sábado, 18 de diciembre de 2021

Chorizos de mostrador.

 Llevo tiempo rumiando la triste situación de España, que tiene al frente un gobierno de ideología social comunista, ya obsoleta.

Una ideología roñosa, gestionada por gentucilla roñosa. Tal para cual.

Este aluvión de gobernantes, que hace que España sea el país de Europa y probablemente del mundo, más nutrido de dirigentes, tiene sin embargo una peculiaridad que probablemente lo hará también inédito.

Todos estos dirigentes españoles tienen en común una absoluta ignorancia, avalada por una total carencia de currículums académicos o escolares y la ausencia del más mínimo sentido común.

Es decir, son una panda de chiquilicuatres.

Pero esto, que es una desgracia para el país, acaba siendo una gracia para la población.

Porque las pobres y escasas mentes infantiles de estos dirigentes obtusos y aniñados, no dan más que para el hurto y siso, para financiarse chaletes y chuches.

Y mientras su amo se pierde por retratarse, cómo niño bobalicón, subido en un avión a reacción o en un helicóptero, que es la envidia de cualquier helicóptero de feria con el que se pueda retratar un ciudadano normal.

Si fueran delincuentes con seso, podrían hacer una verdadera escabechina en la riqueza nacional, entrando como han entrado al saqueo de la Nación.

Pero son solo estúpidos mequetrefes, que corren contentos con los bolsillos llenos de las gominolas. que han podido descuidar del Presupuesto nacional.

Y en su euforia de todo gratis, van dejando huellas y pistas que permitan luego a los buenos, llevarlos ante la justicia, para que devuelvan lo que han robado y cumplan el castigo que se merece su maldad.

¡Pero que digo los buenos! ¡Si los buenos son esa derecha sumisa que echa las migajas a las izquierdas, para que sean sus perros fieles y testaferros de sus miserias!

Un gobierno de chorizos de vitrina, secundados por champiñones de caverna, ¡Pobre España!

¿Y los españoles? ¡Un montón de carne de cañón, que tiene lo que se merece! ¿O es que la clase política viene de Marte?

Uno a uno, los españoles serán un encanto.

Pero así, a granel, son un montón de carne.

viernes, 17 de diciembre de 2021

El anacronismo de la dicotomía derechas-izquierdas. Coherencia.

 Creo que los tiempos están ya muy adelantados para que sigamos hablando de derechas e izquierdas, cuando nos referimos a opciones políticas.

Los partidos son personas jurídicas, es decir que son un poco menos que nada, en el sentido de qué son simplemente un escrito ante un notario.

Es hora de fijarnos en las personas, no en los partidos.

Una persona es algo concreto, con un cuerpo y un alma capaz de tomar decisiones autónomas, movidas por sentimientos y valores.

Puede haber personas de derechas, de izquierdas o de centro, según sea su visión del mundo.

Por eso esas decisiones nos dicen mucho de la persona, incluso más allá de su visión del mundo. También de su capacidad y valía.

Desde mi modesto punto de vista, para valorar a una persona, es muy importante fijarnos en su coherencia, qué es la relación entre su forma de pensar y su forma de hacer.

Una persona incoherente no es de fiar.

Una persona coherente es de fiar, en el sentido de que puedes prever sus acciones para bien o para mal.

Por ejemplo, un terrorista de ETA o un fundamentalista musulmán son coherentes, es decir son previsibles porque actúan según piensan.

Piensan mal y actúan mal.

Un religioso suele ser también coherente. Piensa bien y actúa bien.

Coherencia para el bien y para el mal.

Sin embargo, las personas incoherentes son imprevisibles y no son de fiar.

Un gobernante que habla de democracia para todos, pero divide a la población que gobierna, en buenos y malos para él, es un político incoherente.

Son incoherentes los delincuentes, los malvados, los cobardes, los miedosos, los pervertidos, los fanáticos, en fin, todos aquellos que no obran como piensan, porque piensan en degenerado y lo saben.

Algunos, además de incoherentes, son necios, y confiando en una impunidad, que creen eterna, de vez en cuando dejan asomar su pezuña, porque su egolatría vence a su escasa inteligencia.

