fácil y depravada vida de una buena parte del mundillo de la farándula y de los políticos que la alientan. Sólo así se puede interpretar la poca originalidad y monotemática de argumentos basados en personajillos de un mundo endogámico, dados a la droga de moda y obsesionados por el sexo.
El sexo, sin más, es en el ser humano es una actividad alienante (“proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición”, del Diccionario de Lengua Española). No lo es en el mundo de los irracionales porque la naturaleza se encarga de regularlo. Durante la actividad sexual, el animal deja todo de lado, incluso su seguridad, para dedicarse a la reproducción. El animal, satisfaciendo su instinto sexual o atendiendo a su reclamo, está indefenso y es fácil de sorprender y cazar. Es ese uno de los motivos por el que la naturaleza regula esta actividad con celo, en su doble sentido.
Así como la propia naturaleza regula la actividad sexual del irracional, en el caso del hombre, único ser creado libre, es él mismo quien debe regular esta actividad desde la recta razón, para evitar alienarse y quedar indefenso, derrotado, y alejado de su condición. No controlar la actividad sexual en su medida y en su función, lleva al hombre a colocarse al nivel de los seres irracionales, con un inconveniente importante sobre ellos, cual es el perder incluso la referencia de lo natural alterado por una razón adulterada por falta de libertad.
No estamos hablando de una norma terapéutica para mantenernos en forma, ni de un ejercicio de práctica de nuestra voluntad. No, hablamos de mantenernos en la dignidad de personas. La templanza no es algo que se dicte necesariamente desde la fe religiosa, sino que afecta a todos los hombres, desde el principio, aunque bien es cierto que la fe religiosa ayuda y da sentido a la ley natural.
Por su naturaleza de instinto, es sexo es una trampa fácil, elemental. Por eso el gobierno más torpe y rudimentario es capaz de utilizar el sexo para mantener a la población en estado de “celo” permanente y, consecuentemente, dócil e inerme. España es hoy un paradigma de represión del pueblo a través del sexo, lo que explica la pasividad de una mayoría de la población frente a políticas aberrantes y criminales y la impunidad de los políticos en la torpe mentira y en la corrupción como normas de vida.
Aliento a romper las cadenas con la televisión procaz, en su forma o en su fondo. No es tarea fácil – especialmente para aquellas personas que carecen de la fuerza de la fe en Dios -, pero es tarea imprescindible en el camino de alcanzar la Verdad y, con ella, la libertad.
martes, 2 de diciembre de 2008
Comentarios
A raíz de incluir comentarios de los lectores en un artículo de este blog (“Aguirre y Blanco”, 29 de noviembre de 2008), alguien me ha comentado, extrañado, el que no deje incluir esos comentarios en todos los artículos del blog. Es una extrañeza sin fundamento.
¿Ha leído, lector, los comentarios de otros blogs? A veces me entretengo en eso, en repasar comentarios a artículos que previamente he leído; la inmensa mayoría de los comentarios son intervenciones vacías, tópicas, de redacción fatal y en ocasiones groseras y crueles, para colmo algunas veces no tiene ni que ver – o sólo marginalmente - con el artículo comentado. Los “comentaristas” de aragonliberal.es son de una corrección atípica, por eso me animé a incluirlos. Sin duda habrá más medios con lectores prudentes, pero no los conozco y no es lo normal.
Me da la impresión de que en esas abundantes intervenciones desafortunadas, el comentarista es incapaz de organizar cuatro ideas y escribirlas con coherencia en un artículo, y su alternativa es juntar unos lugares comunes que articula en su cerebrito al leer el titular de un artículo y que luego estampa en él como comentario. Estoy seguro de que muchas veces el interfecto ni lee el contenido completo de artículo que comenta. Naturalmente, insisto, un porcentaje de “comentaristas” escapa a este perfil general que con juicio tan subjetivo describo.
Por eso no doy aquí opción a comentarios. Estoy convencido de que la mayor parte de mis lectores entran puntualmente por error o por curiosidad, por lo que con mi medida de reprimir los comentarios evito que su aburrimiento se ensañe con mi tiempo. Sin duda habrá alguna excepción y pierdo la ocasión única de conocer a una persona interesante… pero estoy tan hecho a perder ocasiones, que no viene de una.
¿Ha leído, lector, los comentarios de otros blogs? A veces me entretengo en eso, en repasar comentarios a artículos que previamente he leído; la inmensa mayoría de los comentarios son intervenciones vacías, tópicas, de redacción fatal y en ocasiones groseras y crueles, para colmo algunas veces no tiene ni que ver – o sólo marginalmente - con el artículo comentado. Los “comentaristas” de aragonliberal.es son de una corrección atípica, por eso me animé a incluirlos. Sin duda habrá más medios con lectores prudentes, pero no los conozco y no es lo normal.