Por eso divido a las personas en coherentes e incoherentes.

A los coherentes buenos los admiro.

A los coherentes malos, les temo.

Y a los incoherentes, les desprecio.

2021, un mal año para casi todos.

2021 ha sido un año malo para España, para Europa y en general para el mundo.

Pero ha sido un año muy bueno para una minoría de la minoría elitista y oligárquica del separatismo catalán y vasco.

Porque la alianza del presidente del gobierno español con los separatistas vascos y catalanes, ha permitido desviar fondos presupuestarios destinados a toda la Nación española, hacia las Vascongadas y Cataluña.

Dirás; bueno no importa, pues el dinero va al fin y al cabo a la reconstrucción de la Nación.

Pero no. Estos fondos desviados a los partidos nacionalistas y a los chiringuitos pseudo culturales que maman de ellos, han tenido como clientes finalistas a minorías oligárquicas.

En Cataluña, qué es lo que tengo más cerca, en los pueblos marcados por el capitalismo nacionalista, han florecido como setas casoplones de personas afines al separatismo a través de esas organizaciones con tapadera cultural.

Estaría bien consultar las estadísticas de las ventas de coches de alta gama gama en las Vascongadas y Cataluña y compararlas con las del resto de compras de esos vehículos en otras provincias.

El esfuerzo y trabajo de todos los españoles, se está dirigiendo, gracias a este gobierno basura, a las pequeñas élites nacionalistas.

Los socialistas, herederos de la ideología política que en un solo siglo, (el XX), cuenta con más genocidios que toda la Historia de la humanidad, son los responsables directos de este robo.

 Pero también son los socialistas los testaferros de la derecha española, que cuando pudo no rompió con esta estructura diseñada para enriquecer más, a las minorías más ricas.

 Y es que la izquierda y la derecha tienen un punto de coincidencia, en lo que es la corrupción y el afán ciego de riqueza y de poder

Si dudas de esto lector, reflexiona un poco y piensa en estos años atrás.

 El tejido social español está corrompido por alianzas de corrupción y de cama.

 Cuando te entretienes en ver, qué pareja tiene cada cual o cada cuala de la política española, te sorprende ver como la derecha y la más lúgubre izquierda, están emparejadas en lo que ahora se llaman relaciones de hecho o de pareja, que no es sino el poner un nombre menos castizo a lo que toda la vida se ha llamado de otra forma.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Dios y el amor.

 A veces me pregunto, que clase de amor es el de Dios hacia nosotros.

 Creo que entiendo mi amor hacia Él, pues va con mi naturaleza limitada y comprensible.

Es un amor incondicional pero imperfecto por mi condición imperfecta.

Quien da lo que tiene da mucho.

Es mi caso. Es poco amor, pero es el que tengo.

 Sin embargo, no entiendo el amor de Dios hacia mí.

No lo entiendo de comprender, pero al margen de ese no entender por incapacidad de hacerlo, Dios infinito no me da todo lo que tiene, sino lo que le sobra, pues en Él todo es exceso.

Mi amor es menos y de peor calidad, pero es más. Es la limosna de la viuda.

Creo que Dios me debe una explicación o me debe entendimiento, para que lo entienda.

lunes, 6 de diciembre de 2021

Milagros eucarísticos.

 Leerás este título y pensaras ¡Caramba!, qué paliza.

Pues no, el tema es apasionante y cuando lo leí  me desconcertó.

Lo conocía de refilón.

Tras investigar un poco y profundizar,  el asunto me desconcertó y es así sí como sigo. Desconcertado, a pesar de mí profundo y casi patológico racionalismo y escepticismo.

Empecemos por ver qué es eso de los milagros eucarísticos.

Son exudaciones de sangre de hostias consagradas.

Así, tal como suena.

No me voy a enrollar mucho porque soy muy práctico y lo esencial lo puedes encontrar en Internet. 

Puedes buscar en youtube unos vídeos del doctor Ricardo Castañón en los que habla sobre el tema.

Te anticiparé que probablemente no te creerás nada, lo que si eres creyente puede alarmarte pensando que eres además escéptico.

Pero no, no debe preocuparte esa sensación. No hay nadie más católico que la Iglesia Católica, Iglesia, que tampoco lo debe de tener muy claro, por lo que no llama a estos sucesos milagros eucarísticos, sino que prefiere designarlos cómo signos eucarísticos.

Sin embargo, de ahí a decir qué son falsos hay un abismo.

Otra cosa que te vendrá la cabeza, es que son fenómenos que se remontarán por lo menos a la Edad Media, cuando todo era posible. Pues sí y no.

Hay signos eucarísticos referidos a tiempos remotos, pero los hay bien recientes y concretamente alguno de ellos  en Buenos Aires (Argentina), siendo obispo de Buenos Aires, el actual Papa Francisco, qué fue el responsable directo de ordenar analizar alguno de estos signos.

Francisco cumplió bien con el protocolo, pero no difundió la noticia.

Hoy esto les viene de maravilla a los que consideran a Francisco como el antipapa.

Pero como en muchas ocasiones en la Iglesia Católica, como en todo, las cosas no lo que parecen.

Efectivamente el hoy papa Francisco conoció y no divulgó como muchos piensan que debía divulgarse semejante evento.

Mi sentido común me dice que no hubo dolo, sino prudencia.

Francisco es una persona muy inteligente, cosa que a nadie le cabrá duda.

Como buen  jesuita y fruto de esa inteligencia, que en las personas de bien va mezclada con sabiduría, debe ser extremadamente prudente. Y además, por su edad, debe de tener el colmillo retorcido.

Si tenemos en cuenta que hoy la Iglesia denomina a estos fenómenos signos, cuando en 1992, siendo Francisco obispo de Buenos Aires, se sucedían en su jurisdicción semejante signos, su  actitud prudente no hacía más que adelantar en el tiempo la prudencia de la Iglesia Católica al respecto.

Es decir qué ni antipapa ni ni historias, sino la enésima demostración de lo que un buen jesuita puede obrar, con la inspiración adecuada.

Si quieres saber mi opinión sobre los signos eucarísticos, te diré que es la de desconcierto.

Debe pasar más tiempo y tengo que estudiar más a fondo el asunto para poder tener una opinión que me convenza a mí mismo.

Por lo pronto he aparcado el tema a la espera de meditar más sobre él.

Hoy no descarto el fraude, pero resultaría un fraude muy complejo y exigiría de una conspiración.

Son demasiados signos recientes, lo que favorece la teoría del fraude, pues la tecnología permitiría subsanar obstáculos técnicos que abogan en favor de la veracidad del fenómeno.

Sin embargo también implican a un mayor número de personas, y como ya he dicho en varias ocasiones, un secreto se puede mantener entre dos, si uno de los dos está muerto.

Es decir que si fuera un fraude que la tecnología actual lo hiciera factible, también es cierto el número de personas implicadas sería tal que si sólo una de ellas quisiera hacer daño a la Iglesia, encontraría campo abierto y megafonía a su discurso. Y eso no ha sucedido.

Lo cierto es que si lo que mantiene nuestras creencias ha venir de los sentidos, mal lo tenemos.

Como cristiano del montón, de medias luces y mal hacer, solo modela mis creencias lo que me viene de la oración y de la contemplación de Dios.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Mi amigo Nemesio y su separación.

Ya te he hablado por lo menos en otra ocasión, si no en más, amable lector, de mi querido amigo, el buen Nemesio.

No es un nombre común ese de Nemesio, pues ni el corrector de Word me lo sabe escribir bien, pero es un nombre tradicional español, creo que extremeño. A mí me gusta y que además conjuga muy bien con su apellido que también me gusta y que no pongo por discreción.

Bien. Volviendo a mi amigo Nemesio, debo decirte que está casado con una mujer con la que discutían muy a menudo. Demasiado.

No porque no estuvieran de acuerdo en asuntos de fondo por razones consistentes, sino porque quizás a su mujer le faltaba o sobraba un algo y cualquier opinión de Nemesio era motivo de discusión, sea cual fuera la opinión, trascendente o intrascendente.