Me da la impresión de que en esas abundantes intervenciones desafortunadas, el comentarista es incapaz de organizar cuatro ideas y escribirlas con coherencia en un artículo, y su alternativa es juntar unos lugares comunes que articula en su cerebrito al leer el titular de un artículo y que luego estampa en él como comentario. Estoy seguro de que muchas veces el interfecto ni lee el contenido completo de artículo que comenta. Naturalmente, insisto, un porcentaje de “comentaristas” escapa a este perfil general que con juicio tan subjetivo describo.
Por eso no doy aquí opción a comentarios. Estoy convencido de que la mayor parte de mis lectores entran puntualmente por error o por curiosidad, por lo que con mi medida de reprimir los comentarios evito que su aburrimiento se ensañe con mi tiempo. Sin duda habrá alguna excepción y pierdo la ocasión única de conocer a una persona interesante… pero estoy tan hecho a perder ocasiones, que no viene de una.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Pingüinos gays
No es un titular malintencionado ni con pretensiones ofensivas. Es el titular de un suceso ocurrido hoy en un lugar muy lejano, seguido de una fantasía inspirada en nuestra España contemporánea.
Transcribo una noticia leída hoy en Libertad Digital: “Dos pingüinos gays, castigados por robar un huevo: Dos pingüinos machos que han formado pareja… han sido separados del resto de animales de su especie en un zoo de Harbin (noreste de China) después de que intentaran robar un huevo de una pareja heterosexual… Según informaron fuentes del propio zoológico, "se trata de una pareja que ha intentado robar huevos de otras, algo que fue descubierto por un cuidador, y se ha decidido encerrarles en otro recinto", señaló una de las portavoces del zoo, Cheng Yang… Según Cheng, es bastante fácil que en un intento de robo el huevo se rompa, lo cual añade riesgos innecesarios a un proceso reproductivo que en los pingüinos no es nada sencillo, y menos todavía en cautividad…”
Esa es la noticia del suceso acaecido en China. En España, la noticia habría sido de este tono: “Dos pingüinos gays, víctimas de homofobia: Un matrimonio de pingüinos ha sido víctima de homofobia cuando intentaban adoptar a un huevo. Las autoridades del zoo no han hecho más que poner pegas a los constantes intentos de este matrimonio gay a ejercer su derecho a la adopción. Gracias a la presión del sindicato “Pingüinos Locas”, el Gobierno ha expedientado a las autoridades del zoo y les pide penas de 10 años de cárcel e inhabilitación de 30 años para administrar zoos mixtos. El grupo de pingüinos bisexuales hostiles a la adopción, han sido condenados a reciclarse con tres meses de educación para la ciudadanía. La posible rotura del huevo adoptado carece de importancia, pues un pingüino no nacido no es un pingüino y carece de derechos. Además, los otros pingüinos tienen muchos más huevos”.
Publicado en aragonliberal.es, el 1 de diciembre de 2008.
Transcribo una noticia leída hoy en Libertad Digital: “Dos pingüinos gays, castigados por robar un huevo: Dos pingüinos machos que han formado pareja… han sido separados del resto de animales de su especie en un zoo de Harbin (noreste de China) después de que intentaran robar un huevo de una pareja heterosexual… Según informaron fuentes del propio zoológico, "se trata de una pareja que ha intentado robar huevos de otras, algo que fue descubierto por un cuidador, y se ha decidido encerrarles en otro recinto", señaló una de las portavoces del zoo, Cheng Yang… Según Cheng, es bastante fácil que en un intento de robo el huevo se rompa, lo cual añade riesgos innecesarios a un proceso reproductivo que en los pingüinos no es nada sencillo, y menos todavía en cautividad…”
Esa es la noticia del suceso acaecido en China. En España, la noticia habría sido de este tono: “Dos pingüinos gays, víctimas de homofobia: Un matrimonio de pingüinos ha sido víctima de homofobia cuando intentaban adoptar a un huevo. Las autoridades del zoo no han hecho más que poner pegas a los constantes intentos de este matrimonio gay a ejercer su derecho a la adopción. Gracias a la presión del sindicato “Pingüinos Locas”, el Gobierno ha expedientado a las autoridades del zoo y les pide penas de 10 años de cárcel e inhabilitación de 30 años para administrar zoos mixtos. El grupo de pingüinos bisexuales hostiles a la adopción, han sido condenados a reciclarse con tres meses de educación para la ciudadanía. La posible rotura del huevo adoptado carece de importancia, pues un pingüino no nacido no es un pingüino y carece de derechos. Además, los otros pingüinos tienen muchos más huevos”.
Publicado en aragonliberal.es, el 1 de diciembre de 2008.
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