Incluso Nemesio a veces, por puro juego intelectual no exento de cierta malicia, le planteaba en una misma discusión opiniones opuestas a un mismo asunto y ambas opiniones le eran discutidas rechazadas por su mujer, qué en sus arrebatos, probablemente ni escuchaba lo que Nemesio le decía.

Uno de los motivos frecuentes de discusión era que ella le pedía que se separara, que se marchará de la casa. Su sola presencia le incomodaba, le decía en momentos de arrebato.

Nemesio le contestaba que se separara ella y que él le ofrecía todos los recursos económicos y más que pudieran estar a su alcance, que necesitara para vivir.

Pero semejantes facilidades nunca fueron ejecutadas por su mujer.

Nemesio no entendía por qué, si tan incómoda le era la situación a su esposa, que incluso le llegaba a pedir con violencia que se muriera de una vez, ¡como si dependiera de él! no tomaba la iniciativa y se marchaba.

Al principio creía que era por no correr con los gastos de la separación, que hoy pueden llegar llegar a los tres mil euros.

Por ello le ofreció correr también él con esos gastos. Pero su mujer siguió en sus trece pidiendo la separación y deseándole la muerte sin dar ningún paso para obtener la separación.

Luego Nemesio se dio cuenta de que lo que debía influir en su mujer, era el qué dirán en su círculo social, dónde estaba mal visto eso de la separación. Sin embargo, si era el marido el que lo daba, la mujer pasaba de quedar en mal lugar, a quedar como una víctima de un matrimonio inadecuado.

Por ello fue al fin mi amigo Nemesio fue quién tuvo que dar el paso.

A todo esto me dirás, querido lector, ¿por qué no acabó de una vez y al principio, con todo este desajuste y disparate?

 Pues muy fácil, porque Nemesio se había comprometido a mantener el matrimonio hasta la muerte y su palabra estaba por encima de su bienestar.

Con este compromiso la situación duró hasta que el bienestar se transformó en supervivencia, lo que moralmente libró a mi amigo Nemesio del compromiso adquirido en su día.

Había además un matiz que Nemesio debía valorar con equidad; ¿su esposa era mala o estaba loca?

Porque si estaba loca se trataba de una enferma y su obligación era estar a su lado.

Pero si era mala, debía alejarse de ella lo antes posible para no verse afectado por su maldad.

Y en ese discernir pasó el tiempo, hasta que Nemesio se dio cuenta de que las cosas no son blancas o negras y que hay muchos matices de grises.

Parece una perogrullada, pero la vida no es una película clásica de dibujos animados, es una visión en 3D con matices muy complejos de realidades humanas a veces de difícil interpretación.

Necesitó años en darse cuenta de que efectivamente, su mujer era una persona a la que le faltaba un algo que se hacía evidente con malas formas y malas acciones, quizás porque fluían a través de una pequeña beta de maldad.

Eso una persona avezada lo hubiera visto pronto, pero Nemesio es noble, es algo panoli y estaba enamorado.

Noble, panoli y enamorado... ¿Pero quedan todavía ejemplares de esos?

Jesús de Nazaret dijo que Dios permitía el acta de repudio a los antiguos judíos, porque eran duros de corazón.

Pero que, en su nuevo discurso, decía, eso quedaba abolido y la relación matrimonial pasaba a ser hasta la muerte.

Los protestantes, también cristianos pero duros de corazón, aceptan el divorcio ignorando la nueva norma de Jesús. ¿Deben ser una referencia para nosotros?

Bueno, ya he comentado en este blog que los hermanos protestantes, son eso, protestantes, reaccionarios, y nunca un reaccionario puede ser referencia de nada sólido.

Los católicos, más fieles a las enseñanzas de Jesús, solucionan el problema de la incompatibilidad en la convivencia entre personas casadas, con la separación. Y, si procede, con la nulidad matrimonial.

No sé en detalle la creencia de mi amigo Nemesio, pues no hablamos de esas cosas. Pero, en cualquier caso, ya tiene dado el primer paso. Si es católico, otros dos o tres mil euros y quizás obtenga la nulidad de su matrimonio. Es un camino más incierto y más caro, para llegar al mismo lugar.

Aunque quizás, mi amigo Nemesio no desee llegar tan lejos y tan sólo sea un hombre de honor.

Lo que sería más raro, pues hoy la palabra no la cumplen ni católicos, ni protestantes, ni hombre que no sea un labriego temeroso de Dios.

Posdata a 6 de diciembre de 2021.

¡Queda sólo un mes para qué los Reyes Magos me traigan todo el carbón que me merezco y pueda tener estufa gratis este invierno!

Voy a matizar un poco lo que dije ayer sobre los costes de una separación y nulidad matrimonial.

Esto no es un diario de noticias ni soy un periodista de investigación, pero quiero matizar algo en lo que hay más tabú que realidad y de lo que la gente no está informada. Donde no hay luz no hay verdad.

Decía que los precios de una separación o de un divorcio (ya la mayoría de la gente se divorcia directamente) son hoy, en Barcelona (España), de unos dos  o tres mil euros si hay acuerdo, un hijo y un mínimo de patrimonio.

La cifra puede elevarse a una fortuna si hay más hijos, no hay acuerdo y el patrimonio familiar es elevado.

Por otro lado, el coste de una nulidad matrimonial puede irse hoy, en Barcelona, a unos dos mil euros.

Quiero matizar esto último. Ese importe es el de la minuta del abogado.

Lo calculo sobre la de un abogado misógino y poco ético, que conozco, que va de católico influyente conseguidor de nulidades imposibles.

Pero me da la impresión de que de esa cantidad, la Iglesia se debe quedar algo simbólico por la gestión. El resto es negocio del abogado.

Soy muy crítico con la Iglesia Católica, pero me debo rendir a la evidencia de que la Iglesia no mercachiflea con sus sacramentos.

Hay personas que van de católicos profundos y que son verdaderos sinvergüenzas. Desgraciadamente es una especie muy extendida.

Pero la Iglesia Católica como Institución, creo que ya lo he mostrado en más de un lugar de este blog, es algo muy serio y coherente.

Puedo decirlo con la boca grande, porque la Iglesia no me da de comer ni tengo ninguna relación con ella, aunque creo que desde mi distancia, cada vez la conozco mejor.

En lo que a mí respecta, sólo soy un indigno cristiano.


viernes, 3 de diciembre de 2021

Covid, Fumanchú y una raza superior.

 Desde Fumanchú, el cine nos ha presentado a los chinos cómo crueles y aviesos.

Creí que era un estereotipo, pero con esto de la covid-19 parece que Fumanchú se queda corto.

Primero la milonga de los murciélagos y de los pangolines.

Luego la noticia de que había sido una fuga accidental de virus de un laboratorio chino. Luego leí una noticia, en la que los propios chinos reconocían esta versión.

Luego se retractaron y volvieron al murciélago.

Al tiempo ocultaban la extensión del virus en China.

Y en plena pandemia dejaron e incluso incentivaron que ciudadanos chinos contaminados viajaran por todo el mundo.

Hoy domingo leo en las noticias que los chinos ocultaron algunas de las secuencias del virus para dificultar su investigación.

Un investigador norteamericano ha conseguido algunas de esas secuencias investigando documentos perdidos en Internet en lo que llaman la nube, que cada vez entiendo más por qué le llaman la nube.

Y ahora esos mismos chinos nos presentan un hermano del Homo sapiens qué llaman el Homo longi u hombre dragón.

Es un cráneo fósil de un homínido qué dicen que fue coetáneo con el Homo sapiens.

Los chinos llevan años intentando demostrar que hay una línea humana qué es exclusivamente China, es decir que los chinos son una especie diferente al resto de los terráqueos.

Para ello van presentando restos fósiles sin contexto geológico y orígenes oscuros, que  te van encajando a martillazos en el panel de la especie humana.

Este es el caso del hombre dragón, un cráneo que aparece ahora y que se descubrió al parecer hace más de 100 años en un contexto desconocido.

Durante estos 100 años ha ido deambulando de mano en mano para aparecer hoy como el icono di la nueva especie del hombre chino una especie distinta y sino al tiempo, superior.

No me creo nada que venga de los chinos.

Visto lo visto, creo que todo lo chino, no es más que un cuento chino.